Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
FJMalpica
Profesor en educación técnica y profesional, egresado de la universidad Simón Rodríguez.
La vida me enseñó a ser poeta,
cuando el mundo me arranco el corazón
y sentí el frío de su adiós,
aferrado al quicio de la puerta.
Que es aquello que nace con el peso del silencio
y mueren con la palabra que lo desterrara algún día;
que nace bajo las sombras de la noche que muere
y mueren con la luz de un nuevo día.
Allí la conocí, a ella,
poniendo orden en mi mente incierta,
transformando el sustantivo resiliencia,
o verbo no sustantivo contra la adversidad,
en un adjetivo para buscar la verdad.
El verbo hecho carne
y la palabra echa hombre,
en la voz de aquel que no esconde
ni las sombras con la que ha nacido.
Soy un resiliente voraz
que ama la palabra inquieta,
aquella que anima mis versos
saltando de tecla en tecla.
La que de mi se enamora
tornándose en letra inversa,
la que me lanza sus besos
como una chica coqueta.
Por ella me enfrento al mundo,
con ella la vida se hace perfecta,
sin ella soy un hombre iletrado
y por ella soy un loco poeta.