Amor lento, amor rabia y después nada

Jose Anibal Ortiz Lozada

Poeta adicto al portal
Mecenas
El amor empezó lento, como empiezan las cosas que vienen a quedarse: sin hacer ruido, sin romper la puerta, apenas tocando el borde de la vida con una mano tibia. Primero fue una mirada, después una costumbre, luego esa manera absurda de esperar un mensaje como quien espera que Dios se acuerde de uno. Nos fuimos queriendo despacio, con miedo, con hambre, con esa torpeza hermosa de los que no saben si están entrando al cielo o cavando su propia tumba.

Después vino el amor rabia. Ese amor que ya no besa: muerde. Ese que reclama, que se incendia, que quiere salvarlo todo mientras lo destruye. Nos dijimos palabras que no merecíamos, nos lanzamos silencios como piedras, nos buscamos para herirnos y nos herimos para comprobar que todavía importábamos. Qué triste manera de amar: convertir el abrazo en trinchera, la cama en juicio, la nostalgia en castigo.

Y después nada. No una paz grande, no una liberación luminosa. Nada. Un vaso sobre la mesa. Una camisa sin dueño. Una canción que ya no duele, pero tampoco canta. El amor, que fue animal, incendio y casa, se volvió una esquina vacía en el pecho. Y uno sigue viviendo, claro. Se levanta, compra pan, saluda a la gente, contesta mensajes. Pero hay una parte que se queda mirando hacia atrás, no por deseo, sino por asombro: cómo algo que fue tanto puede terminar siendo apenas esto… nada.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba