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MI CASA, TU CASA
He puesto los cimientos
de esta mi casa aún no terminada.
Me faltan los ladrillos y las tejas
y la lluvia de otoño ya amenaza.
Tal vez, imprevisora,
tuviera demasiada confianza.
No suben los tabiques
y permanecen lóbregas las plantas.
Pero Tú, mi Señor, compadecido
de mis...
Bachiana Brasileira núm. 4
Heitor Villa-Lobos.
Orquesta Sinfónica de São Paulo.
AMAZONAS
Por el camino sierpe
mirando a las alturas de la selva,
la tarde va cayendo
entre la carne verde que se enreda
y se devana toda
en recoger las luces que le llegan.
La lluvia torrencial hoja tras hoja...
LAS RUEDAS
A la espera, sentado en mi consulta,
hoy contaba las ruedas que veía,
las sillas empujadas
con la fuerza y amor de las familias.
Veía a los ancianos
llevando su vejez como podían:
la cruz, la cruz, la cruz,
en el camino angosto cuesta arriba.
La Vía Dolorosa,
de nuevo en mis...
Canto de otoño
La tarde cae limpia,
tarde incipiente, clara y sosegada,
en el oeste el sol que se va yendo
deja melancolías cárdenas, violáceas,
en los cirros lejanos
y en sus madejas blancas.
En esta tarde tibia en que noviembre
se vislumbra en las tumbas floreadas
del quieto cementerio,
los...
Estos días azules
y este sol de la infancia... (*)
Antonio Machado
Melodía inacabada
Estos días azules
y este sol de la infancia
parece que los llevo
de siempre preparados en el alma.
Parece que los llevo
desde que eché al futuro la mirada,
dejando al limonero de aquel huerto
y los cálidos...
Pra dizer adeus
Maria Bethânia
Otro adiós
Qué poco dura todo
con la felicidad de entre los muros,
cuando los hijos llenan los espacios
saltando sus murmullos.
Qué pronto es el adiós
cuando se marchan, cuando huele a humo
del tren en el que van hacia la vida
y a su destino, cada cual al suyo...
¡Ay playa de Sanlúcar! a mí me sabes
a sal de camarones y a yerba buena,
a brisas de Doñana dulces, suaves,
y a estelas de caballos sobre la arena.
Sanlúcar de Barrameda
Salvador González
¡Ay Sanlúcar...!
¡Ay Sanlúcar! te fuiste,
te marchaste muy lejos de mi vera,
pero nunca te irás de mi...
Miserere mei
Gregorio Allegri
Como no vengas...
Yo no sé hablar contigo,
no sé ponerme, Padre, en tu presencia.
Distraído estoy siempre
faltándome la santa desvergüenza.
Y tengo tantas cosas
para decirte, Dios, tal es la cuenta,
son tantos los asuntos que me aplastan
y tal la cantidad de las...
Bachiana brasileira nº4
Preludio
Heitor Villa-Lobos
Tarde de domingo
El día fue plomizo
con el calor de agosto en las aceras,
la gente está buscando
las sombras de los árboles, apenas
se mueven los ramajes
con el soplo de brisa que les llega.
Los muros de las casas
parecen como ascuas y...
Bachiana brasileira nº4
Canto do Sertão
Heitor Villa-Lobos
Amazonas
Por el camino sierpe
que se adentra en la hondura de la selva,
la tarde va cayendo
entre la carne verde que se enreda
y se devana toda
en recoger las luces que le llegan.
La lluvia torrencial hoja tras hoja
desciende...
Al calor placentero de tu estancia,
bajo el tenue fulgor de una bombilla,
se desnuda el deseo
tras notas que se ahogan en sordina.
Sones difuminados en las sombras
que perfilan un cuerpo de odalisca,
se apagan los suspiros
y se incendian con fuego mis pupilas.
Y es allí donde empiezo a...
“Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando”
(Rabindranath Tagore)
Quizás será otra boca,
puede que más sensata,
la que en la noche turbia te susurre
al oído melódicas palabras.
Tal vez con otros labios
diré lo que pensaba
todas aquellas veces en que a solas,
al soñarte...
Azules como un cielo de verano,
del templado y sereno azul marino,
de tonos cerúleos y matices
de refulgentes índigos.
Azules oceánicos,
como mares de visos infinitos,
de añiles tornasoles,
de eternos iris líquidos.
Acuosos, transparentes,
donde se hace glacial el cristalino,
anémica la...
En la noche mil sombras e ilusiones
por bandadas a playas se encaminan,
albores van buscando,
entre ocasos de lunas que no brillan;
el negro como manto,
es también relicario de quebranto y desdichas.
Les esperan mortajas en pateras,
antiguallas que alumbran hoy sus vidas,
a nadie importa dónde...
Inmóvil, soñolienta en el granito,
el cabello entre los dedos enlazado
está la blanca estatua
sobre el negro monumento funerario.
De siempre está dormida
con un sueño silente, y entre tanto
debajo los despojos
de los cuerpos de mis antepasados.
No me empeñe jamás en la pregunta,
que descanse en la brisa y la mañana,
la mañana de pueblo,
de alamedas que ocultan la montaña,
las que tienen prendidos
los recuerdos perennes de mi infancia.
Que descanse en la tarde,
y en la fuente y sus círculos de agua,
y que duerma tranquilo
en la limpia...
La mañana comienza, y la metáfora,
en ese despegarse de los párpados,
de todos los inicios,
de la primera hoja, siempre en blanco.
Por entre los vacíos y las nadas,
es donde está el sitial, el reservado.
Ahí, donde esa falta de renglones,
donde la encrucijada, tenga acaso,
la duda, la de...
Vacío está el sepulcro,
– la muerte derrotada ya no reina –,
sin cuerpo amortajado,
la atónita mirada se lo encuentra.
Abierta está la entrada,
abierta sin el peso de la piedra.
“¿A quién estáis buscando entre los muertos?”,
el Ángel interpela.
La Vida ha comenzado,
y todo es Redención, y...