Jorge Salvador
Poeta adicto al portal
Dice que sólo con mirarme goza
y que mis ojos son su luz del día;
que antes que suya ni de nadie es mía
y que se eriza nada más me roza.
Dice que sueña desde que era moza
con que la entierren en mi compañía;
miente más que habla, ¡qué mala es la tía!
bien sé que al verme sólo ve un carroza.
Dice, y no ignora que yo sé que miente,
que por ser madre de mis hijos mata;
que ni soltera me adornó la frente
ni de casada, sin yo estar, lo cata.
Yo, que me precio de no ser valiente,
guardo silencio por no dar la lata…
y que mis ojos son su luz del día;
que antes que suya ni de nadie es mía
y que se eriza nada más me roza.
Dice que sueña desde que era moza
con que la entierren en mi compañía;
miente más que habla, ¡qué mala es la tía!
bien sé que al verme sólo ve un carroza.
Dice, y no ignora que yo sé que miente,
que por ser madre de mis hijos mata;
que ni soltera me adornó la frente
ni de casada, sin yo estar, lo cata.
Yo, que me precio de no ser valiente,
guardo silencio por no dar la lata…