Guille era un silencioso ladrón. Cuando cayó la noche, se coló en las casas para robar las joyas de los desprevenidos residentes. Nunca se dieron cuenta porque Guille llevaba zapatos de terciopelo que no hacían ruido. Podía correr y saltar con ellos sin que nadie escuchara nada.
Se los había robado a Rob, el zapatero, y no se los había vuelto a quitar desde entonces. Sin embargo, una noche de Diciembre, estaba caminando por un jardín nevado y sus zapatos se resfriaron. Cuando Guille irrumpió en una casa, de repente hicieron un terrible ruido. Aaachís !!
"Lo siento", dijo el zapato izquierdo con voz enfermiza. Entonces el zapato derecho empezó a toser.
"Quédate quieto"! Susurró el ladrón. "Nos atraparán pronto"!
"Entonces no deberías haber caminado por la nieve"! Se quejó el zapato izquierdo.
"Es tu culpa que estemos enfermos"! Decía el zapato derecho.
Guille quería disculparse porque sabía que sus zapatos eran preciosos aliados.
"Dime lo que necesitas y lo tendrás", dijo.
"Quiero un pañuelo", dijo el primero estornudando.
"Y yo quiero algo para la tos!"Dijo el segundo tosiendo.
Por primera vez, Guille no buscó joyas, sino un pañuelo y un jarabe para la tos. Y con cada paso que daba, su zapato izquierdo estornudaba y su zapato derecho tosía.
Aún así, Guille no se quitó los zapatos. Imagina si se escaparan! Para entrar al baño desapercibido, caminaba sobre sus manos. Con la cabeza gacha y los pies en el aire, logró abrir el botiquín. Su zapato izquierdo encontró un pañuelo y su zapato derecho un dulce jarabe para la tos. Un zapato se sonó la naríz y el otro bebió su medicina.... Y...Bum !! Guille perdió el equilibrio y se cayó!
El dueño de la casa se despertó por todo el ruido, encendió la luz y vió un par de zapatos de terciopelo en medio de la sala.
"Pero....esos son los zapatos que me robaron!
"Qué casualidad ! El dueño de la casa no era otro que Rob el zapatero! Caminó rapidamente hacia la ventana abierta y vió a Guille huir descalzo en la fría noche.
( Rob estaba encantado de que los zapatos estuvieran de vuelta. Ellos recibieron un lugar junto a la chimenea y Rob se aseguró de que se sanaran pronto. Quería usarlos el día de Ano Nuevo! )
Se los había robado a Rob, el zapatero, y no se los había vuelto a quitar desde entonces. Sin embargo, una noche de Diciembre, estaba caminando por un jardín nevado y sus zapatos se resfriaron. Cuando Guille irrumpió en una casa, de repente hicieron un terrible ruido. Aaachís !!
"Lo siento", dijo el zapato izquierdo con voz enfermiza. Entonces el zapato derecho empezó a toser.
"Quédate quieto"! Susurró el ladrón. "Nos atraparán pronto"!
"Entonces no deberías haber caminado por la nieve"! Se quejó el zapato izquierdo.
"Es tu culpa que estemos enfermos"! Decía el zapato derecho.
Guille quería disculparse porque sabía que sus zapatos eran preciosos aliados.
"Dime lo que necesitas y lo tendrás", dijo.
"Quiero un pañuelo", dijo el primero estornudando.
"Y yo quiero algo para la tos!"Dijo el segundo tosiendo.
Por primera vez, Guille no buscó joyas, sino un pañuelo y un jarabe para la tos. Y con cada paso que daba, su zapato izquierdo estornudaba y su zapato derecho tosía.
Aún así, Guille no se quitó los zapatos. Imagina si se escaparan! Para entrar al baño desapercibido, caminaba sobre sus manos. Con la cabeza gacha y los pies en el aire, logró abrir el botiquín. Su zapato izquierdo encontró un pañuelo y su zapato derecho un dulce jarabe para la tos. Un zapato se sonó la naríz y el otro bebió su medicina.... Y...Bum !! Guille perdió el equilibrio y se cayó!
El dueño de la casa se despertó por todo el ruido, encendió la luz y vió un par de zapatos de terciopelo en medio de la sala.
"Pero....esos son los zapatos que me robaron!
"Qué casualidad ! El dueño de la casa no era otro que Rob el zapatero! Caminó rapidamente hacia la ventana abierta y vió a Guille huir descalzo en la fría noche.
( Rob estaba encantado de que los zapatos estuvieran de vuelta. Ellos recibieron un lugar junto a la chimenea y Rob se aseguró de que se sanaran pronto. Quería usarlos el día de Ano Nuevo! )
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