Angelie López Sánchez
Poeta recién llegado
El silencio que me toca,
como página de un libro en boca.
La mermelada de tus labios
ya no me sabe a fresa.
Le pedí al espejo
que no cuente mis secretos.
Quiero tenerte cerca
y a la vez lejos.
Si nos encontramos de nuevo,
que el cosmos sea nuestro testigo.
Un espacio infinito de sudores y espuma,
tus dedos colgando como espigas en fuego.
Medusas que se deslizan
formando un arroyo.
Cuánta belleza me ha rodeado
y he sido yo quien la ha destrozado.
Una liebre saltarina bajo el edredón,
enredada en hilos de oro.
Ahorcada y suplicando misericordia.
La solté despacio
pero mi corazón decía que no.
como página de un libro en boca.
La mermelada de tus labios
ya no me sabe a fresa.
Le pedí al espejo
que no cuente mis secretos.
Quiero tenerte cerca
y a la vez lejos.
Si nos encontramos de nuevo,
que el cosmos sea nuestro testigo.
Un espacio infinito de sudores y espuma,
tus dedos colgando como espigas en fuego.
Medusas que se deslizan
formando un arroyo.
Cuánta belleza me ha rodeado
y he sido yo quien la ha destrozado.
Una liebre saltarina bajo el edredón,
enredada en hilos de oro.
Ahorcada y suplicando misericordia.
La solté despacio
pero mi corazón decía que no.
© │Angelie López Sánchez│
Afinando lo desafinado 2026
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