La pérdida 7

Alonso Vicent

Poeta veterano en el portal
Hoy, ¿domingo?,
empieza a perderse un nuevo día,
pero no importa;
aún no es decisivo el tiempo.
Vengo,
aunque fuera lunes y sea consciente
de que hasta aquí no hemos llegado todos.
En el camino quedaron amores,
parientes
y una parte de mí mismo
que ahora ya casi me es indiferente.
La pérdida está perdida,
quedó atrás como la suerte,
pero sigue incordiando
(verte sin verte)
cuando se piden cuentas al destino
que no ha de ser otro que la muerte.
La pérdida,
esa ganancia tan enemiga,
ese hurto a flor de piel,
ese mirar sin encontrarse
cuando la hiel
se cobra el mal gusto por amor al arte.
¿Martes?
Qué más da.
Para perder sobran días de la semana.
El pasado se descuenta,
el futuro desconfía
y el presente es un segundo
en nuestro punto de mira.
Miércoles en blanco y negro,
Morticia Adams, en familia.
Me caen bien estas muchachas
y los lutos con ironía.

Todos los días de la semana se pierden
y se repiten.
Por regla general
no todos los jueves relucen,
ni los sábados son tan santos;
y antes de terminar
quiero seguir pensando
que quizás
me espere un Viernes o una isla...
...para perderme.
 
¡Guau! que bien nos has contado las pérdidas de tus días, se me parecen a las mías, a las de todos...Me ha gustado mucho todo el poema , pero me ha encantado este final.
y antes de terminar
quiero seguir pensando
que quizás
me espere un Viernes o una isla...
...para perderme.
Estaba echado de menos tu poesía, Alonso, y a ti, con tu excepcionalidad, esa parte que te hace tan cercano. Me alegra que hayas vuelto.
Felicidades.
Un abrazo
 
Hoy, ¿domingo?,
empieza a perderse un nuevo día,
pero no importa;
aún no es decisivo el tiempo.
Vengo,
aunque fuera lunes y sea consciente
de que hasta aquí no hemos llegado todos.
En el camino quedaron amores,
parientes
y una parte de mí mismo
que ahora ya casi me es indiferente.
La pérdida está perdida,
quedó atrás como la suerte,
pero sigue incordiando
(verte sin verte)
cuando se piden cuentas al destino
que no ha de ser otro que la muerte.
La pérdida,
esa ganancia tan enemiga,
ese hurto a flor de piel,
ese mirar sin encontrarse
cuando la hiel
se cobra el mal gusto por amor al arte.
¿Martes?
Qué más da.
Para perder sobran días de la semana.
El pasado se descuenta,
el futuro desconfía
y el presente es un segundo
en nuestro punto de mira.
Miércoles en blanco y negro,
Morticia Adams, en familia.
Me caen bien estas muchachas
y los lutos con ironía.

Todos los días de la semana se pierden
y se repiten.
Por regla general
no todos los jueves relucen,
ni los sábados son tan santos;
y antes de terminar
quiero seguir pensando
que quizás
me espere un Viernes o una isla...
...para perderme.


Días que se van y días que vienen, mientras se van dejando atrás muchas cosas, pero así es la vida, si no se pierde, no se gana. Un poema brillante, hermoso y sustancial. Admiro tu arte lírico, pero ya te lo había dicho. Otro saludo y gran abrazo poeta.
 
Hoy, ¿domingo?,
empieza a perderse un nuevo día,
pero no importa;
aún no es decisivo el tiempo.
Vengo,
aunque fuera lunes y sea consciente
de que hasta aquí no hemos llegado todos.
En el camino quedaron amores,
parientes
y una parte de mí mismo
que ahora ya casi me es indiferente.
La pérdida está perdida,
quedó atrás como la suerte,
pero sigue incordiando
(verte sin verte)
cuando se piden cuentas al destino
que no ha de ser otro que la muerte.
La pérdida,
esa ganancia tan enemiga,
ese hurto a flor de piel,
ese mirar sin encontrarse
cuando la hiel
se cobra el mal gusto por amor al arte.
¿Martes?
Qué más da.
Para perder sobran días de la semana.
El pasado se descuenta,
el futuro desconfía
y el presente es un segundo
en nuestro punto de mira.
Miércoles en blanco y negro,
Morticia Adams, en familia.
Me caen bien estas muchachas
y los lutos con ironía.

Todos los días de la semana se pierden
y se repiten.
Por regla general
no todos los jueves relucen,
ni los sábados son tan santos;
y antes de terminar
quiero seguir pensando
que quizás
me espere un Viernes o una isla...
...para perderme.

Necesitaba unos minutos para disfrutar de tu lírica, me ha gustado todavía más la segunda lectura que la primera.

Me quedo con el Viernes o con la isla, lo que dejes de lado.

Un saludo afectuoso, Oncina.
 
Ahh me encantaron estos versos Alonso, escritos a pulso de latido, que no se diga que el corazón no tiene más por decir, que el poeta se deja ganar por la desidia, de lunes a domingo, que las musas no descansan cuando uno quiere, sino cuando se les da la gana, la "pérdida" es la consecuencia inevitable del "tener", como la muerte es consecuencia de la vida, en el camino andamos y escribiendo vamos jajajaja ya le corto, un enorme placer leerte y desvariar en tus letras, besos en un jueves a las 5:02 pm hora del centro de México, besos hasta tu isla de exilio.
 
¡Guau! que bien nos has contado las pérdidas de tus días, se me parecen a las mías, a las de todos...Me ha gustado mucho todo el poema , pero me ha encantado este final.
y antes de terminar
quiero seguir pensando
que quizás
me espere un Viernes o una isla...
...para perderme.
Estaba echado de menos tu poesía, Alonso, y a ti, con tu excepcionalidad, esa parte que te hace tan cercano. Me alegra que hayas vuelto.
Felicidades.
Un abrazo
Buen sitio para perderse tu isla, que todos los días tienen algo de especial si el entorno y la compañía nos dan asilo y nos complementa.
Uno nunca se va, solo se despista un poquito, pero sin dejar de escribir ni de pensar en los amigos.
Un gran abrazo, Isabel, y un capazo de clementinas.
 
Días que se van y días que vienen, mientras se van dejando atrás muchas cosas, pero así es la vida, si no se pierde, no se gana. Un poema brillante, hermoso y sustancial. Admiro tu arte lírico, pero ya te lo había dicho. Otro saludo y gran abrazo poeta.
Son asumibles ciertas pérdidas, pero hay que mentalizarse, sobre todo de que por aquí andamos de prestado y nada vamos a llevarnos por mucho que creamos que nos pertenece.
Siempre me han gustado los temas que hablan de ganar y perder, quizás porque en el recorrido hay tiempo para todo y el final aún se vea lejano... quiero pensar, je je.
Un abrazo enorme, Nancy.
 
Necesitaba unos minutos para disfrutar de tu lírica, me ha gustado todavía más la segunda lectura que la primera.

Me quedo con el Viernes o con la isla, lo que dejes de lado.

Un saludo afectuoso, Oncina.
Viernes se llamaba la compañía de Robinson Crusoe, y de isla en isla andamos... sólo por perdernos, je je.
Muchísimas gracias por la compañía, por la lectura y por el comentario.
Un abrazo, compañero, y si te pierdes por el Levante avisa que te llevo a mi isla de secano, aunque esa está siempre llena de gente, je je.
 
Ahh me encantaron estos versos Alonso, escritos a pulso de latido, que no se diga que el corazón no tiene más por decir, que el poeta se deja ganar por la desidia, de lunes a domingo, que las musas no descansan cuando uno quiere, sino cuando se les da la gana, la "pérdida" es la consecuencia inevitable del "tener", como la muerte es consecuencia de la vida, en el camino andamos y escribiendo vamos jajajaja ya le corto, un enorme placer leerte y desvariar en tus letras, besos en un jueves a las 5:02 pm hora del centro de México, besos hasta tu isla de exilio.
"La pérdida es la consecuencia inevitable del tener"... Qué bien dijiste. Algo así oí de los grandes pensadores orientales; nada nos pertenece y las posesiones nos hacen sus esclavos (para no perderlas) ... Intentaremos hallar un término medio hasta la última y definitiva pérdida, porque sin querer tampoco se puede vivir, je je.

Viernes, y mañana fiesta hasta el lunes. Otra cosa buena del campo.
Un abrazote feriado Alejandra.
 
Hoy, ¿domingo?,
empieza a perderse un nuevo día,
pero no importa;
aún no es decisivo el tiempo.
Vengo,
aunque fuera lunes y sea consciente
de que hasta aquí no hemos llegado todos.
En el camino quedaron amores,
parientes
y una parte de mí mismo
que ahora ya casi me es indiferente.
La pérdida está perdida,
quedó atrás como la suerte,
pero sigue incordiando
(verte sin verte)
cuando se piden cuentas al destino
que no ha de ser otro que la muerte.
La pérdida,
esa ganancia tan enemiga,
ese hurto a flor de piel,
ese mirar sin encontrarse
cuando la hiel
se cobra el mal gusto por amor al arte.
¿Martes?
Qué más da.
Para perder sobran días de la semana.
El pasado se descuenta,
el futuro desconfía
y el presente es un segundo
en nuestro punto de mira.
Miércoles en blanco y negro,
Morticia Adams, en familia.
Me caen bien estas muchachas
y los lutos con ironía.

Todos los días de la semana se pierden
y se repiten.
Por regla general
no todos los jueves relucen,
ni los sábados son tan santos;
y antes de terminar
quiero seguir pensando
que quizás
me espere un Viernes o una isla...
...para perderme.
Bella reflexión filosófica amigo Alonso, el tiempo puede ser una rueda que gira, gira gira...al infinito ...
Tú, propones un "viernes para perderse" ¿porque no? A ver... En todo caso es un buen poema Enhorabuena poeta y mi amistad poética
Amarilys
 
Bella reflexión filosófica amigo Alonso, el tiempo puede ser una rueda que gira, gira gira...al infinito ...
Tú, propones un "viernes para perderse" ¿porque no? A ver... En todo caso es un buen poema Enhorabuena poeta y mi amistad poética
Amarilys
Hola Amiga Amarilys y muchas gracias por venir sea el día que sea.
Siempre ando en las nubes y, a veces, entre islas de esas paradisiacas aunque no tengan mar.
El final del poema es una referencia a la isla de Robinson Crusoe y a su compañero Viernes a quien rescató de una muerte segura.
Nada está perdido completamente, y la rueda sigue girando.
Un gran abrazo con amistad y cariño.
 
Hoy, ¿domingo?,
empieza a perderse un nuevo día,
pero no importa;
aún no es decisivo el tiempo.
Vengo,
aunque fuera lunes y sea consciente
de que hasta aquí no hemos llegado todos.
En el camino quedaron amores,
parientes
y una parte de mí mismo
que ahora ya casi me es indiferente.
La pérdida está perdida,
quedó atrás como la suerte,
pero sigue incordiando
(verte sin verte)
cuando se piden cuentas al destino
que no ha de ser otro que la muerte.
La pérdida,
esa ganancia tan enemiga,
ese hurto a flor de piel,
ese mirar sin encontrarse
cuando la hiel
se cobra el mal gusto por amor al arte.
¿Martes?
Qué más da.
Para perder sobran días de la semana.
El pasado se descuenta,
el futuro desconfía
y el presente es un segundo
en nuestro punto de mira.
Miércoles en blanco y negro,
Morticia Adams, en familia.
Me caen bien estas muchachas
y los lutos con ironía.

Todos los días de la semana se pierden
y se repiten.
Por regla general
no todos los jueves relucen,
ni los sábados son tan santos;
y antes de terminar
quiero seguir pensando
que quizás
me espere un Viernes o una isla...
...para perderme.
Ahhhh simplemente magistral!!! Un recorrido profundo y se podría decir sarcástico de la semana propia, per el cierre se roba todo el poema con la isla de Guilligan jajajaja, me encantó. ¡Maravilloso poema! Un placer disfrutar de su exquisita poesía, Alonso Vicent, reciba la más cordial felicitación y saludo.
 
Hoy, ¿domingo?,
empieza a perderse un nuevo día,
pero no importa;
aún no es decisivo el tiempo.
Vengo,
aunque fuera lunes y sea consciente
de que hasta aquí no hemos llegado todos.
En el camino quedaron amores,
parientes
y una parte de mí mismo
que ahora ya casi me es indiferente.
La pérdida está perdida,
quedó atrás como la suerte,
pero sigue incordiando
(verte sin verte)
cuando se piden cuentas al destino
que no ha de ser otro que la muerte.
La pérdida,
esa ganancia tan enemiga,
ese hurto a flor de piel,
ese mirar sin encontrarse
cuando la hiel
se cobra el mal gusto por amor al arte.
¿Martes?
Qué más da.
Para perder sobran días de la semana.
El pasado se descuenta,
el futuro desconfía
y el presente es un segundo
en nuestro punto de mira.
Miércoles en blanco y negro,
Morticia Adams, en familia.
Me caen bien estas muchachas
y los lutos con ironía.

Todos los días de la semana se pierden
y se repiten.
Por regla general
no todos los jueves relucen,
ni los sábados son tan santos;
y antes de terminar
quiero seguir pensando
que quizás
me espere un Viernes o una isla...
...para perderme.
Excelentes imágenes y magistral hechura en esta composición que apunta al rutinario devenir del día a día y la pérdida concreción de lo absoluto, saludos poeta.
 
Hoy, ¿domingo?,
empieza a perderse un nuevo día,
pero no importa;
aún no es decisivo el tiempo.
Vengo,
aunque fuera lunes y sea consciente
de que hasta aquí no hemos llegado todos.
En el camino quedaron amores,
parientes
y una parte de mí mismo
que ahora ya casi me es indiferente.
La pérdida está perdida,
quedó atrás como la suerte,
pero sigue incordiando
(verte sin verte)
cuando se piden cuentas al destino
que no ha de ser otro que la muerte.
La pérdida,
esa ganancia tan enemiga,
ese hurto a flor de piel,
ese mirar sin encontrarse
cuando la hiel
se cobra el mal gusto por amor al arte.
¿Martes?
Qué más da.
Para perder sobran días de la semana.
El pasado se descuenta,
el futuro desconfía
y el presente es un segundo
en nuestro punto de mira.
Miércoles en blanco y negro,
Morticia Adams, en familia.
Me caen bien estas muchachas
y los lutos con ironía.

Todos los días de la semana se pierden
y se repiten.
Por regla general
no todos los jueves relucen,
ni los sábados son tan santos;
y antes de terminar
quiero seguir pensando
que quizás
me espere un Viernes o una isla...
...para perderme.
Por más Viernes que te espere o isla en la que te pierdas, nunca te abandonará la Poesía Mago Alonso.
Ahora, pasado el momento serio y solemne de mi sincero comentario, paso a intentar provocar una sonora carcajada del otro lado del océano, y espero que lleguen hasta aquí los ecos ... Hablando de perder los días:
Abrabesos para cada día.
 
Ahhhh simplemente magistral!!! Un recorrido profundo y se podría decir sarcástico de la semana propia, per el cierre se roba todo el poema con la isla de Guilligan jajajaja, me encantó. ¡Maravilloso poema! Un placer disfrutar de su exquisita poesía, Alonso Vicent, reciba la más cordial felicitación y saludo.
Siempre cabe un poco de humor en el día a día, que marinado con un poco de filosofía, de andar por casa, ayuda a que las pérdidas no nos torturen demasiado, je je.
Creo que en el fondo somos todos un poco islas... pero dispuestos a compartir sus playas.
Sábado, y ejerciendo de Robinsones con música de fondo.
Un gran abrazo, Daniel, que tienen su encanto los naufragios; al menos en el cine, y nos transportan.
 
Excelentes imágenes y magistral hechura en esta composición que apunta al rutinario devenir del día a día y la pérdida concreción de lo absoluto, saludos poeta.
Ay, qué miedo me da a mí lo absoluto; que al final todo es nada y nos hemos perdido los mejores detalles.
Todo un placer encontrarme con tu certero comentario, que en lo rutinario somos nosotros los que ponemos las medidas.
Un abrazo poeta Malco.
 
Por más Viernes que te espere o isla en la que te pierdas, nunca te abandonará la Poesía Mago Alonso.
Ahora, pasado el momento serio y solemne de mi sincero comentario, paso a intentar provocar una sonora carcajada del otro lado del océano, y espero que lleguen hasta aquí los ecos ... Hablando de perder los días:
Abrabesos para cada día.
Ay, ay, ay... que hay que trabajar; pero la sonrisa salió espontánea oyendo al señor Rodolfo, j aja ja.

Cuando se habla de trabajo siempre me viene una canción a la mente (en la voz de Víctor Jara)… y, oye, que la canto a mi manera…
 
Ay, ay, ay... que hay que trabajar; pero la sonrisa salió espontánea oyendo al señor Rodolfo, j aja ja.

Cuando se habla de trabajo siempre me viene una canción a la mente (en la voz de Víctor Jara)… y, oye, que la canto a mi manera…
¡Ay! Que me encanta ese tema, como todas las letras de Guillén, tiene fuerza de las entrañas de un poeta del pueblo, de la tierra y la naturaleza.
Y en la versión de Jara o Viglietti, versiones muy sentidas, gracias por recordarmelo, son tantasv las canciones que a veces las olvidamos aunque nos conmuevan así, pero bueno, lo bueno es que regresan siempre... Abrabesos Mago Alonso que pases un hermoso día cada día.
 
Hoy, ¿domingo?,
empieza a perderse un nuevo día,
pero no importa;
aún no es decisivo el tiempo.
Vengo,
aunque fuera lunes y sea consciente
de que hasta aquí no hemos llegado todos.
En el camino quedaron amores,
parientes
y una parte de mí mismo
que ahora ya casi me es indiferente.
La pérdida está perdida,
quedó atrás como la suerte,
pero sigue incordiando
(verte sin verte)
cuando se piden cuentas al destino
que no ha de ser otro que la muerte.
La pérdida,
esa ganancia tan enemiga,
ese hurto a flor de piel,
ese mirar sin encontrarse
cuando la hiel
se cobra el mal gusto por amor al arte.
¿Martes?
Qué más da.
Para perder sobran días de la semana.
El pasado se descuenta,
el futuro desconfía
y el presente es un segundo
en nuestro punto de mira.
Miércoles en blanco y negro,
Morticia Adams, en familia.
Me caen bien estas muchachas
y los lutos con ironía.

Todos los días de la semana se pierden
y se repiten.
Por regla general
no todos los jueves relucen,
ni los sábados son tan santos;
y antes de terminar
quiero seguir pensando
que quizás
me espere un Viernes o una isla...
...para perderme.
Se pierden los días, como se nos va la vida, sin casi darnos cuenta, hasta que empiezan a faltar las hojas de los calendarios futuros. Perderse para otros, para nosotros, buscando encontrarnos en otro lugar en otros tiempos...
Melancólico poema, lleno de belleza. Un placer pasar por tus letras. Mis saludos y un abrazo.
 
Hoy, ¿domingo?,
empieza a perderse un nuevo día,
pero no importa;
aún no es decisivo el tiempo.
Vengo,
aunque fuera lunes y sea consciente
de que hasta aquí no hemos llegado todos.
En el camino quedaron amores,
parientes
y una parte de mí mismo
que ahora ya casi me es indiferente.
La pérdida está perdida,
quedó atrás como la suerte,
pero sigue incordiando
(verte sin verte)
cuando se piden cuentas al destino
que no ha de ser otro que la muerte.
La pérdida,
esa ganancia tan enemiga,
ese hurto a flor de piel,
ese mirar sin encontrarse
cuando la hiel
se cobra el mal gusto por amor al arte.
¿Martes?
Qué más da.
Para perder sobran días de la semana.
El pasado se descuenta,
el futuro desconfía
y el presente es un segundo
en nuestro punto de mira.
Miércoles en blanco y negro,
Morticia Adams, en familia.
Me caen bien estas muchachas
y los lutos con ironía.

Todos los días de la semana se pierden
y se repiten.
Por regla general
no todos los jueves relucen,
ni los sábados son tan santos;
y antes de terminar
quiero seguir pensando
que quizás
me espere un Viernes o una isla...
...para perderme.
La rutina es la que nos acedia día a día, está en nosotros romperla, simplemente con mirar el amanecer o algún beso sorpresivo al mar, hermoso poema, saludos Alex
 
¡Ay! Que me encanta ese tema, como todas las letras de Guillén, tiene fuerza de las entrañas de un poeta del pueblo, de la tierra y la naturaleza.
Y en la versión de Jara o Viglietti, versiones muy sentidas, gracias por recordarmelo, son tantasv las canciones que a veces las olvidamos aunque nos conmuevan así, pero bueno, lo bueno es que regresan siempre... Abrabesos Mago Alonso que pases un hermoso día cada día.
Hola Ropi, que regresan por septiembre las canciones y la poesía... aunque nunca se fueron.
Un gran abrazo, amiga de mi mismo coro, entre pérdidas y ganancias... pero con saldo positivo.
 
Se pierden los días, como se nos va la vida, sin casi darnos cuenta, hasta que empiezan a faltar las hojas de los calendarios futuros. Perderse para otros, para nosotros, buscando encontrarnos en otro lugar en otros tiempos...
Melancólico poema, lleno de belleza. Un placer pasar por tus letras. Mis saludos y un abrazo.
Pasa el tiempo, pero no siempre tiene tanta importancia como la que queremos darle cuando nos creemos el centro hasta de lo que no ha pasado.
Van cayendo hojas de nuestros almanaques y en el aire quedan tanto pérdidas como ganancias... Y aquí andamos entre melancolías pero sin perdernos de vista.
Un gran abrazo, Luis, a la vuelta a las tierras bajas.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba