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Muy bueno, Manolo. Falta una buena música de Cádiz y este año (aprovechando que no se presenta Georgie Dann) lo mismo a esta Tarifa plana le dan el título de canción del verano
Dios mío, odio la IA porque estoy convencido que no viene a ayudarnos, sino a sustituirnos. Deberíamos renunciar a ella antes de que ella renuncie a nosotros.
Dicho esto, tu poema es súper ingenioso, pena que ella lo ha entendido a su manera
"Con su voz de aguardiente y cigarrillos..."
tremendo cierre para esta gran dedicatoria a Sabina, grande entre los grandes y amante de los gatos. Lástima que le guste la fiesta nacional, pero bueno, nadie es perfecto.
Te felicito por este magnífico poema.
Saludos
Traté de ser leal. Hasta diría
que amé sin condición de vez en cuando.
Anduvo Satanás merodeando
por mis alrededores noche y día
en busca de la luz del alma mía
de tentación en tentación. Dudando
de lo que creí cierto fui dejando
atrás a mi ignorancia. Bien podría
jurar ante el altar...
Qué bonito, Pepe, casi he podido escuchar a ese pregonero: "Se hace saber..."
Es un soneto tierno que vuelve a corroborar aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Felicidades por tan bellas letras
Extraordinario, cómo siempre, Salvador. Sentando cátedra, nunca mejor dicho. Me encantó la historia de este químico agrícola.
Te felicito, tus poemas jamás defraudan
Un saludo en vida, querido Alonso. Gracias por estar aquí y allá dejando la huella de tu paso por mis humildes letras.
Seguiremos mientras quede aliento...
Abrazos
Muchas gracias, querido Pepe. Celebro ante todo y sobre todo tu salida de la clínica, esperando de todo corazón que sigas teniendo , como decía Sabina, una mala salud de hierro.
Un abrazo muy grande, amigo. Mis mejores deseos
Anda, eres Gustavo, qué sorpresa. No me molesta, todo lo contrario, que transcribas el mensaje del otro lado, sirvió para que te reconociera. Tengo que reiterarte mi gratitud por tus bellas palabras. Eso sí, con lo de maestro de la rima te has pasado cien pueblos, que lo sepas.
Un honor, querido...
Muy amable, Bernardo. Te agradezco mucho la buena consideración en que me tienes y te prometo no rendirme hasta que la de negro se me eche encima y me reduzca por la fuerza.
Un abrazo
No creas, Manolo, es mejor callarse y hacer uno de su capa un sayo. Y si hay que agacharse, pues se agacha uno. Por lo menos les quita los palominos a mis calzoncillos y los plancha...
Que sea lo que X quiera