Soy atea por la gracia de Dios

Musical, ingenioso y muy divertido, me ha encantado enhorabuena.
 
muy bueno buena medicina pa empezar el dia
Y sobretodo, no ovides empezar el día con una sonrisa pero "comulgadito" que ya sabes que sonreír y hacer el bien es igual que estar confesado por si acaso te tuvieras que tomar la hostia consagrada en un momento dado,nunca se sabe...jeje::barf:: Gracias, buen feligrés, por asistir a esta misa poética, puedes marchar en paz...Un beso, Estrella.
 
Muy buen poema, contando cómo nos martirizaron todos estos con sus estúpidas creencias, que ni ellos mismos se creen, pero para dominar al personal, no se les ocurrió otra cosa que inventarse el temido infierno, y oye no les fue mal el invento. Eso por no decir estos otros que se inventaron que por cada mártir que diera su vida en la tierra por esa religión alá le premiaría con 7 virgenes cuando llegaran al paraiso, y no les está marchado mal.... bueno así podría seguir. Yo como tú y como la dueña de este portal,Julia, y más gente, me declaro atea. La culpa de mi ateismo la tiene un tal Richard Dawkins y el libro que leí de él, " EL ESPEJISMO DE DIOS": magnífico, revelador..... después de leer esto, nadie que tenga dos dedos de frente seguirá creyendo.
Mira lo que dice alguien de este libro:" es elegante, compasivo, y verdadero como el hielo, como el fuego. Si este libro no cambia el mundo, lo llevamos claro".
Por último, no por ser ateo la vida deja de ser bella, ¡que va!, ni de tener valor porque luego no haya un más allá, ¡vivamos esta vida!, porque posiblemente es la única que habrá. Me has tocado mi punto débil, bella poetisa. Te dejo mis besos.
 
Última edición:
Muy buen poema, contando cómo nos martirizaron todos estos con sus estúpidas creencias, que ni ellos mismos se creen, pero para dominar al personal, no se les ocurrió otra cosa que inventarse el temido infierno, y oye no les fue mal el invento. Eso por no decir estos otros que se inventaron que por cada mártir que diera su vida en la tierra por esa religión alá le premiaría con 7 virgenes cuando llegaran al paraiso, y no les está marchado mal.... bueno así podría seguir. Yo como tú y como la dueña de este portal,Julia, y más gente, me declaro atea. La culpa de mi ateismo la tiene un tal Richard Dawkins y el libro que leí de él, " EL ESPEJISMO DE DIOS": magnífico, revelador..... después de leer esto, nadie que tenga dos dedos de frente seguirá creyendo.
Mira lo que dice alguien de este libro:" es elegante, compasivo, y verdadero como el hielo, como el fuego. Si este libro no cambia el mundo, lo llevamos claro".
Por último, no por ser ateo la vida deja de ser bella, ¡que va!, ni de tener valor porque luego no haya un más allá, ¡vivamos esta vida!, porque posiblemente es la única que habrá. Me has tocado mi punto débil, bella poetisa. Te dejo mis besos.
Tengo que quitarme el sombrero ante tu extenso comentario antes de darte las gracias, y dejando el protocolo a un lado (que es cosa de conservadurismos), también te diré que me has puesto la miel en los labios y acabaré leyendo ese libro,tan sólo el título ya me atrae. Sí, Eralda, los ateos sabemos mejor que nadie lo bella que es la vida, porque estamos libres de esos manipuladores sectarios que se hacen llamar religiosos.Siempre, desde que soy una enana, he pensado que la religión no es más que una herramienta que utilizan los más despiadados y crueles seres que habitan este maravilloso planeta.¿Por qué narices no se irán a otra galaxia a predicar? A lo mejor recuperan el éxito que ya tuvieron siglos atrás...¡No, eso tampoco! ¡Pobrecillos extraterrestres! Un besazo, Estrella.
 
Muy interesante tu historia. Parecida a la mía, el exceso de religión y curas me alejó de la iglesia para siempre.

Que buen estilo manejas!! Estrellas.

Abrazos para ti.
 
Espero que nadie se sienta ofendido con este poema pues no es mi intención reírme de la religión, es tan sólo una manera cómica e inocente de contar que me volví un poquito agnóstica después de haber estudiado en un colegio de monjas,que, entre otras cosas, fueron estupendas profesoras para mí,y de las que siempre guardaré un gran cariño y un buen recuerdo.


En una escuela religiosa
yo estudié
y esta historia curiosa
jamás conté.
Todos los viernes tocaba misa
y a mí me entraba la risa.
Cuando en alto entonaban las oraciones,
yo, a mi rollo, tarareaba canciones.
El cura siempre nos decía:
"Niñas, es pecado comulgar,
si no has ido antes a confesar".
La amenaza prometía
y un día quise probar,
no es que quisiera pecar,
sino ver qué sucedía.
Confesar era cosa sencilla:
"A ver, qué has hecho, chiquilla..."
Y le contabas al cura
tu última travesura.
Y cada viernes tenías el perdón
rezando tres veces la misma oración.
Y un día tomé la hostia consagrada
sin estar previamente confesada.
¿Y qué pasó?
¡No pasó nada!
¿Qué hice? ¡Pues me reí!
En verdad, nunca creí
que el Infierno fuera para mí,
pues yo era una niña buena...
conmigo, el demonio
se iba a morir de pena.
Claro que, lo de ir al Cielo,
mucho no me convencía
porque tampoco tenía ni un pelo
de santita Virgen María.
Además me obligaron a hacer la Comunión
a pesar de estar enferma con sarampión.
Y aunque el traje y el gorro
eran muy bonitos,
llamé enormemente la atención
pues quedaba raro con tantos granitos.
Total que lo de la religión
para mí fué un gran tostón.
Yo todo lo escuchaba
como una esponja
pero no me creía nada
de ningún cura ni monja.
Y no sé si lo que me llevó
a tomar la decisión
de ser una atea eterna
fué un exceso de religión
o haber vivido mi educación
en aquella escuela interna.



* * *


estoy de acuerdo amiga en mucho de lo que dicen tus letras saludos desde chilito.
 
estoy de acuerdo amiga en mucho de lo que dicen tus letras saludos desde chilito.
Gracias a este poema, he visto que el ateísmo (o el no creer en religiones absurdas) es algo propio de personas que utilizan su cabeza para algo más que para peinarse o llevar sombrero. Muchas gracias por leerme, un abrazo. Estrella.
 
Muy interesante tu historia. Parecida a la mía, el exceso de religión y curas me alejó de la iglesia para siempre.

Que buen estilo manejas!! Estrellas.

Abrazos para ti.
Bueno,Jorge, tú de estilo tampoco andas mal,jeje.:::ojos2::: y me alegro enormemente que, al igual que yo, te alejaras de la iglesia "for ever".
Besotes,Estrella.:::wub:::
 
Te ha quedado genial Estrella,
a mi también me obligaron los curas a tomar no sé que ostia que me caía por los suelos,
pero como era hijo de rojos.....jajajaja me apartaron en un rincón solo buaaaaaaaaaaaaa

Todas mis estrellas para tu buen poema

Un abrazo estrellado
 
Te ha quedado genial Estrella,
a mi también me obligaron los curas a tomar no sé que ostia que me caía por los suelos,
pero como era hijo de rojos.....jajajaja me apartaron en un rincón solo buaaaaaaaaaaaaa

Todas mis estrellas para tu buen poema

Un abrazo estrellado[/QUOT
Pobrecito mi niño! Apartarte en un rincón porque tus padres fueran gente normal, no como ellos,jeje.Éso sí que no tiene perdón de Dios. Bueno, estoy segura de que a tí no te traumatizó en absoluto, sino todo lo contrario: viste la luz!Jajjajajaja....Un besote,Estrella.
 
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Ésta es la única foto que existe del evento de mi 1ª Comunión.
Aunque no se aprecian los granitos del sarampión, doy fé de que ahí estaban.
¿A que estaba muy graciosa?​

Que no se ofenda nadie, porque no es mi intención ofender ni reírme de nadie creyente.Es tan sólo una manera de contar en clave de humor por qué me volví un poquito agnóstica depuéde haber estudiado en una escuela religiosa.


En una escuela religiosa
yo estudié
y esta historia curiosa
jamás conté.
Todos los viernes tocaba misa
y a mí me entraba la risa.
Cuando en alto entonaban las oraciones,
yo, a mi rollo, tarareaba canciones.
El cura siempre nos decía:
"Niñas, es pecado comulgar,
si no has ido antes a confesar".
La amenaza prometía
y un día quise probar,
no es que quisiera pecar,
sino ver qué sucedía.
Confesar era cosa sencilla:
"A ver, qué has hecho, chiquilla..."
Y le contabas al cura
tu última travesura.
Y cada viernes tenías el perdón
rezando tres veces la misma oración.
Y un día tomé la hostia consagrada
sin estar previamente confesada.
¿Y qué pasó?
¡No pasó nada!
¿Qué hice? ¡Pues me reí!
En verdad, nunca creí
que el Infierno fuera para mí,
pues yo era una niña buena...
conmigo, el demonio
se iba a morir de pena.
Claro que, lo de ir al Cielo,
mucho no me convencía
porque tampoco tenía ni un pelo
de santita Virgen María.
Además me obligaron a hacer la Comunión
a pesar de estar enferma con sarampión.
Y aunque el traje y el gorro
eran muy bonitos,
llamé enormemente la atención
pues quedaba raro con tantos granitos.
Total que lo de la religión
para mí fué un gran tostón.
Yo todo lo escuchaba
como una esponja
pero no me creía nada
de ningún cura ni monja.
Y no sé si lo que me llevó
a tomar la decisión
de ser una atea eterna
fué un exceso de religión
o haber vivido mi educación
en aquella escuela interna.


* * *



Aplausos tatu, aplausos... No eras una "niña buena", eras una niña inteligente y despierta. Un abrazo
 
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Ésta es la única foto que existe del evento de mi 1ª Comunión.
Aunque no se aprecian los granitos del sarampión, doy fé de que ahí estaban.
¿A que estaba muy graciosa?​

Que no se ofenda nadie, porque no es mi intención ofender ni reírme de nadie creyente.Es tan sólo una manera de contar en clave de humor por qué me volví un poquito agnóstica depuéde haber estudiado en una escuela religiosa.


En una escuela religiosa
yo estudié
y esta historia curiosa
jamás conté.
Todos los viernes tocaba misa
y a mí me entraba la risa.
Cuando en alto entonaban las oraciones,
yo, a mi rollo, tarareaba canciones.
El cura siempre nos decía:
"Niñas, es pecado comulgar,
si no has ido antes a confesar".
La amenaza prometía
y un día quise probar,
no es que quisiera pecar,
sino ver qué sucedía.
Confesar era cosa sencilla:
"A ver, qué has hecho, chiquilla..."
Y le contabas al cura
tu última travesura.
Y cada viernes tenías el perdón
rezando tres veces la misma oración.
Y un día tomé la hostia consagrada
sin estar previamente confesada.
¿Y qué pasó?
¡No pasó nada!
¿Qué hice? ¡Pues me reí!
En verdad, nunca creí
que el Infierno fuera para mí,
pues yo era una niña buena...
conmigo, el demonio
se iba a morir de pena.
Claro que, lo de ir al Cielo,
mucho no me convencía
porque tampoco tenía ni un pelo
de santita Virgen María.
Además me obligaron a hacer la Comunión
a pesar de estar enferma con sarampión.
Y aunque el traje y el gorro
eran muy bonitos,
llamé enormemente la atención
pues quedaba raro con tantos granitos.
Total que lo de la religión
para mí fué un gran tostón.
Yo todo lo escuchaba
como una esponja
pero no me creía nada
de ningún cura ni monja.
Y no sé si lo que me llevó
a tomar la decisión
de ser una atea eterna
fué un exceso de religión
o haber vivido mi educación
en aquella escuela interna.

* * *


Tu sarampión fue una reacción adversa a tú próxima y primera comunión (no nos dejas claro si hubo confirmación). Esa erupción cutánea quizas fue un exorcismo espontáneo a menor escala por tus malos pensamientos al inicio de tu pubertad. Con todo, es una estupenda imagen la que te inmortaliza en ese momento forzoso. Así cualquier angel suelta las trenzas, y tu eras uno bellísimo. Saludos cordiales y estrellas para ti hermanita.
 
jajajaja..¡¡geniaaal!!...¿como es posible que se piense que el demonio nos queme en el fuego eterno por ser como el?..¿como es posible que nadie me haya revelado el nombre de la esposa de caÍn?..jajaja..genial!!..tambien soy esceptico,quizas como consecuencia de mirar hacia ''adentro'' y volverse ladino..y por otras razones
 
Me encanta esa manera tan divertida que tienes de tocar temas...espinosos.
Es muy bueno...la fotografía,el comentario de introducción. yo opino que no sobra nada, nada.
Un besote.
Xosé.
 
Wow y tambien creo en dios pero no en las religiones creo que estamos bien ante dios solo con nuestras acciones sin necesidad de golpes de pecho ni repetitivas oraciones.
--todo es cuestion de fe ;)--
 
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Ésta es la única foto que existe del evento de mi 1ª comunión.
Aunque no se aprecian los granitos del sarampión, doy fé de que ahí estaban.
¿a que estaba muy graciosa?​

que no se ofenda nadie, porque no es mi intención ofender ni reírme de nadie creyente.es tan sólo una manera de contar en clave de humor por qué me volví un poquito agnóstica depuéde haber estudiado en una escuela religiosa.


en una escuela religiosa
yo estudié
y esta historia curiosa
jamás conté.
todos los viernes tocaba misa
y a mí me entraba la risa.
cuando en alto entonaban las oraciones,
yo, a mi rollo, tarareaba canciones.
el cura siempre nos decía:
"niñas, es pecado comulgar,
si no has ido antes a confesar".
la amenaza prometía
y un día quise probar,
no es que quisiera pecar,
sino ver qué sucedía.
confesar era cosa sencilla:
"a ver, qué has hecho, chiquilla..."
y le contabas al cura
tu última travesura.
y cada viernes tenías el perdón
rezando tres veces la misma oración.
y un día tomé la hostia consagrada
sin estar previamente confesada.
¿y qué pasó?
¡no pasó nada!
¿qué hice? ¡pues me reí!
en verdad, nunca creí
que el infierno fuera para mí,
pues yo era una niña buena...
conmigo, el demonio
se iba a morir de pena.
claro que, lo de ir al cielo,
mucho no me convencía
porque tampoco tenía ni un pelo
de santita virgen maría.
además me obligaron a hacer la comunión
a pesar de estar enferma con sarampión.
y aunque el traje y el gorro
eran muy bonitos,
llamé enormemente la atención
pues quedaba raro con tantos granitos.
total que lo de la religión
para mí fué un gran tostón.
yo todo lo escuchaba
como una esponja
pero no me creía nada
de ningún cura ni monja.
y no sé si lo que me llevó
a tomar la decisión
de ser una atea eterna
fué un exceso de religión
o haber vivido mi educación
en aquella escuela interna.

* * *
jajajaja estrella eres la caÑa
siempre te lo digo
te quedo perfecto
y la foto para echarte otra ahora con el mismo traje
jajajaja
muchos bexaxos amiga
un abrazo con mis alas abiertas
 
Wow y tambien creo en dios pero no en las religiones creo que estamos bien ante dios solo con nuestras acciones sin necesidad de golpes de pecho ni repetitivas oraciones.
--todo es cuestion de fe ;)--
Yo siempre he tenido mucha fé, tanta, que ya desde muy chiquita empecé a creer... a creer que todo eso que nos contaban los curas y las monjas era pura película de ciencia ficción.
Gracias amigo, un abrazo, Estrella.
 
jajajaja estrella eres la caÑa

siempre te lo digo
te quedo perfecto
y la foto para echarte otra ahora con el mismo traje
jajajaja
muchos bexaxos amiga
un abrazo con mis alas abiertas


El traje! A saber dónde estará! Seguro que lo tiene mi madre guardado,que lo guarda todo. Cuando vaya a verla, se lo preguntaré, tal vez aún me entre, porque la verdad es que, crecer, no he crecido mucho más,jajajajajaja!
Besazos para tí, :::wub::: Estrella, amén!
 
mucha ironia, me gusta el rollo de tus versos, total la religiòn es fruto de la imaginaciòn que mueve ovejas cada domingo. y algo productivocondena inocentes y culpables con la misma facilidad. Mejor hacer poesia que es algo productivo. hasta pronto
 
tremendo poema chica... muy bueno... que delicioso ser ateo, cierto?... sin juegos tontos que jugar o creer... saludos. Mucha suerte.
 
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Ésta es la única foto que existe del evento de mi 1ª Comunión.
Aunque no se aprecian los granitos del sarampión, doy fé de que ahí estaban.
¿A que estaba muy graciosa?​

Que no se ofenda nadie, porque no es mi intención ofender ni reírme de nadie creyente.Es tan sólo una manera de contar en clave de humor por qué me volví un poquito agnóstica depuéde haber estudiado en una escuela religiosa.


En una escuela religiosa
yo estudié
y esta historia curiosa
jamás conté.
Todos los viernes tocaba misa
y a mí me entraba la risa.
Cuando en alto entonaban las oraciones,
yo, a mi rollo, tarareaba canciones.
El cura siempre nos decía:
"Niñas, es pecado comulgar,
si no has ido antes a confesar".
La amenaza prometía
y un día quise probar,
no es que quisiera pecar,
sino ver qué sucedía.
Confesar era cosa sencilla:
"A ver, qué has hecho, chiquilla..."
Y le contabas al cura
tu última travesura.
Y cada viernes tenías el perdón
rezando tres veces la misma oración.
Y un día tomé la hostia consagrada
sin estar previamente confesada.
¿Y qué pasó?
¡No pasó nada!
¿Qué hice? ¡Pues me reí!
En verdad, nunca creí
que el Infierno fuera para mí,
pues yo era una niña buena...
conmigo, el demonio
se iba a morir de pena.
Claro que, lo de ir al Cielo,
mucho no me convencía
porque tampoco tenía ni un pelo
de santita Virgen María.
Además me obligaron a hacer la Comunión
a pesar de estar enferma con sarampión.
Y aunque el traje y el gorro
eran muy bonitos,
llamé enormemente la atención
pues quedaba raro con tantos granitos.
Total que lo de la religión
para mí fué un gran tostón.
Yo todo lo escuchaba
como una esponja
pero no me creía nada
de ningún cura ni monja.
Y no sé si lo que me llevó
a tomar la decisión
de ser una atea eterna
fué un exceso de religión
o haber vivido mi educación
en aquella escuela interna.


* * *



Me ha causado gracia tu historia contada en versos,
como te verías con la carita llena de puntitos.
Sabes, yo creo en Dios, muy a mi manera...
Una poesía que resulta agradable leer, pero que a mi me deja un mensaje. Gracias por compartirla.
Estrellas.
Abrazos.
Ana
 
mucha ironia, me gusta el rollo de tus versos, total la religiòn es fruto de la imaginaciòn que mueve ovejas cada domingo. y algo productivocondena inocentes y culpables con la misma facilidad. Mejor hacer poesia que es algo productivo. hasta pronto
Bueno, ahora, por suerte, ya no mueve tantas ovejas los domingos,jeje.La sociedad ha dejado de creer en cosas que les hacen sentirse tarugos.
Gracias,amigo, un abrazo,Estrella.
 

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