Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Querida June, ¿dónde estás hoy? La guerra comenzó demasiado pronto; en este presente nada es ya como antes. Los perros de la guerra lo han arrasado todo, lo han destruido todo. Nuevas reglas, nuevas generaciones, el despertar de nuevos intereses…
Querida June, veinticinco años ya desde que...
Podemos adoptar palabras,
no para fijarnos,
sino para movernos.
Palabras qué sin ser nombres,
nos nombren,
como si cada una fuera un modo de estar en el mundo.
Y entonces pensar el día desde esa palabra,
y las noches desde otra,
llenándonos de presencia,
como quien se viste de un clima,
o de...
He de saber si mi alma te acompaña
a los lugares donde tu cuerpo vaya;
si la mínima terquedad de mi voz
resuena cerca de tu caracol.
He de saber si mi voz te acompaña;
a lo hondo del café,
recorriendo las páginas de un libro
o simplemente, cuando añoras:
los latidos de mi corazón...
Cuatro latas de sidra bastaron para mantener la mirada,
ahí estaba ella hermosa y acicalada.
Sus ojos me atravesaban como vidrio en la piel,
apartar la mirada no me hizo bien.
Al devolverla ahí seguía,
pobre de mi rápido el corazón me latía.
Al acercarme a intercambiar palabras, ella lucia cual...
En este trastornado diván se cuestiona mi escritura como un método destructivo, capaz de incitar a mi alma al suicidio por su oscura narrativa. Ignoran que estoy muerto desde hace tiempo mientras floto en un vacío tan inmenso y solitario como lo será mi velorio al llegar la hora de partir. Como...
Me gustan tus ojos,
los miro de cerca.
Pólvora y rojo en tu frente;
sé que la quieres a ella.
Tu nariz, respingada.
La miro de lejos.
No vaya a ser,
que te vaya a querer.
Tu maldad, esclavizada
por mi fiel inquietud
dice que te vayas,
no soporta tu actitud.
Y yo, tras una caída
en el valle...
Bajo el inmenso cielo despejado,
donde la brisa murmura en la arena,
caminas tu, dejando a su lado,
la dicha absoluta que ahuyenta la pena.
El mar se detiene tan solo a mirarte,
sabiendo que es dueña de toda belleza,
las olas se acercan buscando abrazarte,
rindiendo honores a tu gentileza.
tus...
Ya nos había imaginado
caminando sin prisa
por la oscuridad húmeda de la ciudad,
mis pasos aprendiendo el ritmo de los tuyos,
nuestras risas escapándose
sin pedir disculpas a nadie.
Tu risa tapando el silencio espeso
que se instala en la habitación
cada vez que no estás.
Ya te había...
Oh, mi princesa, espectro de luz en mi noche sin fin,
con tu cabello negro como el ala de un cuervo, mi dulce serafín.
Tus ojos guardan el secreto de este mundo y su confín,
allí donde el sol ya no brilla, y el silencio es mi violín.
Recuerdo tu silueta, de pie, frágil pero fiera,
con esa blusa...
Bebe mucho,
vive poco.
Te diría un ciego
con el seso roto.
Yo te digo:
disfruta,
aprende y crece,
que la vida es corta
para gastar en estupideces,
también en estúpidos.
Yo también lo soy,
pero solo a veces,
no cuando trabajo los viernes,
sino cuando me creo especial
por escribir lo que me...
Siento que fue ayer cuando te pedi con flores
que seas mi compañera de vida y de amores.
Siento que fue ayer cuando me dormi emocionado
porque tenia a la mejor mujer del mundo a mi lado.
Siento que fue ayer la primera vez que nos besamos
y nuestros labios conectaron sabiendo que estabamos...
Mi ayer triste, feliz, vacío y apasionado,
aveces te extraño.
Extraño la cordura de mis días grises y la dulce melodía de la lluvia en invierno.
Extraño las tardes frías, el chocolate caliente, la buena compañía y el abrazo del amor.
Ayer que dejó huellas irreparables, palabras sin decir...
Mi buen amor
Un día te soñé, alce la mirada y allí estabas tú.
Tus ojos cafés buscaron mi mirada
tus labios carnosos estremecieron mi ser
y flecharon para siempre este corazón.
Mi buen amor ven a mis brazos que Te Adoro
llena con tu luz mi vida desolada
dame tu mano, guíame hacía ti
y sella...
Confieso, mi amor, que no te esperaba.
Apareciste como la brisa que arranca de la piel el peso del verano.
Como la canción que por fin encontró la voz para cantarse.
No sabía cuánto te necesitaba.
Y de pronto, mi corazón se llenó de tus sonrisas y mi mente de tu mirada.
Te veo con los ojos...
Embustero integrante de esta noble familia, tus poemas desgarrantes no son aptos para nuestro reconocido nombre; su belleza, que radica en altares a la muerte, es digna de ser quemada por su cruda realidad. Necesitas un psicólogo que desvanezca tus fantasmas, pues de tanto nombrarlos ya nos...
Mordiste mi carne,
siento el veneno recorrer mis venas
como migrante cruza la frontera
buscando un antídoto que no existe.
No tengo miedo,
No tengo miedo,
No tengo miedo.
Mi cuerpo se estremece,
escucho mis latidos
como señales tribales,
sentencia que arde en la noche.
No tengo un cuerpo...
Tiene un sabor a vino eternizado
la sangre del Señor en nuestra vida,
y la vid más preciosa fue su herida
donde empezó a morir nuestro pecado.
.
Será algún día el hombre arrebatado,
marchará sin aviso y despedida
hacia un aire de nube prometida
donde verá la faz del Dios amado.
.
Qué...
Alaba ruiseñor,
aun en la rueda de la noche alaba,
que alguien tiene que honrar las maravillas
puestas en tales horas por amor.
Canta a los temblorosos luminares
y al aire azul que aroma
la inocencia del nido en el ramaje.
Alaba ruiseñor
eso que ignora el hombre cuando duerme.
¡Oh soledad de...
Llena de duelo... Los colores se empalidecen.
Una última risa y se cae el velo...
Visto de blanco y encaje,
no es un adiós, sino... un hasta luego.
Las rosas se han vuelto claveles, lirios, lotos;
la luna de miel, envuelta en un manto de plata.
Llena de lágrima tras lágrima,
me emborracho de...
Si pudiera volver a ser dueño de tu corazón solo durante un día…
Te demostraría, ¡que no existe causa perdida!
¿Acaso no me crees?
No me gusta que seas tan cruel…
Solo puedo decirte que...
Eres un jardín lleno de flores y serpientes.
¡Un paraíso plagado de trampas!
Eres la manzana que...
Supera a mi expresión la maravilla
que un día Dios dejó en el camino.
¡Qué admirable es al corazón contarla!
Y no tiene mejor ensalzamiento,
acaso, que un asombro sin palabras
ni mejor alabanza que la música
en perspectiva junto a cada verso.
Vence a mi entendimiento el Dios de amor.
Tendría el...
Ekaterina,
cuando leas estas líneas
quizá ya esté lejos.
No sé dónde dormiré mañana,
ni si habrá pan,
ni si el fusil que me han dado
disparará cuando llegue el momento.
Sólo sé que me voy.
No porque ame la guerra.
Tú sabes que nunca la amé.
Me voy porque estoy cansado
de ver a...
Hoy, es mi Sagrado Analema.
La Muerte, con su hoz segadora de almas,
¡cada vez más cerca!
El Jinete Pálido, La dama de Negro, La Parca... ¡acecha!
¡Karonte, impaciente, me espera en su sombría barca!
¡A la espera de que le de una dorada moneda!
Más aún, ¡me queda mucho potencial por...
Sentado en la mesa de una terraza.
El azúcar se extingue en el café,
como una gota de agua que en el Océano se disuelve…
Esperando que Nuestras miradas se crucen…
En el estómago, ¡Una sensación Indescriptible!
¡Me envuelve!
¡Mírame!
¡La Eternidad Contemplaré!
Me voy acercando a Tí...
Me pierdo en la atrevida espesura de tu largo
y sedoso cabello rojizo artificioso…
La Eternidad Trenzada que me suscita,
me arrebata, ¡Mi Cora agita!
En mi pechito, ¡patadas pega!
¿Cómo podré ignorarlo más,
Mi Querida Reina de Ojos Negro Obsidiana?
Trepo por ella hasta llegar a tu alcoba…...
Juguemos un juego,
lúdico imperfecto,
donde la resta sea milagro,
y toda suma, encuentro.
Que el pensamiento
no divida,
que llene de decenas,
de centurias la algarabía,
y sea la raíz buscada
todo gesto de alegría.
Que reine la aritmética,
esta métrica sin salida,
y sea el amor,
sentido...
Días turbulentos en el Reino de la Soledad…
¡En el horizonte, se divisa una terrible tempestad!
En una pequeña barca...
¡de madera vieja y pútrida!
¡Con remos partidos y medio Mar encima...!
¡El Rugido del Océano golpea la desdichada,
como si por ello les pagaran!
Aturdido y sin rumbo,
con mi...
¿Cómo se me escapó tu silueta de mi cama? Ahora solo me encuentro recogiendo tus pedazos con mi lamento, esparcidos por el fulminante tiempo y regados, sin abono, en una floreciente soledad.
No te sostuve mientras caías hacia la muerte porque tus tristezas eran demasiado pesadas para mis manos...
Shhhhh,
¿Sientes el tacto?
Soy yo, el Dios del bosque encantado.
Aquel que tiene bucles negros como el azabache, y la voz gruesa y
enérgica como tambores de guerra.
Aquel que se viste con sombras y luces ininteligibles, que con sueños
púrpuras y mentiras va por tu jardín como un príncipe...
Mira a través del ventanal,
¿Ves la ciudad?
Déjame pasear desnudo por la inmaculada habitación,
El proyector de luz cambia los tonos de mi piel y los tuyos,
Eres naranja y te observo lento pasar al rojo, luego al verde.
Son preciosos tus labios cuando cambian de matiz,
¿Te gusta Distant Echoes...
Todo lo sublime efímero se presenta,
el oscuro vacío ocupa toda la eternidad,
tu partida sólo el dolor incrementa.
Pareciera ayer cuando tus ojos me eclipsaron,
y hoy ni la calidez de tu mirada me consuela,
las ramas una triste hoja al otoño ofrendaron.
La inmensidad nada cubre con tu...
Orillada, bésame.
Consume cada líquido,
Evapórame.
Soy luz en tu mirada,
Y lluvia bajo tu cuerpo.
Tómame, mientras me estanco,
Mientras tu ribera choca incontrolablemente contra mi marea.
Soy líquido derretido,
Partícula disuelta,
Solución salina,
Infusión.
Ah, Sirena mía,
Nereida, ninfa.
Sigue...
Bebe de mí
Absorbe mi piel con cada centímetro de tu cuerpo.
No dejes nada, es que quiero entrar en ti,
abrirme paso por tu interior como la sangre se conduce por las venas.
Voy a tu centro y continúo frente a ti.
Miro tus arqueos,
Tu cintura moviéndose como vaivén Meciéndose con el...
Las luces que sobresalen del túnel parecen pequeños ángeles de neón,
Tus ojos negros brillan como pozos oscuros,
¿A dónde van las hadas halógenas que surcan la ciudad?
Sí,
Tú,
Mi princesa futurista,
Eres capaz de apagar cada fuente de energía y yo…
Yo no soy más que aquel humano que se...
Corazón vuelto granada,
inflada por el verano;
colorada en el otoño;
tímida en el cielo helado.
Ahora, respira jugo
durante este floral mayo.
Te noto mucho, mi sueño,
sin nunca decirte “te amo”;
risas fueron nuestra savia,
ahora segura en árbol
de este granado que veo;
ahí crece frutal ancho
con...
mama me hundió me desmayé y me perdí, pero hoy desperté y solo me acuerdo de ti esa sonrisa que hacía cualquiera feliz de esos ojos, que parecían un atardecer en verano, donde cualquiera se olvidaba de su pasado y solo es feliz esos abrazos que me despertaban cada mañana haciéndome el hombre más...
Interludio
La sonrisa se congela
en su punto más álgido.
He aprendido a habitar
mi anhelo de ti.
La nostalgia ya no me es hostil;
atrincherada contra cualquier lógica,
se rebela en la memoria.
Ahí, al menos,
aún paseo de tu mano:
último resquicio de ti.
Interludio eterno, origen en tu...
En hiladas de luz las mariposas
buscan un arco iris vegetal.
Revolotean insinuando amor
a la vista callada de los tiempos.
- - -
¿Hasta cuándo señoras mariposas?
¿Hasta cuándo armarán mi primavera?
¿Cuándo las hilanderas de la luz
sembrarán el amor en mi jardín?
No te esfuerces en recordar mi nombre
yo tampoco recuerdo el tuyo
pero ya te prepare el desayuno
pancakes y zumo de naranja
tengo bonfiest para la resaca
podemos desayunar en la cama
o si prefiere en la sala
allá creo que dejamos tu blusa y falda
te presto una camisa para que uses
de pijama...
Me tomo un té, una infusión
con ligero aroma a amaretto con miel
pero me genera confusión
que no estés aquí conmigo,
acompañandome, conversando,
incluso chismoseando
sobre cosas, personas
que no nos incumben.
Dime qué pasó, por qué actúas así,
Solo me dices sí cuando te conviene a ti.Me echas la culpa de errores que no cometí mientras pasó mis días
Recogiendo los escombros de mi vida por ti Paso mis días .Buscando aquel espejo pa ver los requeridos esos días donde 3 vivíamos tan feliz los mensajes...
En la alcoba donde el tiempo es un ácido lánguido,
tu figura se eleva como un ánfora espléndida,
mas tus besos me saben a un néctar famélico,
carroñera paloma, mi Beatriz escuálida.
De tus párpados brota una lascivia pálida
y en tus muslos anida la locura frenética;
es tu amor un cadáver que me...
---
Hilando la mortaja con hilo de peluche
Los osos de peluche se asoman al alféizar,
con ojos de botón que ya olvidaron ver.
Afuera cae la nieve que aprende a no doler
y adentro el viejo té nos invita a callar.
Es tibia la mordida que deja el pan con miel,
tan blanda la caricia que va de...
Terminé el libro con la ventana abierta de mi cuarto. Y recuerdo el brusco golpe del viento entrando: fresco, seco y nocturno… ¿eras tú? O venía de visita, tal vez para depurarme, sacudir la tierra del escritorio y tambalear los cuadros de mi pared y decirme que lo único que tengo en ese momento...
Tus mensajes danzan mi sentimiento. Desahogan el tumulto justo del centro de mi pecho.
¿Qué tantas cosas se querrán manifestar desde ese rincón? Y tu tan aventurera con linterna, no me dejas opción.
Intuyo que la espera es longeva, pero mi virtud es la paciencia y no la coherencia. Porque...
¿Qué es el amor?
¿El píxel desgastado
de una pantalla que encendió el olvido?
¿O el laberinto que quedó guardado
en el cartucho de lo que hemos sido?
¿Fuimos los jugadores o el diseño
de un algoritmo que dictó el destino?
¿Fue tu calor un avatar sin dueño
o el puerto más seguro en mi camino...
Soy Greys Zeta.
Escribo porque siento, y porque el silencio no me alcanza, dentro de mí habitan el amor y su sombra, el desamor. Soy poeta, en cada palabra hago catarsis, libero lo que pesa, lo que duele, lo que quema. Transformo el caos en versos, el dolor en belleza, la ausencia en presencia...
Las inseguridades no amanecen
Las insegurdedes se establecen
No soy el mismo antes del crimen
Después de salir con cicatrizes
Reconocerme me temorece
Cambiar es escalofriante
No es por mi, es por agradarles
Mi deseo es la cura, para no tacharme
Lo hecho hecho está
El lema es verdad
Pero no...
Ni el oro de un millón de Tierras compra
lo que la roja sangre de tu gracia
ni un cosmos de lucientes esmeraldas
logra lo que tu muerte redentora.
No alcanza la turquesa de las olas
ni para una mañana inmaculada,
que no hay nada que supla lo de un alma,
solo la inmolación de tu Persona...
Ingiriendo esta alcoholizada tristeza, tengo ya el estómago revuelto de promesas endulzadas. Espero que estas náuseas de morir me permitan degustar el amargo pasado cuando sus besos eran el manjar principal de este tugurio destruido.
Es una miseria de presente tener que preparar con mis propias...
Aún recuerdo
cuando los días respiraban de tus labios,
eran flor con luz, guirnaldas de ojos sin sombra
como amaneceres ocultos en lunares
cuyo miedo era blanco.
Tú me regabas
con tus besos de sangre tierna,
eras la voz de mis ojos, la mariposa
quebrándose en mis brazos, la sonrisa
improvisada...
Quiero libertad,
mi libertad plena y sincera,
mi lugar, brillando y dando.
Mis cosas: mi lapicera, mi libro,
mi vida.
Pero ven, ven que quiero compartirla con vos,
ven que quiero tu compañía,
ven que te necesito,
Pero espera, vamos lentamente
quiero mi espacio.
Pero también...
Salgo de mí totalmente
al deslumbrarme ese brillo.
Me pierdo en tus perlas avellanas,
tanto que olvido mi nombre.
Solo veo el universo
que en ellas se esconde.
Lucho por mantenerme cuerdo,
pero al oler tu pelo
me transporto a otro mundo.
Ya no comprendo
si realmente merezco
acariciar tu...
Me enamoré del diablo, y supongo que no es la primera vez que sucede
Me enamoré de su sonrisa, de su forma tan impropia de hablarme... Una forma que me recuerda a mi misma
Me enamoré de sus ojos blancos y de su mirada tan fina
De sus manos que me acarician y me sostienen como mantas de noche...
Yo quiero estar en paz con mi Señor,
dejar atrás el ancla del pecado.
¿Para qué un corazón petrificado
si él puede transformarlo en blando amor?
¿Para qué la penumbra y el helor
si puedo hallar en Dios un sol sobrado?
He sido en mi camino triturado
por lo que pido gracia a mi Hacedor...
Tan lírico y armonioso el ruiseñor cantaba,
mientras la tarde en un minuto se acababa.
de las nubes, tu cuerpo el viento moldeaba.
y la golondrina, con tu figura bailaba.
Un dulce aroma floral venía con la brisa,
la flor de azahar, me recordaba tu tez lisa.
y surcando el crepúsculo, sin alguna...
Quiero estar en tu vida, tal como el pelo que nunca se despega de mi cabeza, ya sea por mucho aire que surque en ella o por diminutas capas de suciedad que haya sobre mi cuero cabelludo. Tal como la uña solo existe porque el dedo la sostiene. Decir que recorrería el mundo por ti suena muy...
Exploro con fuerza bruta
Tu piel mientras apenas rozo
Ardiendo a fuego mi cuerpo
Se mantienen de punta mis poros
Mi piel espera tus labios
Como observan mis ojos
Esa traviesa sonrisa
Que formas al pensar en nosotros
Que al mezclarnos somos
Nosotros sintiéndonos otros
Soy yo, mas con parte de...
Entronizado como un dios en este infierno tapizado, desato una ofensiva verbal que sofoca cualquier asomo de aversión: esa malhadada suerte que debí incinerar junto al trébol fatuo de mi infancia. Hoy habito un insomnio desolado, donde recojo con vergüenza las plegarias que me parieron ,mientras...
Hay al menos 3 versiones
de cada historia,
y esta no es la excepción.
La primera es la que se dice primero,
la segunda es la respuesta,
y la tercera es la que a nadie le interesa,
y desde aquí canto mi versión.
Tú esperabas a alguien que no era yo,
yo quería ser ese alguien a quien esperabas...
Se busca muchacha bonita,
con gustos extraños,
que le guste leer
y planes sencillos,
que le guste querer
y dejarse querer.
Ver películas un viernes en la noche,
escuchar música cuando vamos en coche:
Sabina, Bunbury o Calamaro,
sin ser excluyente, pero sí exigente,
salir a caminar tomados de la...
es igual a la lluvia de hoy
es tan igual que no sabría
en cuál de las dos me estoy lloviendo.
Será qué el agua es siempre la misma.
Sé que llovió ayer,
y sé que llueve hoy,
pero mañana talvez si llueva
o talvez no llueva,
o tengamos un sol tan radiante
como en enero, aunque estemos bien...
Solo quiero gozarme en el Señor,
tocar su luz venciendo la penumbra,
ir al olor de edenes planetarios
y a su voz de consuelo en la llanura.
Quiero de amor poblar mi corazón,
liquidar esta sed de amor en mí.
Pido que mi Señor advierta al mundo
que amarnos es el fin de todo fin.
De cierto muchas...
Ella, ojos brillantes,
tal cual estrella.
No podría existir
mujer más bella.
No le puedo mentir,
no, no a ella.
Sus pecas, noche constelada,
sobre su piel tan bella.
Aquella, mujer de mis ojos,
corazón, alma y pena,
No protestaré a tus enojos,
no seas ajena.
A ella, le daré mi amor,
caricias...
No sé por qué pensar en ti tanto me lastima, ¿acaso serán tus labios más rojos que las rosas los que reviven mi dolor? ¿O será tu cabello, más negro que los lirios, lo que me hace pensar en la muerte de mi ser al perderte?
Quizás tus ojos, más verdes que cualquier tallo, me hacen desear vivir...
Fui tan tuya,
Que siento como una parte de mi,
Murio para siempre,
Se fue con vos.
De luto las lagrimas no caen,
Se cristalizan y se me clavan en el corazón.
Hoy volví a verte, sonriendo,
¿Como podes sonreír así en mi luto?
Vestida de negro me despido,
De aquello que murio con vos,
Para mi,
El...
Qué bueno el día cuando amor nos da
por fin de su brebaje misterioso,
agua gloriosa para el corazón
donde este logra su sabor maduro,
un vaso lleno que se vuelca entonces
en el alma sedienta de otros labios.
Con humildad el buen amor empieza
un poco gota a gota,
un poco sorbo a sorbo...
Tu amor quita las sombras de mi vida
con la dicha que expresa tu mirada.
Llegas a mi presencia enamorada
rehaciendo una música perdida.
Con lo que eres has sido bienvenida
a la afectuosa piel de mi morada;
que abrazo eres y fuga congelada
en la visión de amor en mí vertida.
Hay algo de un...
Un tiempo intermedio,
Juegos en el medio,
No busco nada serio
¿Está bien a tu criterio?
Algo fugaz para pasar el rato,
al menos ese es el trato,
no enganches tu corazón.
Esto es pura ficción.
Te quiero, no lo niego,
y me asusta el desapego,
por eso finjo ser ciego,
al menos mientras dure el fuego,
Mar dulce
Vos sabés que ando por estas aguas
con la memoria mojada de sal
Bajo el cielo de Montevideo
veo luces que hablan de vos, no me hagas mal
Mar dulce, me enseñaste a querer
con la brisa del sur y el vaivén
Llevo tu nombre en la piel, como un café
que no puedo beber sin volver a arder...
De alguna manera,
todo era casual.
Nada podía alterar
el latir de mi alma.
Sé lo que les dices,
a todos, lo sé.
Aléjate de mi ser,
y de mi vista vete.
Pero no vayas lejos,
vuelve hacia mí, lento.
La calidez y el consuelo
hallaré en tu silencio.
Exigirte algo es injusto.
Una injusticia pura...
Encontrarte….
Fueaquella serendipia de un alma vagabunda,
el hallazgo imprevistoen la penumbra,
donde mi corazón se encontraba.
Hoylas horas se gastan elucubrando tu presencia,
esa misma que hoyse instala en mis rincones,
atormentando con dulce insistenciael eco de mis viejas aflicciones.
El...
Estrujanse mis carnes
Con los huesos
en este dolor que causa
mi propia luz. .
Elevando energía
desgastando el fuego en mi.
Intento ver el momento
De emitir mi voz potente
de combate ,
De pronto en el silencio,
Resuena tu voz...
firme, energica,
acogedora y fuerte
Retumbando en ecos
Mi...
No me saludes con esta solemnidad que parece más condolencia que veneración; recuerda que sigo siendo el rey de esta libreta, aunque solo sea en su sombra. Si leyeras cada fragmento de ella, entenderías que escribir en este reino es una parsimonia sacramental.
Contemplo cómo derrocan mi corona...
Sus dulces ojos oscuros
me hacen vibrar al extremo
el tiempo se detiene
ni siquiera sé si respiro.
Sus palabras se pierden
su cuerpo se acerca,
no respondo,
no hay existencia.
Su ternura, su tacto
dehacen todo mi ser
y su beso esperado
liberan de nuevo al tiempo.
No confundo estos versos, abigarrados de crudeza, con el eco de un lamento indeleble; no son un estrépito amenazante que se disipa, sino secuelas destinadas a languidecer en un impasible silencio hasta quedar postradas en mi libreta deshecha.
Organizo aquellas falacias mentales que nutren mis...
Lo que me abarca
Vos sos lo que me abarca cuando aprieta la noche
Vos sos el pan caliente, la sal en el derroche
Vos sos el olor a lluvia en la tierra que me nombra
El abrazo que me encuentra y me devuelve sombra
Lo que me abarca es tan grande que no cabe en mí
Lo que me abarca es vos y todo...
La sed
En la orilla del mar me detuve a mirar
cómo el agua borra las huellas al andar
Caracolas, fragmentos de un mismo lugar
secretos que la espuma no deja de contar
En la piel de la arena, busqué tu calor
un espejo de sal que devuelve mi voz
Caracola vacía, guardaste el rumor
de un amor que...
Me angustia que mi inspiración brote de este vacío cenital bajo la idea de que, al escribir, solo hago ostentación de mi propio ocaso. Me invade la certeza de saber que mi sepulcro estará deshabitado porque no descansaré ni en la cama donde hoy me rindo. Ese lecho, ornamentado con flores...
Escapemos de este lugar
Vayamos juntos a viajar
Hacia un mundo de fantasía
Pintar las nubes de rosa con textura esponjosa
Dan dulce y suave como el algodón de azúcar
A veces quiero escapar
Salir de toda esta realidad
Porque esto me está haciendo mal
Las veces en la que tú te vas
Un mensaje tuyo...
Detrás de tus ojos
La noche tiene dientes de cristal
Muerde la esquina, busca mi señal
Hay un tren que nunca va a llegar
Y una mujer que aprendió a olvidar
Las sombras bailan sobre el paredón
Llevan tu nombre, tienen tu canción
Vos sabés que el fuego siempre está
Esperando que te quieras...
Amor mio, nunca te conté cuál era mi película favorita. No solo por el significado entre la vida y la muerte, sino también por como Manolo le confesaba su amor puro por María, bajo el árbol de la vida; ó cómo la Catrina y Xibalba, a pesar de ser polos opuestos, se declaraba su amor mutuo a su...
Luz de Buenos Aires
Camino por las calles que el Plata encontró.
Tu nombre escrito en cada esquina de San Telmo, amor.
La luz que viene del sur no es igual.
Sabe a ti, a noche, a mar.
Y cuando la noche llega y no te encuentro,
Tu fantasma baila en cada centro
Que pongo pa´ intentar olvidarte...
Luz de Buenos Aires
Camino por las calles que el Plata encontró.
Tu nombre escrito en cada esquina de San Telmo, amor.
La luz que viene del sur no es igual.
Sabe a ti, a noche, a mar.
Y cuando la noche llega y no te encuentro,
Tu fantasma baila en cada centro.
Que pongo pa´ intentar olvidarte...
Adiestrado trazo por tus soberanas líneas, socorro fiel para ahuyentar mi huida placentera. Gracias a esa sensación de libertad brindada en esta solitaria realidad que me ha parido, puedo describir mi existencia como un habitáculo omnisciente y llamarte el digno escribano en mi juicio final...
Parecía que todo era distinto en esta existencia baldía cuando tus ojos observaron la vacuidad y te quedaste para admirarla. Quién nos iba a decir que ese acto tan altruista sentenciaría nuestro destino de tango y flor.
Me olvidé de la muerte y su cortejo en el hombro, mientras apostaba todo a...
Retornado a su cuerpo con un apetito voraz, dejo que el anonimato nos devore en un deleite de gemidos y cenizas. Es otro manjar el que impregna mis letras, las cuales poseen ya una borra de soledad asentada en el fondo; y es por ese hartazgo de escanciarla en esta copa hendida que se me escapa...
Abriendo las compuertas de este compás oscuro, me he vuelto devoto a un estoicismo que me obliga a reconocer la precariedad de lo que escribo. Es un atributo fortuito que acepté con una nobleza que ahora admiro; venía en sus cláusulas un destino tan piltrafa que, con los años, asumí como mi...
Es como si entre nosotros
Nada hubiera terminado
Y aun asi siento que me odias
En la distancia
En un lugar que nunca encontrare
Recuerdos de la música y la belleza de tu piel
Adiós a esos momentos
Bienvenido a el dolor
Un verdadero acertijo sin respuesta
Un verdadero problema
Sin...
Profanando mi máscara en este infierno de libertinaje, mi arrogancia dicta un lurdo retazo artístico, incapaz de distinguir entre un ocaso ajado y una noche de borrachera fatua.
Perdido en el ocio trivial, un vacuo establecimiento me sirve mi ginebra sin tango. Mientras tanto, bajo esta abulia...
Bajo este arrebol que se tiñe en el ocaso, dejo que se tejan los hilos rojos entrelazados en un laberinto de faunos que me obligan a escribir ante la luna llena, para volver esta escritura inmortal.
Otra elegía precoz que se derrama febril en el papel; tal vez sea mi única forma de alcanzar el...
Sentí tanto amor en tus brazos al ver que nada se decapitaba: ni mis letras, ni tus ojos, ni tu boca; apenas una lumbre de deseos, ese placer acerbo que terminó por manchar la escritura de este detrito.
Acompañando a este imberbe caballero a recuperar su armadura deshilada, te embriagaste de mi...
Desgarra el vástago recuerdo de empezar otra vez; ya me acostumbré a la banalidad de su mirada. Sigo pereciendo en el cuaderno mientras vuelvo a roer este hueso que es el arte, como un perro famélico y lánguido que transita en esta basura literaria que asumo como propia.
Qué inaudible...
Otro resquicio de ignorancia que transmuta en un hálito indetectable en la inmundicia de este arte, que a veces juega conmigo y otras veces es la acedía más loable que puedo cargar.
Ya solo distingo la opacidad del monótono cuadro barroco que se dibuja en un tenebrismo desde mi ventana; la...
He sobrevivido al oleaje
he salido vivo de este incendio
del descarrilamiento de la vida
he vuelto a la calma
he logrado esquivar tu ausencia y presencia.
Oh mujer
ya no estás igual, ya tu luz es tenue
ya no quemas, estás tibia
has perdidopeso, te volviste ligera
ya no caminas a mi...
Hoy encontré un poema que me habías dejado y lo leí con una febril ansiedad de reencuentro. En él me suplicabas que no abandonara a mi padre; ante tu ineludible ausencia sentenciada, me legabas el peso de sus nostalgias, las cuales se intensificarían con los años hasta convertir su presencia en...
En un gélido atardecer, esperándote llegar,
miro al mar, converso con la soledad.
Mi corazón palpita rápidamente y me dice
que ansía hablar con tu corazón,
en silencio y en explosión, al ritmo de una canción.
Junto a mi respiración y tu respiración,
cantando en un dueto de amor.
Mis manos...
Pido tregua al tiempo,
que nos ayude esta noche
a sentir lo que sentiríamos
en toda una vida juntos.
Así, mi amor,
seríamos eternos:
solo tú y yo.
Le pido al tiempo una tregua,
que se apiade de nuestro destino
que no se cruce en esta noche
para querernos,
para amarnos,
para tenernos.
Y si...