Por orden del señor alcalde. El grito*
del pregonero vocifera y fía,
y la corneta con la voz confía
expandir su sonido al infinito.
En la plaza mayor lo vi,- bajito,-
mayordomo feliz de la alcaldía,
leve y fugaz su hacer de cada día
y en la libreta su pregón escrito.
Canal informativo,- voz y mano,-
de una España rural en la memoria
que anunciaba festejos del verano.
Algarabía, niños y bullicio,
y el alguacil saluda haciendo historia
orgulloso y feliz de tal oficio.
Pepe Soriano Simón
Safe Creative
Enero 2025
*Pregoneros y pregones hunden sus raíces en la sociología popular de la España medieval. El pregonero fue un ingrediente esencial del paisaje humano de la sociedad española tradicional, y sus pregones eran anuncios y noticias que, por vía oral, recibía la colectividad.
Otra característica indivisible del pregonero era su trompeta o corneta con la que anunciaba el comienzo del pregón. Quién no recuerda ese toquecillo ‘Tarariiii Tararáaaaa…’ que seguía con la estrofa ‘De orden del señor alcalde, se hace saber…’. Pero también estaban los pregones privados, ‘Se hace saber a todos los vecinos que… se venden productos, locales o de comerciantes forasteros que se acercaban al pueblo.
del pregonero vocifera y fía,
y la corneta con la voz confía
expandir su sonido al infinito.
En la plaza mayor lo vi,- bajito,-
mayordomo feliz de la alcaldía,
leve y fugaz su hacer de cada día
y en la libreta su pregón escrito.
Canal informativo,- voz y mano,-
de una España rural en la memoria
que anunciaba festejos del verano.
Algarabía, niños y bullicio,
y el alguacil saluda haciendo historia
orgulloso y feliz de tal oficio.
Pepe Soriano Simón
Safe Creative
Enero 2025
*Pregoneros y pregones hunden sus raíces en la sociología popular de la España medieval. El pregonero fue un ingrediente esencial del paisaje humano de la sociedad española tradicional, y sus pregones eran anuncios y noticias que, por vía oral, recibía la colectividad.
Otra característica indivisible del pregonero era su trompeta o corneta con la que anunciaba el comienzo del pregón. Quién no recuerda ese toquecillo ‘Tarariiii Tararáaaaa…’ que seguía con la estrofa ‘De orden del señor alcalde, se hace saber…’. Pero también estaban los pregones privados, ‘Se hace saber a todos los vecinos que… se venden productos, locales o de comerciantes forasteros que se acercaban al pueblo.