IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Me contengo para agraciar a mi sombra,
el desprecio me sobra,
fina línea que nos separa,
por sentido, algún respiro fatigado,
desdoblando la historia,
desdibujando toda gloria,
bienaventurada se mece la agonía
en los umbrales aún suicidas,
intentando en sus penumbras,
aún heridas,
aún mi vida,
penurias disecadas
para que muerdan los ojos,
ventanas desgarran
lo que queda de aquel pulcro velo,
almas corruptas,
tejen como arañas
los mañanas sin dueños,
mas que ensueños de un loco,
tenebroso horizonte,
se abre paso por los cielos,
quemando mi huida,
seremos ceniza,
volaremos como niebla,
pisaremos toda siembra,
conoceremos
aquello que aún en nuestro pecho tiembla.
el desprecio me sobra,
fina línea que nos separa,
por sentido, algún respiro fatigado,
desdoblando la historia,
desdibujando toda gloria,
bienaventurada se mece la agonía
en los umbrales aún suicidas,
intentando en sus penumbras,
aún heridas,
aún mi vida,
penurias disecadas
para que muerdan los ojos,
ventanas desgarran
lo que queda de aquel pulcro velo,
almas corruptas,
tejen como arañas
los mañanas sin dueños,
mas que ensueños de un loco,
tenebroso horizonte,
se abre paso por los cielos,
quemando mi huida,
seremos ceniza,
volaremos como niebla,
pisaremos toda siembra,
conoceremos
aquello que aún en nuestro pecho tiembla.