Oscar Meza
Poeta recién llegado
A lo lejos te contemplo
admirando tu semblante.
Veo tus ojos, veo tu boca
y me paralizo al tenerte por delante
Son ya varias veces las que me he perdido
y me pierdo en el laberinto de tu lunar,
ese que se ubica en el lado izquierdo de tu cuello
y del cual es imposible llegarlo a comparar.
Es muy probable que de tódo esto,
tú, ya te hayas dado cuenta,
y como no, si es evidente mi torpeza
cuando tu mirada me frecuenta.
Refinados son tus labios que al moverse,
no hacen más que detener el tiempo
y con su perfecta simetría
hacen que a mis pensamientos se los lleve el viento.
Todo lo expresado en los anteriores versos
delatan todo esto que por ti yo siento,
esperando algún día,
poder tomar tu mano, aunque sea por un momento.
admirando tu semblante.
Veo tus ojos, veo tu boca
y me paralizo al tenerte por delante
Son ya varias veces las que me he perdido
y me pierdo en el laberinto de tu lunar,
ese que se ubica en el lado izquierdo de tu cuello
y del cual es imposible llegarlo a comparar.
Es muy probable que de tódo esto,
tú, ya te hayas dado cuenta,
y como no, si es evidente mi torpeza
cuando tu mirada me frecuenta.
Refinados son tus labios que al moverse,
no hacen más que detener el tiempo
y con su perfecta simetría
hacen que a mis pensamientos se los lleve el viento.
Todo lo expresado en los anteriores versos
delatan todo esto que por ti yo siento,
esperando algún día,
poder tomar tu mano, aunque sea por un momento.
Última edición: