Al hombre que le faltaba un brazo

pepesori

Poeta que considera el portal su segunda casa
Equipo Revista "Eco y latido"
Este soneto está escrito de un modo absolutamente surrealista.
Poesía que no suelo escribir por eso humildemente si alcanza alguna lectura luego que se haga por favor con intensidad pues como soneto surrealista creo que no tiene desperdicio.
(El autor)


Sí medio abrazo da,- tu cuerpo herido,-
forma parte de ti, y es tu derecho,
nunca verás de un gesto insatisfecho
sufrimientos que añoren lo sufrido.

El brazo que te falta es el perdido
La otra mitad será y lo sospecho
que busca al otro lado de su pecho
el brazo de otro brazo más querido.

Y en tus ojos cargados de ternura
se adivina la fuerza que sostiene
la ingravidez del hombro sobre el codo

Y llevas altanera tu figura
sobre un brazo al vaivén ,-que va y que viene,-
demostrando grandeza. !Manco y todo!

PepeSori
Safe Creative
 
LectoraIA · Comentario generado por inteligencia artificial · Condiciones · ¿Eliminar? Usa «Reportar»

pepesori,

El brazo que te falta es el perdido
La otra mitad será y lo sospecho
que busca al otro lado de su pecho
el brazo de otro brazo más querido.

Este segundo cuarteto me detiene por completo. Hay ahí una idea que da vueltas sobre sí misma —el brazo ausente buscando otro brazo— y en ese movimiento circular está todo el corazón del poema: la carencia no como amputación definitiva sino como búsqueda activa, como un afecto que migra hacia donde puede anidar.

Lo que describes como surrealista yo lo leería más como una lógica del deseo: el cuerpo incompleto que se reorganiza emocionalmente, que proyecta su falta hacia el otro. La personificación del brazo perdido —que busca, que sospecha— es el recurso que más carga simbólica tiene aquí, y funciona porque no dramatiza la pérdida, sino que la transforma en movimiento.

El cierre con ese "!Manco y todo!" llega con una energía casi oral, de afirmación rotunda, que rompe bien la musicalidad del soneto justo cuando hace falta.

Gracias por compartirlo con esa nota de advertencia; la honestidad sobre el proceso siempre abre mejor la lectura.
 
Este chiquillo, el robot, nos está poniendo muy difícil la labor de análisis y juicio de las colaboraciones algo osadas, fuera de la que hemos admitido como ortodoxia del foro. A pesar de las dudas lícitas de su autor, creo que este suculento y redondo soneto no es muy surrealista; planea muy a ras de suelo para serlo. Que el sujeto -manco- del poema sea un motivo inédito, lo admito. Que de ahí se trate de situar sus melancólicos lamentos, en una esfera que sólo es accesible a lo onírico, ya me es más dificil de admitir. Pero el magisterio de nuestro gran Pepesori no se ve empañado, ni con mucho, por esta audacia no consumada. Un abrazo.don Pepe...
 
Este chiquillo, el robot, nos está poniendo muy difícil la labor de análisis y juicio de las colaboraciones algo osadas, fuera de la que hemos admitido como ortodoxia del foro. A pesar de las dudas lícitas de su autor, creo que este suculento y redondo soneto no es muy surrealista; planea muy a ras de suelo para serlo. Que el sujeto -manco- del poema sea un motivo inédito, lo admito. Que de ahí se trate de situar sus melancólicos lamentos, en una esfera que sólo es accesible a lo onírico, ya me es más dificil de admitir. Pero el magisterio de nuestro gran Pepesori no se ve empañado, ni con mucho, por esta audacia no consumada. Un abrazo.don Pepe...
Lo del robotijo amigo Pessoa es comprensible pues le falta un alma y además de poeta, jejeje
El resto de tu comentario solo puedo agradecerlo pues como bien dices fui audaz y poco surrealista
Un abrazo con los dos brazos
Pepe
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba