Alejandro Padilla
Poeta recién llegado
El poeta a Dana
Hidrópico, insaciable, de Neptuno
su muy rústico hogar, si no prolijo,
por ser el reino colosal su hijo,
antes ahítese, sufriendo ayuno.
De Helios coche que se torne bruno,
el siempre errante que devenga fijo,
que no se cumpla lo que Hado dijo,
antes una, a Narciso y Eco, Juno.
Helena, a su Laconia, antes vuelva;
reconstrúyase, antes, Troya arcana;
que las libias se tornen, antes, selva.
La nada restitúyase, mi Dana,
que el señor nuestros cráneos disuelva,
antes de ser mi amor la sombra vana.
Soneto escrito por petición de un amigo para su novia.
Hidrópico, insaciable, de Neptuno
su muy rústico hogar, si no prolijo,
por ser el reino colosal su hijo,
antes ahítese, sufriendo ayuno.
De Helios coche que se torne bruno,
el siempre errante que devenga fijo,
que no se cumpla lo que Hado dijo,
antes una, a Narciso y Eco, Juno.
Helena, a su Laconia, antes vuelva;
reconstrúyase, antes, Troya arcana;
que las libias se tornen, antes, selva.
La nada restitúyase, mi Dana,
que el señor nuestros cráneos disuelva,
antes de ser mi amor la sombra vana.
Soneto escrito por petición de un amigo para su novia.
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