Adalberto Martin USA
Poeta recién llegado
A tu negra cabellera
Las hebras azabaches de tu pelo
cual sombras que a la luz ponen cerrojo,
son cárcel de mi sol, nocturno antojo,
que aprisiona mi aliento en negro velo.
En cada curva, el ébano en desvelo
teje abismos de amor, profundo y rojo,
donde el deseo, en su mortal sonrojo,
se hunde, sediento, en su fatal señuelo.
Mas si tu frente al aura se reclina
mi mundo halla en tu sombra su cordura,
y el tiempo en tu cabello se ilumina.
Que en cada hebra encuentro mi ventura,
pues tu negrura, dulce y peregrina,
es noche que me entrega su dulzura.
Adalberto Martín
Las hebras azabaches de tu pelo
cual sombras que a la luz ponen cerrojo,
son cárcel de mi sol, nocturno antojo,
que aprisiona mi aliento en negro velo.
En cada curva, el ébano en desvelo
teje abismos de amor, profundo y rojo,
donde el deseo, en su mortal sonrojo,
se hunde, sediento, en su fatal señuelo.
Mas si tu frente al aura se reclina
mi mundo halla en tu sombra su cordura,
y el tiempo en tu cabello se ilumina.
Que en cada hebra encuentro mi ventura,
pues tu negrura, dulce y peregrina,
es noche que me entrega su dulzura.
Adalberto Martín