lesmo
Poeta veterano en el portal
La amistad no se sella con el vino,
tampoco con la risa ni el jolgorio,
no se obtiene del tiempo más tranquilo
ni del verbo que se conjuga solo.
La amistad se acrisola en el fundido
metal con que la espada queda al rojo
y se templa con golpes de martillo
vistiéndose la piel que tiene el otro.
La amistad precisa solo un hilo
de voz de la garganta de ese prójimo
o que espeta mil veces con su grito
y te arranca laureles orgullosos.
La amistad que no dice "buen amigo"
porque nunca se para en lo más obvio
es aquella de mis versos que te escribo
apenas sin pensarlos y sin lloros.
tampoco con la risa ni el jolgorio,
no se obtiene del tiempo más tranquilo
ni del verbo que se conjuga solo.
La amistad se acrisola en el fundido
metal con que la espada queda al rojo
y se templa con golpes de martillo
vistiéndose la piel que tiene el otro.
La amistad precisa solo un hilo
de voz de la garganta de ese prójimo
o que espeta mil veces con su grito
y te arranca laureles orgullosos.
La amistad que no dice "buen amigo"
porque nunca se para en lo más obvio
es aquella de mis versos que te escribo
apenas sin pensarlos y sin lloros.