A mi esposa
COMPAÑERA TE DOY, NO ESCLAVA*
Al verla trajinar por esta casa
es del Cielo la obra hecha mujer
y bendigo a su madre que al nacer
la voluntad no se la diera escasa.
Y las veces que por delante pasa
pregunto por qué tanto merecer,
seis partos le tuvieron que doler
que a su vida de entrega hicieron brasa.
Y me cuestiono siempre que vio en mí
para dejarse en mis indignas manos
y comprenderlo un ápice no puedo.
Despreocupada como está de sí
se arregla bien, no por motivos vanos,
y un mínimo estornudo me da miedo.
* Título inspirado en el espíritu del Libro del Génesis 2,18 y aunque no es literal, esa expresión se empleaba antes, tras el consentimiento, en el rito del Matrimonio. Mercedes Sosa dijo también algo en este sentido por su afinidad con este mensaje.
Salva Glez. Moles.
27/12/2025
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