Juan Roldán
Poeta recién llegado
Corazón gélido, alma despiadada,
que habitas en la sombra del olvido,
el tiempo que en tu pecho se ha perdido
jamás halló la luz ni la alborada.
La nieve en tu mirada fue cuajada
por un invierno eterno y sin sentido,
relegando al amor en el olvido
como una rosa mustia y degradada.
Caminas sin sentir el hondo ruego,
de aquellos que te buscan con afán,
prisionera de un frío y ciego velo.
Ansiando tu mirada a ti me entrego,
sabiendo que mis rezos no podrán
romper la tiranía de tu hielo.
que habitas en la sombra del olvido,
el tiempo que en tu pecho se ha perdido
jamás halló la luz ni la alborada.
La nieve en tu mirada fue cuajada
por un invierno eterno y sin sentido,
relegando al amor en el olvido
como una rosa mustia y degradada.
Caminas sin sentir el hondo ruego,
de aquellos que te buscan con afán,
prisionera de un frío y ciego velo.
Ansiando tu mirada a ti me entrego,
sabiendo que mis rezos no podrán
romper la tiranía de tu hielo.