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Como leer haiku (los haiku de Borges 2da parte)

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Esporádico permanente
Es notorio que un buen declamador puede aumentar el brillo de un obra, así como una mala lectura puede deslucir al mismo.
Por esto conviene entender las formas de lectura empleadas.
En español hay dos modelos de lectura:
La narrativa.
Dentro del estilo narrativo hay dos tendencias:
La lectura respetando signos y pausas.
La lectura a golpe de respiración.​
La enfática.
Posee varias fórmulas:
En poemas de versos libres se sigue el ritmo interior de los versos.
En poemas de versos rimados se suma al anterior el énfasis en las rimas.
La teatralización en el caso de textos de actuación.​

A menudo los lectores emplean una mezcla de estilos, aplicando intuitivamente un estilo u otro según supongan que se necesite énfasis.
Un error común es la lectura enfática exagerada en guiones de teatro, o textos proclives a su teatralización, sumando también acciones gestuales.

La lectura que respeta signos y pausas es lenta y carente de intensidades.
Un lector narrativo que respeta signos y pausas suena monótono, e incluso se puede perder el hilo entre frase y frase.

La lectura a golpe de respiración en cambio puede producir que se junten versos, se irrespeten signos, pausas, y mayormente pronunciar sinalefas.
Es fácil notar un declamador a golpe de respiración en cuanto se nota su profunda respiración entre frase y frase.

Para el haiku japonés (leído en idioma nipón) se emplea la lectura rôei (ritmo de canto lento).
En el idioma japonés no existen las sinalefas, adicional que no se recurre a énfasis en sus entonaciones. Es un lenguaje "plano" en comparación al español.

En español se dan variaciones de tono y velocidad en su pronunciación. Aquí aparecen las sinalefas.
Aunque este recurso natural del español hablado es útil como refuerzo emocional, hay quienes lo usan únicamente como ajuste a la métrica.

No hay una forma "correcta" o "perfecta" de leer una obra.
Todas son versiones diferenciadas por las capacidades de cada lector. Como las interpretaciones de una misma canción por diferentes cantores.
Aunque no hay un modo "correcto" de leer un haiku en español, si hay un modo conveniente que ayuda a la riqueza de estas obras.

Este modo de leer haiku en español conlleva los siguientes pasos:
Hacer una lectura previa identificando las sinalefas.
Calificar las sinalefas como admisibles siempre que ayuden al entorno, la emoción o la acción narrada.
Calificar las sinalefas restantes como inadmisibles.
Hacer la lectura narrada, sin golpe de voz y respetando la calificación anterior.​

Tomaremos de ejercicio varios haiku del maestro Borges para captar el uso adecuado de las sinalefas en su lectura.

1

Algo me han dicho
la tarde y la montaña.
Ya lo he perdido.
Se percibe un sentimiento de angustia, desasosiego.
La aceleración de las sinalefas refuerzan tal percepción.​


2

La vasta noche
no es ahora otra cosa
que una fragancia.
La vasta noche sin sinalefa apunta a lo extenso, la calma.
Las sinalefas del segundo verso rompen la calma.
La sinalefa del tercer verso es seguida por un retorno al ritmo normal.
Estas variaciones de ritmo compaginan con las variaciones emocionales de la obra.​


3

¿Es o no es
el sueño que olvidé
antes del alba?
Arde Troya... Este caso da para una lucha entre la interpretación de "licencia" u "obligatorio" de la sinalefa.
En el primer verso no aplica sinalefa, mientras se aplica en el segundo.
Por situaciones como esta donde surge dudas sobre la sinalefa, es que se recomienda evitar las sinalefas en las obras de corte japonés.
Dejando de lado el conteo (y la regla teikei), el empleo de la dialefa y la sinalefa apoyan el énfasis de las palabras a la variación del sentimiento en frente de un cambio de la oscuridad (sueño) a la luz (alba).​


4

Callan las cuerdas.
La música sabía
lo que yo siento.
No hay sinalefas.
En este caso el ritmo interior pesa mucho en la lectura (acentos 1,4-2,6-3,4).
Si es un lector tradicional en español de seguro enfatizará los acentos.
Si es un lector tradicional japonés tratará de reducir la intensidad de los acentos.​


5


Hoy no me alegran
los almendros del huerto.
Son tu recuerdo.
La única sinalefa puede tomar una doble interpretación. Por un lado da énfasis a la negación. Por otro lado reforzaría la alegría... !?
Esta dualidad surge en toda afirmación negativa, no es causada por la sinalefa.
Las emociones encontradas entre alegría y no alegría más el recuerdo no pueden describirse con precisión en el idioma español. Podemos echar mano del lusitano "saudade".
Para quien no conoce la dualidad del saudade este senryu es indescifrable.
Para quien conoce la dualidad del saudade, la declaración negativa junto a la sinalefa confirma dicha dualidad.
Es un criterio muy subjetivo y por ende una obra que no toda persona podrá interpretar de igual modo (por la dualidad presente).​


6

Oscuramente
libros, láminas, llaves
siguen mi suerte.
No hay sinalefas y el ritmo es irregular (4-1,3,6-1,4). En su lugar están las comas.
Un lector tradicional en español de seguro no respetará la doble pausa de las comas.
Un lector tradicional japonés respetará la doble pausa de las comas.​


7

Desde aquel día
no he movido las piezas
en el tablero.
La subjetividad al extremo.
Un lector puede percibir enojo, otro lector puede percibir tristeza.
Para el lector que percibe enojo las sinalefas refuerzan esta sensación.
Para el lector que percibe tristeza... las sinalefas le disminuyen esta.
Un tercer lector puede percibir enojo en el primer verso, que se convierte en tristeza luego de iniciado el segundo verso... un buen declamador que note este detalle de seguro alargará la pausa: no_he (pausa larga) movido.
Aquí la intervención del lector es clave para resaltar ese cambio.​


8

En el desierto
acontece la aurora.
Alguien lo sabe.
La única sinalefa acelera la aurora, que de por sí es un instante corto.
El contraste de eternidad (desierto) con la fugacidad (aurora) se amplifica cuando la sinalefa hace más corta la aurora.​


9

La ociosa espada
sueña con sus batallas.
Otro es mi sueño.
La primera sinalefa es un contrasentido ociosa - sinalefa que apura.
La última sinalefa es una afirmación de la opción contraria.
Nuevamente surge la subjetividad, ahora en una batalla entre la belicosidad y el pacifismo.
Este encuentro guerra-paz es común en el pensamiento del bushido. La figura del guerrero - poeta.
Tal conexión se acerca mucho al razonamiento japonés por lo que este haiku de seguro será muy bien valorado por lectores japoneses o con influencia de sus valores.
Por el contrario los lectores contrarios a la filosofía zen, o ajenos a los sentires japoneses, poco podrán captar de este haiku.​


10

El hombre ha muerto.
La barba no lo sabe.
Crecen las uñas.
La única sinalefa sirve aquí para resaltar la muerte como un hecho por fuera del sentimiento.
Esto demuestra que Borges captó muy bien la visión zen sobre el significado de la muerte.
La muerte como la vida es solo un instante. La vida puede acumular vivencias en ese instante mientras dure. La muerte entrega esas vivencias de vuelta a los deudos.
Es decir que la vida continúa a pesar de la muerte.
Lo que se refleja en el cabello y las uñas que aparentan crecer.
El hecho no es que crecen cabellos y uñas sino que el cuerpo, como la memoria devuelta por la muerte a los deudos, se va encogiendo con el tiempo.
Es una bella manera de diferenciar la realidad de las percepciones. Lo real del hecho con lo subjetivo de la interpretación.​


11

Ésta es la mano
que alguna vez tocaba
tu cabellera.
La primera sinalefa refuerza la acción de ser. La segunda sinalefa refuerza una oportunidad de la acción tocar.
Une presente y pasado con igual intensidad.
El último verso no posee sinalefa, mostrando un sujeto pasivo, sin intensidad.
Nuevamente la subjetividad del lector es importante para revestir el poema de mayor intensidad de evocación.​


12

Bajo el alero
el espejo no copia
más que la luna.
La única sinalefa no afecta por no relacionarse directamente con emociones o acciones.
El primer verso es solo una descripción de sitio.
La subjetividad puede cubrir los versos siguientes, pero no el primer verso.
Se puede leer los dos últimos versos sin el primer verso.
el espejo no copia
más que la luna.
Al tener poca incidencia el primer verso, luego la sinalefa no afecta al poema.
En este poema el sitio meisho es dado por el alero, y el kigo es dado por la luna.
El riesgo de tener versos desconectados aumenta cuando el kigo se expone al final.​


13

Bajo la luna
la sombra que se alarga
es una sola.
La sinalefa refuerza el alargamiento de la sombra.
A consecuencia de la sombra que se va extendiendo esta cubre por completo el ambiente.
La subjetividad del lector puede aportar intenciones a la luna. Intención que sería reforzada por la sinalefa.
Otro criterio subjetivo apuntaría a la relación entre el avance del tiempo y como el destino se va cumpliendo llegando a la oscuridad.
En esta obra la importancia de la sinalefa queda en manos exclusivas del lector.​


14

¿Es un imperio
esa luz que se apaga
o una luciérnaga?
Este poema presenta dos peculiaridades. Tanto el kire como el kigo se hallan ocultos.
Un lector poco conocedor del tema puede apreciar que existen dos objetos y un verbo.
Un lector más experimentado notará que el verbo es a la vez enlace de los objetos y el contraste se resalta con el énfasis de la sinalefa.
El kire se halla en el contraste imperio (luz de ciudad lejana - luciérnaga).
El kigo se halla en la luciérnaga, por cuanto esta aparece parpadeando en el verano.
Y la subjetividad de un conocedor del pensamiento japonés relacionará esta obra con el obon, el hotarugari, la fugacidad de la vida, la relación del alma del guerrero ofrendando su vida al imperio.
Existen muchos significados en la luciérnaga que se ve indirectamente apoyada en su propia luz que se apaga (reforzada en la sinalefa).
Si esta sinalefa fue una coincidencia o planeada importa poco. Su presencia crea un puente físico y subjetivo potente.​


15

La luna nueva
ella también la mira
desde otro puerto.
La sinalefa resalta el puerto, el otro puerto. Lo que de modo indirecto enfatiza un sentimiento negativo.
Queda en la subjetividad del lector definir el sentimiento: pena, melancolía, rabia, amor...
La obra es muy abierta pudiendo tomar muy diversas interpretaciones.​


16

Lejos un trino.
El ruiseñor no sabe
que te consuela.
En este poema no hay sinalefas.
En este caso el ritmo interior pesa mucho en la lectura (acentos 1,4-4,6-1,4).
Si es un lector tradicional en español de seguro enfatizará los acentos.
Si es un lector tradicional japonés tratará de reducir la intensidad de los acentos.​


17

La vieja mano
sigue trazando versos
para el olvido.
En todos los poemas anteriores se encontraba el kigo. En unos era evidente y en otros estaba reflejado en un objeto, o ser. En este poema no hay kigo. No hay estación. No hay tiempo.
Algunos lectores pueden percatarse que en cada revisión se ha ido ahondando en la cultura japonesa y su visión.
Esta secuencia se encuentra también en la complejidad de cada haiku de Borges y su maestría en el manejo de las licencias, aprovechando las cualidades de las sinalefas en el énfasis sobre las emociones y acciones cercanas.​

-----
Son diez y siete haiku como diez y siete el total de sílabas del conteo 5-7-5.

Este último poema presenta la última sinalefa en el último verso, como una despedida de un ciclo que se iniciara con la primera sinalefa en el primer verso del primer poema.

Así se confirma la influencia zen sobre la brevedad de la vida. Y como su fugacidad es a la vez su significado de eternidad.
No fija la eternidad en una estación, sino en la eternidad del ciclo.
Para el olvido...
Ciclo que se repetirá eternamente.


-----
Notas:

Los haiku rígidos se pueden valorar con cinco reglas objetivas y una regla subjetiva.

La primera parte del ensayo se enfoca en las reglas objetivas y el link es el siguiente:
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/ronbun-los-haiku-de-borges-1ra-parte.777309/

En la parte subjetiva se considera la intensidad del lector u oyente, por lo que el modo de lectura influye mucho en esta percepción.

Los poemas pueden analizarse considerando el empleo de la sinalefa, fortuita o buscada, como refuerzo a la emotividad o acción del poema.
Influye mucho la subjetividad, por lo que pueden darse resultados diversos.
A mayor entendimiento del autor y su obra, mayor subjetividad se desarrolla.
Lo importante es percibir la influencia de las sinalefas por fuera del conteo.

Por el momento no disponemos de la cantidad de medios necesarios para hacer un ejercicio con audio grabado. Esperamos en algún momento poder agregar este material cuando dispongamos de los recursos para el proyecto.
 
Última edición:
Es notorio que un buen declamador puede aumentar el brillo de un obra, así como una mala lectura puede deslucir al mismo.
Por esto conviene entender las formas de lectura empleadas.
En español hay dos modelos de lectura:
La narrativa.
Dentro del estilo narrativo hay dos tendencias:
La lectura respetando signos y pausas.
La lectura a golpe de respiración.​
La enfática.
Posee varias fórmulas:
En poemas de versos libres se sigue el ritmo interior de los versos.
En poemas de versos rimados se suma al anterior el énfasis en las rimas.
La teatralización en el caso de textos de actuación.​

A menudo los lectores emplean una mezcla de estilos, aplicando intuitivamente un estilo u otro según supongan que se necesite énfasis.
Un error común es la lectura enfática exagerada en guiones de teatro, o textos proclives a su teatralización, sumando también acciones gestuales.

La lectura que respeta signos y pausas es lenta y carente de intensidades.
Un lector narrativo que respeta signos y pausas suena monótono, e incluso se puede perder el hilo entre frase y frase.

La lectura a golpe de respiración en cambio puede producir que se junten versos, se irrespeten signos, pausas, y mayormente pronunciar sinalefas.
Es fácil notar un declamador a golpe de respiración en cuanto se nota su profunda respiración entre frase y frase.

Para el haiku japonés (leído en idioma nipón) se emplea la lectura rôei (ritmo de canto lento).
En el idioma japonés no existen las sinalefas, adicional que no se recurre a énfasis en sus entonaciones. Es un lenguaje "plano" en comparación al español.

En español se dan variaciones de tono y velocidad en su pronunciación. Aquí aparecen las sinalefas.
Aunque este recurso natural del español hablado es útil como refuerzo emocional, hay quienes lo usan únicamente como ajuste a la métrica.

No hay una forma "correcta" o "perfecta" de leer una obra.
Todas son versiones diferenciadas por las capacidades de cada lector. Como las interpretaciones de una misma canción por diferentes cantores.
Aunque no hay un modo "correcto" de leer un haiku en español, si hay un modo conveniente que ayuda a la riqueza de estas obras.

Este modo de leer haiku en español conlleva los siguientes pasos:
Hacer una lectura previa identificando las sinalefas.
Calificar las sinalefas como admisibles siempre que ayuden al entorno, la emoción o la acción narrada.
Calificar las sinalefas restantes como inadmisibles.
Hacer la lectura narrada, sin golpe de voz y respetando la calificación anterior.​

Tomaremos de ejercicio varios haiku del maestro Borges para captar el uso adecuado de las sinalefas en su lectura.

1

Algo me han dicho
la tarde y la montaña.
Ya lo he perdido.
Se percibe un sentimiento de angustia, desasosiego.
La aceleración de las sinalefas refuerzan tal percepción.​

2

La vasta noche
no es ahora otra cosa
que una fragancia.
La vasta noche sin sinalefa apunta a lo extenso, la calma.
Las sinalefas del segundo verso rompen la calma.
La sinalefa del tercer verso es seguida por un retorno al ritmo normal.
Estas variaciones de ritmo compaginan con las variaciones emocionales de la obra.​


3

¿Es o no es
el sueño que olvidé
antes del alba?
Arde Troya... Este caso da para una lucha entre la interpretación de "licencia" u "obligatorio" de la sinalefa.
En el primer verso no aplica sinalefa, mientras se aplica en el segundo.
Por situaciones como esta donde surge dudas sobre la sinalefa, es que se recomienda evitar las sinalefas en las obras de corte japonés.
Dejando de lado el conteo (y la regla teikei), el empleo de la dialefa y la sinalefa apoyan el énfasis de las palabras a la variación del sentimiento en frente de un cambio de la oscuridad (sueño) a la luz (alba).​


4

Callan las cuerdas.
La música sabía
lo que yo siento.
No hay sinalefas.
En este caso el ritmo interior pesa mucho en la lectura (acentos 2,4-2,6-2,4).
Si es un lector tradicional en español de seguro enfatizará los acentos.
Si es un lector tradicional japonés tratará de reducir la intensidad de los acentos.​


5


Hoy no me alegran
los almendros del huerto.
Son tu recuerdo.
La única sinalefa puede tomar una doble interpretación. Por un lado da énfasis a la negación. Por otro lado reforzaría la alegría... !?
Esta dualidad surge en toda afirmación negativa, no es causada por la sinalefa.
Las emociones encontradas entre alegría y no alegría más el recuerdo no pueden describirse con precisión en el idioma español. Podemos echar mano del lusitano "saudade".
Para quien no conoce la dualidad del saudade este senryu es indescifrable.
Para quien conoce la dualidad del saudade, la declaración negativa junto a la sinalefa confirma dicha dualidad.
Es un criterio muy subjetivo y por ende una obra que no toda persona podrá interpretar de igual modo (por la dualidad presente).​


6

Oscuramente
libros, láminas, llaves
siguen mi suerte.
No hay sinalefas.
Un lector tradicional en español de seguro no respetará la doble pausa de las comas.
Un lector tradicional japonés respetará la doble pausa de las comas.​


7

Desde aquel día
no he movido las piezas
en el tablero.
La subjetividad al extremo.
Un lector puede percibir enojo, otro lector puede percibir tristeza.
Para el lector que percibe enojo las sinalefas refuerzan esta sensación.
Para el lector que percibe tristeza... las sinalefas le disminuyen esta.
Un tercer lector puede percibir enojo en el primer verso, que se convierte en tristeza luego de iniciado el segundo verso... un buen declamador que note este detalle de seguro alargará la pausa: no_he (pausa larga) movido.
Aquí la intervención del lector es clave para resaltar ese cambio.​


8

En el desierto
acontece la aurora.
Alguien lo sabe.
La única sinalefa acelera la aurora, que de por sí es un instante corto.
El contraste de eternidad (desierto) con la fugacidad (aurora) se amplifica cuando la sinalefa hace más corta la aurora.​


9

La ociosa espada
sueña con sus batallas.
Otro es mi sueño.
La primera sinalefa es un contrasentido ociosa - sinalefa que apura.
La última sinalefa es una afirmación de la opción contraria.
Nuevamente surge la subjetividad, ahora en una batalla entre la belicosidad y el pacifismo.
Este encuentro guerra-paz es común en el pensamiento del bushido. La figura del guerrero - poeta.
Tal conexión se acerca mucho al razonamiento japonés por lo que este haiku de seguro será muy bien valorado por lectores japoneses o con influencia de sus valores.
Por el contrario los lectores contrarios a la filosofía zen, o ajenos a los sentires japoneses, poco podrán captar de este haiku.​


10

El hombre ha muerto.
La barba no lo sabe.
Crecen las uñas.
La única sinalefa sirve aquí para resaltar la muerte como un hecho por fuera del sentimiento.
Esto demuestra que Borges captó muy bien la visión zen sobre el significado de la muerte.
La muerte como la vida es solo un instante. La vida puede acumular vivencias en ese instante mientras dure. La muerte entrega esas vivencias de vuelta a los deudos.
Es decir que la vida continúa a pesar de la muerte.
Lo que se refleja en el cabello y las uñas que aparentan crecer.
El hecho no es que crecen cabellos y uñas sino que el cuerpo, como la memoria devuelta por la muerte a los deudos, se va encogiendo con el tiempo.
Es una bella manera de diferenciar la realidad de las percepciones. Lo real del hecho con lo subjetivo de la interpretación.​


11

Ésta es la mano
que alguna vez tocaba
tu cabellera.
La primera sinalefa refuerza la acción de ser. La segunda sinalefa refuerza una oportunidad de la acción tocar.
Une presente y pasado con igual intensidad.
El último verso no posee sinalefa, mostrando un sujeto pasivo, sin intensidad.
Nuevamente la subjetividad del lector es importante para revestir el poema de mayor intensidad de evocación.​


12

Bajo el alero
el espejo no copia
más que la luna.
La única sinalefa no afecta por no relacionarse directamente con emociones o acciones.
El primer verso es solo una descripción de sitio.
La subjetividad puede cubrir los versos siguientes, pero no el primer verso.
Se puede leer los dos últimos versos sin el primer verso.
el espejo no copia
más que la luna.
Al tener poca incidencia el primer verso, luego la sinalefa no afecta al poema.
En este poema el sitio meisho es dado por el alero, y el kigo es dado por la luna.
El riesgo de tener versos desconectados aumenta cuando el kigo se expone al final.​


13

Bajo la luna
la sombra que se alarga
es una sola.
La sinalefa refuerza el alargamiento de la sombra.
A consecuencia de la sombra que se va extendiendo esta cubre por completo el ambiente.
La subjetividad del lector puede aportar intenciones a la luna. Intención que sería reforzada por la sinalefa.
Otro criterio subjetivo apuntaría a la relación entre el avance del tiempo y como el destino se va cumpliendo llegando a la oscuridad.
En esta obra la importancia de la sinalefa queda en manos exclusivas del lector.​


14

¿Es un imperio
esa luz que se apaga
o una luciérnaga?
Este poema presenta dos peculiaridades. Tanto el kire como el kigo se hallan ocultos.
Un lector poco conocedor del tema puede apreciar que existen dos objetos y un verbo.
Un lector más experimentado notará que el verbo es a la vez enlace de los objetos y el contraste se resalta con el énfasis de la sinalefa.
El kire se halla en el contraste imperio (luz de ciudad lejana - luciérnaga).
El kigo se halla en la luciérnaga, por cuanto esta aparece parpadeando en el verano.
Y la subjetividad de un conocedor del pensamiento japonés relacionará esta obra con el obon, el hotarugari, la fugacidad de la vida, la relación del alma del guerrero ofrendando su vida al imperio.
Existen muchos significados en la luciérnaga que se ve indirectamente apoyada en su propia luz que se apaga (reforzada en la sinalefa).
Si esta sinalefa fue una coincidencia o planeada importa poco. Su presencia crea un puente físico y subjetivo potente.​


15

La luna nueva
ella también la mira
desde otro puerto.
La sinalefa resalta el puerto, el otro puerto. Lo que de modo indirecto enfatiza un sentimiento negativo.
Queda en la subjetividad del lector definir el sentimiento: pena, melancolía, rabia, amor...
La obra es muy abierta pudiendo tomar muy diversas interpretaciones.​


16

Lejos un trino.
El ruiseñor no sabe
que te consuela.
En este poema no hay sinalefas.
En este caso el ritmo interior pesa mucho en la lectura (acentos 1,4-4,6-1,4).
Si es un lector tradicional en español de seguro enfatizará los acentos.
Si es un lector tradicional japonés tratará de reducir la intensidad de los acentos.​


17

La vieja mano
sigue trazando versos
para el olvido.
En todos los poemas anteriores se encontraba el kigo. En unos era evidente y en otros estaba reflejado en un objeto, o ser. En este poema no hay kigo. No hay estación. No hay tiempo.
Algunos lectores pueden percatarse que en cada revisión se ha ido ahondando en la cultura japonesa y su visión.
Esta secuencia se encuentra también en la complejidad de cada haiku de Borges y su maestría en el manejo de las licencias, aprovechando las cualidades de las sinalefas en el énfasis sobre las emociones y acciones cercanas.

-----

Este último poema presenta la última sinalefa en el último verso, como una despedida de un ciclo que se iniciara con la primera sinalefa en el primer verso del primer poema.

Así se confirma la influencia zen sobre la brevedad de la vida. Y como su fugacidad es a la vez su significado de eternidad.
No fija la eternidad en una estación, sino en la eternidad del ciclo.
Para el olvido...
Ciclo que se repetirá eternamente.


-----
Notas:
Los poemas pueden analizarse considerando el empleo de la sinalefa, fortuita o buscada, como refuerzo a la emotividad o acción del poema.
Influye mucho la subjetividad, por lo que pueden darse resultados diversos.
A mayor entendimiento del autor y su obra, mayor subjetividad se desarrolla.
Lo importante es percibir la influencia de las sinalefas por fuera del conteo.
Por el momento no disponemos de la cantidad de medios necesarios para hacer un ejercicio con audio grabado. Esperamos en algún momento poder agregar este material cuando dispongamos de los recursos para el proyecto.
Gracias por compartir.
Extenso pero instructivo.

Saludos
 
Es notorio que un buen declamador puede aumentar el brillo de un obra, así como una mala lectura puede deslucir al mismo.
Por esto conviene entender las formas de lectura empleadas.
En español hay dos modelos de lectura:
La narrativa.
Dentro del estilo narrativo hay dos tendencias:
La lectura respetando signos y pausas.
La lectura a golpe de respiración.​
La enfática.
Posee varias fórmulas:
En poemas de versos libres se sigue el ritmo interior de los versos.
En poemas de versos rimados se suma al anterior el énfasis en las rimas.
La teatralización en el caso de textos de actuación.​

A menudo los lectores emplean una mezcla de estilos, aplicando intuitivamente un estilo u otro según supongan que se necesite énfasis.
Un error común es la lectura enfática exagerada en guiones de teatro, o textos proclives a su teatralización, sumando también acciones gestuales.

La lectura que respeta signos y pausas es lenta y carente de intensidades.
Un lector narrativo que respeta signos y pausas suena monótono, e incluso se puede perder el hilo entre frase y frase.

La lectura a golpe de respiración en cambio puede producir que se junten versos, se irrespeten signos, pausas, y mayormente pronunciar sinalefas.
Es fácil notar un declamador a golpe de respiración en cuanto se nota su profunda respiración entre frase y frase.

Para el haiku japonés (leído en idioma nipón) se emplea la lectura rôei (ritmo de canto lento).
En el idioma japonés no existen las sinalefas, adicional que no se recurre a énfasis en sus entonaciones. Es un lenguaje "plano" en comparación al español.

En español se dan variaciones de tono y velocidad en su pronunciación. Aquí aparecen las sinalefas.
Aunque este recurso natural del español hablado es útil como refuerzo emocional, hay quienes lo usan únicamente como ajuste a la métrica.

No hay una forma "correcta" o "perfecta" de leer una obra.
Todas son versiones diferenciadas por las capacidades de cada lector. Como las interpretaciones de una misma canción por diferentes cantores.
Aunque no hay un modo "correcto" de leer un haiku en español, si hay un modo conveniente que ayuda a la riqueza de estas obras.

Este modo de leer haiku en español conlleva los siguientes pasos:
Hacer una lectura previa identificando las sinalefas.
Calificar las sinalefas como admisibles siempre que ayuden al entorno, la emoción o la acción narrada.
Calificar las sinalefas restantes como inadmisibles.
Hacer la lectura narrada, sin golpe de voz y respetando la calificación anterior.​

Tomaremos de ejercicio varios haiku del maestro Borges para captar el uso adecuado de las sinalefas en su lectura.

1

Algo me han dicho
la tarde y la montaña.
Ya lo he perdido.
Se percibe un sentimiento de angustia, desasosiego.
La aceleración de las sinalefas refuerzan tal percepción.​


2

La vasta noche
no es ahora otra cosa
que una fragancia.
La vasta noche sin sinalefa apunta a lo extenso, la calma.
Las sinalefas del segundo verso rompen la calma.
La sinalefa del tercer verso es seguida por un retorno al ritmo normal.
Estas variaciones de ritmo compaginan con las variaciones emocionales de la obra.​


3

¿Es o no es
el sueño que olvidé
antes del alba?
Arde Troya... Este caso da para una lucha entre la interpretación de "licencia" u "obligatorio" de la sinalefa.
En el primer verso no aplica sinalefa, mientras se aplica en el segundo.
Por situaciones como esta donde surge dudas sobre la sinalefa, es que se recomienda evitar las sinalefas en las obras de corte japonés.
Dejando de lado el conteo (y la regla teikei), el empleo de la dialefa y la sinalefa apoyan el énfasis de las palabras a la variación del sentimiento en frente de un cambio de la oscuridad (sueño) a la luz (alba).​


4

Callan las cuerdas.
La música sabía
lo que yo siento.
No hay sinalefas.
En este caso el ritmo interior pesa mucho en la lectura (acentos 1,4-2,6-3,4).
Si es un lector tradicional en español de seguro enfatizará los acentos.
Si es un lector tradicional japonés tratará de reducir la intensidad de los acentos.​


5


Hoy no me alegran
los almendros del huerto.
Son tu recuerdo.
La única sinalefa puede tomar una doble interpretación. Por un lado da énfasis a la negación. Por otro lado reforzaría la alegría... !?
Esta dualidad surge en toda afirmación negativa, no es causada por la sinalefa.
Las emociones encontradas entre alegría y no alegría más el recuerdo no pueden describirse con precisión en el idioma español. Podemos echar mano del lusitano "saudade".
Para quien no conoce la dualidad del saudade este senryu es indescifrable.
Para quien conoce la dualidad del saudade, la declaración negativa junto a la sinalefa confirma dicha dualidad.
Es un criterio muy subjetivo y por ende una obra que no toda persona podrá interpretar de igual modo (por la dualidad presente).​


6

Oscuramente
libros, láminas, llaves
siguen mi suerte.
No hay sinalefas y el ritmo es irregular (4-1,3,6-1,4). En su lugar están las comas.
Un lector tradicional en español de seguro no respetará la doble pausa de las comas.
Un lector tradicional japonés respetará la doble pausa de las comas.​


7

Desde aquel día
no he movido las piezas
en el tablero.
La subjetividad al extremo.
Un lector puede percibir enojo, otro lector puede percibir tristeza.
Para el lector que percibe enojo las sinalefas refuerzan esta sensación.
Para el lector que percibe tristeza... las sinalefas le disminuyen esta.
Un tercer lector puede percibir enojo en el primer verso, que se convierte en tristeza luego de iniciado el segundo verso... un buen declamador que note este detalle de seguro alargará la pausa: no_he (pausa larga) movido.
Aquí la intervención del lector es clave para resaltar ese cambio.​


8

En el desierto
acontece la aurora.
Alguien lo sabe.
La única sinalefa acelera la aurora, que de por sí es un instante corto.
El contraste de eternidad (desierto) con la fugacidad (aurora) se amplifica cuando la sinalefa hace más corta la aurora.​


9

La ociosa espada
sueña con sus batallas.
Otro es mi sueño.
La primera sinalefa es un contrasentido ociosa - sinalefa que apura.
La última sinalefa es una afirmación de la opción contraria.
Nuevamente surge la subjetividad, ahora en una batalla entre la belicosidad y el pacifismo.
Este encuentro guerra-paz es común en el pensamiento del bushido. La figura del guerrero - poeta.
Tal conexión se acerca mucho al razonamiento japonés por lo que este haiku de seguro será muy bien valorado por lectores japoneses o con influencia de sus valores.
Por el contrario los lectores contrarios a la filosofía zen, o ajenos a los sentires japoneses, poco podrán captar de este haiku.​


10

El hombre ha muerto.
La barba no lo sabe.
Crecen las uñas.
La única sinalefa sirve aquí para resaltar la muerte como un hecho por fuera del sentimiento.
Esto demuestra que Borges captó muy bien la visión zen sobre el significado de la muerte.
La muerte como la vida es solo un instante. La vida puede acumular vivencias en ese instante mientras dure. La muerte entrega esas vivencias de vuelta a los deudos.
Es decir que la vida continúa a pesar de la muerte.
Lo que se refleja en el cabello y las uñas que aparentan crecer.
El hecho no es que crecen cabellos y uñas sino que el cuerpo, como la memoria devuelta por la muerte a los deudos, se va encogiendo con el tiempo.
Es una bella manera de diferenciar la realidad de las percepciones. Lo real del hecho con lo subjetivo de la interpretación.​


11

Ésta es la mano
que alguna vez tocaba
tu cabellera.
La primera sinalefa refuerza la acción de ser. La segunda sinalefa refuerza una oportunidad de la acción tocar.
Une presente y pasado con igual intensidad.
El último verso no posee sinalefa, mostrando un sujeto pasivo, sin intensidad.
Nuevamente la subjetividad del lector es importante para revestir el poema de mayor intensidad de evocación.​


12

Bajo el alero
el espejo no copia
más que la luna.
La única sinalefa no afecta por no relacionarse directamente con emociones o acciones.
El primer verso es solo una descripción de sitio.
La subjetividad puede cubrir los versos siguientes, pero no el primer verso.
Se puede leer los dos últimos versos sin el primer verso.
el espejo no copia
más que la luna.
Al tener poca incidencia el primer verso, luego la sinalefa no afecta al poema.
En este poema el sitio meisho es dado por el alero, y el kigo es dado por la luna.
El riesgo de tener versos desconectados aumenta cuando el kigo se expone al final.​


13

Bajo la luna
la sombra que se alarga
es una sola.
La sinalefa refuerza el alargamiento de la sombra.
A consecuencia de la sombra que se va extendiendo esta cubre por completo el ambiente.
La subjetividad del lector puede aportar intenciones a la luna. Intención que sería reforzada por la sinalefa.
Otro criterio subjetivo apuntaría a la relación entre el avance del tiempo y como el destino se va cumpliendo llegando a la oscuridad.
En esta obra la importancia de la sinalefa queda en manos exclusivas del lector.​


14

¿Es un imperio
esa luz que se apaga
o una luciérnaga?
Este poema presenta dos peculiaridades. Tanto el kire como el kigo se hallan ocultos.
Un lector poco conocedor del tema puede apreciar que existen dos objetos y un verbo.
Un lector más experimentado notará que el verbo es a la vez enlace de los objetos y el contraste se resalta con el énfasis de la sinalefa.
El kire se halla en el contraste imperio (luz de ciudad lejana - luciérnaga).
El kigo se halla en la luciérnaga, por cuanto esta aparece parpadeando en el verano.
Y la subjetividad de un conocedor del pensamiento japonés relacionará esta obra con el obon, el hotarugari, la fugacidad de la vida, la relación del alma del guerrero ofrendando su vida al imperio.
Existen muchos significados en la luciérnaga que se ve indirectamente apoyada en su propia luz que se apaga (reforzada en la sinalefa).
Si esta sinalefa fue una coincidencia o planeada importa poco. Su presencia crea un puente físico y subjetivo potente.​


15

La luna nueva
ella también la mira
desde otro puerto.
La sinalefa resalta el puerto, el otro puerto. Lo que de modo indirecto enfatiza un sentimiento negativo.
Queda en la subjetividad del lector definir el sentimiento: pena, melancolía, rabia, amor...
La obra es muy abierta pudiendo tomar muy diversas interpretaciones.​


16

Lejos un trino.
El ruiseñor no sabe
que te consuela.
En este poema no hay sinalefas.
En este caso el ritmo interior pesa mucho en la lectura (acentos 1,4-4,6-1,4).
Si es un lector tradicional en español de seguro enfatizará los acentos.
Si es un lector tradicional japonés tratará de reducir la intensidad de los acentos.​


17

La vieja mano
sigue trazando versos
para el olvido.
En todos los poemas anteriores se encontraba el kigo. En unos era evidente y en otros estaba reflejado en un objeto, o ser. En este poema no hay kigo. No hay estación. No hay tiempo.
Algunos lectores pueden percatarse que en cada revisión se ha ido ahondando en la cultura japonesa y su visión.
Esta secuencia se encuentra también en la complejidad de cada haiku de Borges y su maestría en el manejo de las licencias, aprovechando las cualidades de las sinalefas en el énfasis sobre las emociones y acciones cercanas.​

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Son diez y siete haiku como diez y siete el total de sílabas del conteo 5-7-5.

Este último poema presenta la última sinalefa en el último verso, como una despedida de un ciclo que se iniciara con la primera sinalefa en el primer verso del primer poema.

Así se confirma la influencia zen sobre la brevedad de la vida. Y como su fugacidad es a la vez su significado de eternidad.
No fija la eternidad en una estación, sino en la eternidad del ciclo.
Para el olvido...
Ciclo que se repetirá eternamente.


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Notas:

Los haiku rígidos se pueden valorar con cinco reglas objetivas y una regla subjetiva.

La primera parte del ensayo se enfoca en las reglas objetivas y el link es el siguiente:
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/ronbun-los-haiku-de-borges-1ra-parte.777309/

En la parte subjetiva se considera la intensidad del lector u oyente, por lo que el modo de lectura influye mucho en esta percepción.

Los poemas pueden analizarse considerando el empleo de la sinalefa, fortuita o buscada, como refuerzo a la emotividad o acción del poema.
Influye mucho la subjetividad, por lo que pueden darse resultados diversos.
A mayor entendimiento del autor y su obra, mayor subjetividad se desarrolla.
Lo importante es percibir la influencia de las sinalefas por fuera del conteo.

Por el momento no disponemos de la cantidad de medios necesarios para hacer un ejercicio con audio grabado. Esperamos en algún momento poder agregar este material cuando dispongamos de los recursos para el proyecto.
Sumamente interesante y de una gran riqueza de contenido! Muchas gracias, Dragon... En mi caso, volveré a leerlo para asimilarlo mejor. Saludos!
 

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