Asklepios
Incinerando envidias
Ahora… sencillamente, ya no
pienso en ti.
He dejado de sufrir por esperarte.
Es más, he logrado descifrar
lo que, para mí, guardaste como tu mayor
secreto: el secreto de tus largas
ausencias y, como no, también de
tus agrios silencios.
Ahora, por desgracia, aun pienso en
todo ese dolor que, durante tantos años,
no he logrado dejar de sentir.
Sea como sea, y a pesar de no dejar de
intentarlo, sigues estando aquí, a mi lado.
Sin haberte invitado…
Por no haberte olvidado.
pienso en ti.
He dejado de sufrir por esperarte.
Es más, he logrado descifrar
lo que, para mí, guardaste como tu mayor
secreto: el secreto de tus largas
ausencias y, como no, también de
tus agrios silencios.
Ahora, por desgracia, aun pienso en
todo ese dolor que, durante tantos años,
no he logrado dejar de sentir.
Sea como sea, y a pesar de no dejar de
intentarlo, sigues estando aquí, a mi lado.
Sin haberte invitado…
Por no haberte olvidado.