NightHunterdxa
Poeta recién llegado
Bajo el inmenso cielo despejado,
donde la brisa murmura en la arena,
caminas tu, dejando a su lado,
la dicha absoluta que ahuyenta la pena.
El mar se detiene tan solo a mirarte,
sabiendo que es dueña de toda belleza,
las olas se acercan buscando abrazarte,
rindiendo honores a tu gentileza.
tus bellos ojos, profundos luceros,
tienen el brillo del agua marina,
son faros de luz, de amor mensajeros,
que alumbran la vida con magia divina.
Si observo el misterio de aquella mirada,
encuentro refugio, encuentro consuelo,
es una mujer por los astros tocada,
un ángel hermoso que ha bajado del cielo.
Pero más allá de su encanto evidente,
de toda la gracia que el viento acaricia,
resalta su alma, tan noble y latente,
que llena este mundo de inmensa delicia.
La inmensa pureza que lleva en su pecho,
no puede medirse con el ancho mar,
su amor es un faro, un cálido techo,
un puerto seguro donde descansar.
Qué hermosa es bajo el sol del ocaso,
qué bella es su sombra que baila en la orilla,
las nubes se abren cediendo su paso,
mientras su sonrisa de júbilo brilla.
Aquí en esta playa, testigo infinito,
dejamos grabada la historia en la sal,
que todo en ti es hermoso y bendito,
un alma purísima, un ser celestial.
donde la brisa murmura en la arena,
caminas tu, dejando a su lado,
la dicha absoluta que ahuyenta la pena.
El mar se detiene tan solo a mirarte,
sabiendo que es dueña de toda belleza,
las olas se acercan buscando abrazarte,
rindiendo honores a tu gentileza.
tus bellos ojos, profundos luceros,
tienen el brillo del agua marina,
son faros de luz, de amor mensajeros,
que alumbran la vida con magia divina.
Si observo el misterio de aquella mirada,
encuentro refugio, encuentro consuelo,
es una mujer por los astros tocada,
un ángel hermoso que ha bajado del cielo.
Pero más allá de su encanto evidente,
de toda la gracia que el viento acaricia,
resalta su alma, tan noble y latente,
que llena este mundo de inmensa delicia.
La inmensa pureza que lleva en su pecho,
no puede medirse con el ancho mar,
su amor es un faro, un cálido techo,
un puerto seguro donde descansar.
Qué hermosa es bajo el sol del ocaso,
qué bella es su sombra que baila en la orilla,
las nubes se abren cediendo su paso,
mientras su sonrisa de júbilo brilla.
Aquí en esta playa, testigo infinito,
dejamos grabada la historia en la sal,
que todo en ti es hermoso y bendito,
un alma purísima, un ser celestial.