CONTEMPLACIÓN
Quince grados al sol, azur sin velo,
la suave brisa calma el corazón,
en Valencia, mi plácido rincón
junto a mi mar, absorto miro al cielo.
Veo gaviotas, giran en su vuelo,
pican de pronto,ágil es la acción,
los desperdicios llaman su atención,
todas se lanzan, forman gran revuelo.
Esta hora temprana en que la playa
vacía está de niños juguetones,
mi veranda me sirve de atalaya.
Velas blancas de unas embarcaciones
al viento ondean justo allá en la raya
de mi horizonte. Paz sin tentaciones.
Quince grados al sol, azur sin velo,
la suave brisa calma el corazón,
en Valencia, mi plácido rincón
junto a mi mar, absorto miro al cielo.
Veo gaviotas, giran en su vuelo,
pican de pronto,ágil es la acción,
los desperdicios llaman su atención,
todas se lanzan, forman gran revuelo.
Esta hora temprana en que la playa
vacía está de niños juguetones,
mi veranda me sirve de atalaya.
Velas blancas de unas embarcaciones
al viento ondean justo allá en la raya
de mi horizonte. Paz sin tentaciones.