Ella empezó a escribir desde pequeña , actualmente tiene mucho trabajo , de todo un poco pero prefiere la narrativa , escribir es una de sus tantas pasiones. Aquel día decidió tomarse algunos dias libres para trabajar en su libro sobre genialidades , empezado mucho tiempo atrás. La casita era espléndida situada en un hermoso lugar . A su alrededor un bosque con palmeras , en la lejanía una playa blanca con un fondo azul , el intermibable oceáno . Pero ella sólo veía la pantalla de su laptop . Y con la única criatura humana que tenía contacto era la persona que cuidaba de la casita y controlaba una vez al día si ella necesitaba algo.
En la mañan del tercer día estaba ella en el balcón trabajando muy concentrada , de pronto escuchó algo . Miró y vió una ardilla sobre el borde de la varanda que le miraba como investigándola , a tres metros de distancia. Ella vió los brillantes ojitos de la ardilla y se sintió invadida por la tranquilidad que ellos irradiaban. Algo aparte . Parecía que podia mirarse interminablemente en esos ojitos . Se quedó paralizada . Así transcurrió un par de minutos , frente a frente - sin ruido , sin movimiento , sin pensamiento . Pero de repente llegó de todas maneras un pensamiento : " Debes trabajar , debes escribir ". La ardilla se asustó . Sus ojitos se agrandaron , estaba alerta . "Uy, disculpa " pensó ella y se quedaba silenciosa nuevamente. La ardilla se relajaba.
La escritora decidió no pensar que debía trabajar y entonces sucedió algo increíble . La ardilla puso sus patitas delanteras bajo la barbilla y estiraba sus patas traseras . Se apoyaba con sus codos (ella no sabía que las ardillas podían hacer eso ) y miraba así como hacen los niños cuando quieren escuchar alguna historia antes de dormir. Pero sucedió algo más hermoso . Después de algunos minutos la ardilla cerraba sus ojitos , y lentamente quedaba dormida . A tres metros de distancia ! Qué confianza.
La joven mujer tampoco podía mantener los ojos abiertos , pero no era de sueño . Ella pestañeaba a causa de las lágrimas que surgían . Se realizaba en ese momento que hacía mucho tiempo que no se permitía descansar un poquito. La rdilla durmió más o menos diez minutos. Entonces la escritora escuchó nuevamente esa voz : " Aló, debes trabajar ! no estás aquí para estar con la ardilla. A escribir ! "
El animalito despertó , pestañeó , se estiró y partió . Felizmente volvía para recordarle que las genialidades no nacen del estrés , prisa y trajín , sino de la tranquilidad , amor y asombro.
En la mañan del tercer día estaba ella en el balcón trabajando muy concentrada , de pronto escuchó algo . Miró y vió una ardilla sobre el borde de la varanda que le miraba como investigándola , a tres metros de distancia. Ella vió los brillantes ojitos de la ardilla y se sintió invadida por la tranquilidad que ellos irradiaban. Algo aparte . Parecía que podia mirarse interminablemente en esos ojitos . Se quedó paralizada . Así transcurrió un par de minutos , frente a frente - sin ruido , sin movimiento , sin pensamiento . Pero de repente llegó de todas maneras un pensamiento : " Debes trabajar , debes escribir ". La ardilla se asustó . Sus ojitos se agrandaron , estaba alerta . "Uy, disculpa " pensó ella y se quedaba silenciosa nuevamente. La ardilla se relajaba.
La escritora decidió no pensar que debía trabajar y entonces sucedió algo increíble . La ardilla puso sus patitas delanteras bajo la barbilla y estiraba sus patas traseras . Se apoyaba con sus codos (ella no sabía que las ardillas podían hacer eso ) y miraba así como hacen los niños cuando quieren escuchar alguna historia antes de dormir. Pero sucedió algo más hermoso . Después de algunos minutos la ardilla cerraba sus ojitos , y lentamente quedaba dormida . A tres metros de distancia ! Qué confianza.
La joven mujer tampoco podía mantener los ojos abiertos , pero no era de sueño . Ella pestañeaba a causa de las lágrimas que surgían . Se realizaba en ese momento que hacía mucho tiempo que no se permitía descansar un poquito. La rdilla durmió más o menos diez minutos. Entonces la escritora escuchó nuevamente esa voz : " Aló, debes trabajar ! no estás aquí para estar con la ardilla. A escribir ! "
El animalito despertó , pestañeó , se estiró y partió . Felizmente volvía para recordarle que las genialidades no nacen del estrés , prisa y trajín , sino de la tranquilidad , amor y asombro.