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De viaje al pretexto eterno
por tren de muerte y excusa
interoceánico usa
el tan criminal “gobierno”
no pudo culpar al perno
y emplea escudo protector
le aplicará al conductor
como al jefe de despacho,
al maquinista, que gacho,
de su ley todo el rigor.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de...
La desdicha es genuina
en el México atrapado
bajo el más vil narco estado
por el crimen que domina
el color que predomina
en nuestra ilustre bandera
es el rojo que lacera
con la sangre al blanco, al verde,
la vida social se pierde
pues la muerte está a la vera.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda...
Los delincuentes son parias
de la vida del destino
y en tan criminal camino
truncan existencias varias
como la de Ochoa Arias
buen platanero empresario,
que en la cruz tenga un rosario
guiando su alma hasta la cima
e implore a Dios que Colima
ponga fin al cruel calvario.
Autor: Lic. Gonzalo...
No me saludes con esta solemnidad que parece más condolencia que veneración; recuerda que sigo siendo el rey de esta libreta, aunque solo sea en su sombra. Si leyeras cada fragmento de ella, entenderías que escribir en este reino es una parsimonia sacramental.
Contemplo cómo derrocan mi corona...
Lo diré sin palabrotas
a la "gobernanta" Nahle
el ecocidio le vale,
sus gafas las usa rotas
cuando ve tan solo "gotas"
de petróleo unas trazas
en el mar pone corazas
verbales a negligencias
de Pemex las consecuencias
son mortales, ¡qué cachazas!
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de...
No confundo estos versos, abigarrados de crudeza, con el eco de un lamento indeleble; no son un estrépito amenazante que se disipa, sino secuelas destinadas a languidecer en un impasible silencio hasta quedar postradas en mi libreta deshecha.
Organizo aquellas falacias mentales que nutren mis...
Cuando el narco pierde un capo
siempre hay relevo posible
nadie es insustituible
pronto asomará "el más guapo",
ningún secreto destapo
llegarán nuevos pilares
de muchos diversos lares
saldrán aspirantes varios
lugartenientes, sicarios,
sobre todo familiares.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda...
En este mundo al revés, mi racionalismo se vuelve honrado y no permito que el ego sea la base de toda certeza; no sé si Descartes aprobaría esto, pero necesito existir para luego pensar. El sol, en la paradoja que planteo, me congela con rayos que perforan mi memoria tan profundo que solo hallo...
La ineptitud es el lema
del "gobierno" allá en "Dos Bocas"
refina a tontas, a locas,
en Paraíso se quema
y la lumbre que tatema
incinera cuerpos, huesos,
¡ay, que mortales tropiezos!
este dieciocho de marzo
las cruces serán de cuarzo
sin festejos habrá rezos.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda...
Me angustia que mi inspiración brote de este vacío cenital bajo la idea de que, al escribir, solo hago ostentación de mi propio ocaso. Me invade la certeza de saber que mi sepulcro estará deshabitado porque no descansaré ni en la cama donde hoy me rindo. Ese lecho, ornamentado con flores...
Hospedando la cordura en esta funesta taberna, ritmos endémicos me invitan a bailar una salsa que dicta los pasos de mi más profunda desazón. Bien sé que esta melodía no es una gallarda lenta y que, tras oírla, la tinta no brotará por mis poros; sin embargo, no puedo dejar de admirar su...
Adiestrado trazo por tus soberanas líneas, socorro fiel para ahuyentar mi huida placentera. Gracias a esa sensación de libertad brindada en esta solitaria realidad que me ha parido, puedo describir mi existencia como un habitáculo omnisciente y llamarte el digno escribano en mi juicio final...
Parecía que todo era distinto en esta existencia baldía cuando tus ojos observaron la vacuidad y te quedaste para admirarla. Quién nos iba a decir que ese acto tan altruista sentenciaría nuestro destino de tango y flor.
Me olvidé de la muerte y su cortejo en el hombro, mientras apostaba todo a...
Enfrentando al espejo no logro escandir mi corazón; solo veo un resquicio del lírico reo que pensaba que, escribiendo su calvario, iba a sopesar el dolor. Pero, con cada calamidad, los poemas han ido perforando mi pesimista ínsula hasta dejar un miedo que todavía susurra en mi torrente.
Inmensa...
Retornado a su cuerpo con un apetito voraz, dejo que el anonimato nos devore en un deleite de gemidos y cenizas. Es otro manjar el que impregna mis letras, las cuales poseen ya una borra de soledad asentada en el fondo; y es por ese hartazgo de escanciarla en esta copa hendida que se me escapa...
Abriendo las compuertas de este compás oscuro, me he vuelto devoto a un estoicismo que me obliga a reconocer la precariedad de lo que escribo. Es un atributo fortuito que acepté con una nobleza que ahora admiro; venía en sus cláusulas un destino tan piltrafa que, con los años, asumí como mi...
Profanando mi máscara en este infierno de libertinaje, mi arrogancia dicta un lurdo retazo artístico, incapaz de distinguir entre un ocaso ajado y una noche de borrachera fatua.
Perdido en el ocio trivial, un vacuo establecimiento me sirve mi ginebra sin tango. Mientras tanto, bajo esta abulia...
Bajo este arrebol que se tiñe en el ocaso, dejo que se tejan los hilos rojos entrelazados en un laberinto de faunos que me obligan a escribir ante la luna llena, para volver esta escritura inmortal.
Otra elegía precoz que se derrama febril en el papel; tal vez sea mi única forma de alcanzar el...
Sentí tanto amor en tus brazos al ver que nada se decapitaba: ni mis letras, ni tus ojos, ni tu boca; apenas una lumbre de deseos, ese placer acerbo que terminó por manchar la escritura de este detrito.
Acompañando a este imberbe caballero a recuperar su armadura deshilada, te embriagaste de mi...
Desgarra el vástago recuerdo de empezar otra vez; ya me acostumbré a la banalidad de su mirada. Sigo pereciendo en el cuaderno mientras vuelvo a roer este hueso que es el arte, como un perro famélico y lánguido que transita en esta basura literaria que asumo como propia.
Qué inaudible...
Otro resquicio de ignorancia que transmuta en un hálito indetectable en la inmundicia de este arte, que a veces juega conmigo y otras veces es la acedía más loable que puedo cargar.
Ya solo distingo la opacidad del monótono cuadro barroco que se dibuja en un tenebrismo desde mi ventana; la...
Hoy encontré un poema que me habías dejado y lo leí con una febril ansiedad de reencuentro. En él me suplicabas que no abandonara a mi padre; ante tu ineludible ausencia sentenciada, me legabas el peso de sus nostalgias, las cuales se intensificarían con los años hasta convertir su presencia en...
Nada sería de mí sin este maldito arte, que se vuelve la limerencia más pesada de mi folio. Tantas noches para derramar mi sentimiento crudo que, por desgracia, es lo más inefable de mi historia. Camas vacías y esta resignación convertida en protesta se acuestan hoy en el hueco que su cuerpo...
¿Qué me deparará este nuevo e infausto año? Espero que no sea un camino yermo. Ya me enamoré y traicioné su lápida mientras entregaba mis versos a su oropel cariño; terminé componiendo en este celoquial parque, testigo mudo de mi devoción prescrita.
Creí en la asechanza de su mirada y resultó...
¿Cómo es que el miedo me advierte que emprenda la partida, mientras deja que me encuentre o que me pierda? Nunca le sería infiel a mi folio, ya que escribo lo que siento con una letra sumisa que se cansa de las derrotas prolongadas, las cuales circulan como leyendas de mi guerra o de mis...
Las deidades de mi razón dan luz a la Heda de mi mitad podrida. Entiendo que cargo una lapa de muerte transitando en mi sombra, la cual me hará cavar, sin prisa, la fosa de mi regreso; allí, como Ulises, habré de entregar mi sangre para que las sombras por fin logren hablarme.
Espero raptar a...
Me pregunto cuántos fantasmas quedan tras esta barrida de letras,
cuyos recuerdos solo veo en mi mente pasar; ya volví a estar solo mientras me caza el destino vareta,con amores que me cuidan sin saber que tan solo mi cama van a ocupar.
Que se vayan ninfas, amatias y musas,
porque no creo que...
Hoy te visito en tu lápida; pues este bucólico paisaje es la inspiración de mi dialecto. Tranquila, que tu suerte fue mi maldición heredada, y yo, cándido de malicia, empecé a redactar los poemas que comenzaron por ser un decoro por tu partida.
Quiero contarte que el amor es mi desidia más...
Diestro y siniestro son las disonancias
cognitivas de mis versos,
que propician una irrisoria muerte en cada trazo que marca a mi corazón,
pero que mi mente necesita.
Creaciones dignas de una indolente nostalgia que, infelizmente, a mi pluma le encanta. No espero que cuente mi ascetismo en...
Ostracismo proclamado, y el editor aclamaba mi destino,me pregunto qué me deparará en este sumerio final
y cuáles serán las letanías de mis condolencias, que sonarán como tangos desgarradores y olvidados.
Un egregio poeta es lo único que destacó en mi batalla,mientras ellos tenían tus ojos para...
Me ve pasar y menciona mi nombre,
como si nuestra historia
fuese una faltriquera destruida,
derrumbada por su fulminante mirada.
Yo le respondo el saludo
con mis miedos,
que estremecen mi voz,
y este queda
en una trémula, endeble y desmoronada.
¡Qué inmadurez de mi alma
que no puede tenerla...
La lluvia me persigue; ¿será que me encierran
con barrotes transparentes
mientras sopeso la ilustración prescrita
del beso inerte de la muerte?
Masacrando mi historia, fumo
acompañado de mi dolor,
diáfano y taciturno;
solo distingo lágrimas o gotas que, como unos pajes, acompañan a su sombra a...
En la inserción burda de mis versos turbados se asoma una belleza umbría que me hace abusar de una insurrecta analogía densa, caracterizada por el desahogo paupérrimo de mis amores extraviados.
El gris se volvió negro y con él mi escritura críptica, decadente, lúgubre y débil; ya los sueños...
Tenue garúa que instiga mi grafema trastornado que después de todo se vuelve un detrito sucio y escarmentado por el odio que se atraganta en mis dedos.
Espero que mis obras no sean póstumas después de mi partida y que queden como un epitafio triste de un poeta ignoto; solo quiero reanimar mi...
Aquí estoy contigo
La lluvia era delgada, como un velo cansado.
Corrí sin pensar, esquivando charcos, paraguas, sombras.
El frío me mordía los dedos.
Sentía el pulso latiendo en mi cuello, obstinado, como si aún tuviera algo que perder.
La ciudad tenía ese gris que no es de los días, sino del...
La máscara se quita y solo quedan huesos, manchados con máculas de nostalgia, que inundan la habitación con una acritud de muerte y de pordiosero bardo.
Sentimientos intransigentes me dejaron sin piel mundana y me llevaron al heroísmo de un hado execrable por algún dios caprichoso.
Mi espada...
Estoy muerto
Estoy muerto.
Sí. Estoy muerto.
Lo sé. Lo veo.
Mi cuerpo está frente a mí.
Es mío.
Frío.
Pálido.
Hinchado.
El agua espumosa golpea las rocas.
Trae espuma gris que arremete mi cabeza.
Se mete en mis oídos, muy profundo.
Me llena la cabeza
de un zumbido constante.
Mi cabeza es el...
¡Cuánta adicción de escribir bajo la lluvia!
Las gotas caen con su diáfano mensaje,
que inconscientemente se traslada a una urgencia de escribir las aberraciones de mi lobreguez.
Noto mi pluma más tallada
con la anhedonia pertinente
de un melancólico diacrítico;
pero dejo que solo derrame su...
Mi arte está mancillado con una luz paradójica y oscura;
Dicen que mi blasfemia, densa y sin fisura,
lidera la apostasía de un influjo anacrónico con una forastera literatura cada vez más decadente.
A veces abuso de un intelecto camuflado
de insurrecta ignorancia,
o solo hago odas para cortejar...
Ingrata melancolía conversa,
que se cambia a imperante castellano.
A veces se vuelve llano
ante una despedida pertinente.
Efímera percepción de olvido:
ya solo puedo distinguir tu belleza en mi cuaderno.
El contraste hace mi término
y por cuál me aflijo:
ser un hombre triste con una...
¿Qué pasa, Muerte? Otra vez tan sola
como mi tristeza.
Espero que este cigarrillo no te incomode el lamento,
pero quiero contarte por qué estoy acá,
hablándote de amor.
Otra vez te invoco en esta melancolía
negra, sucia, repetitiva,
que me hace derrochar sin despojos
los sueños donde su adiós...
Clausuré mis tragedias pensando en nunca más verte, traspasé mis fronteras de dolor y terminé por escribirte otra vez.
Le hice una promesa a tus manos de borrar todas las caricias que me dejaste empeñadas y, en cambio, me pagaría con la mentira de tu desprecio.
Ya son actrices tus manos y las...
Una tarde soleada llegué a este mundo,
aprendí a desvestirme de nombres,
habitante de muchas pieles, pelajes y voces.
Aprendí a caminar entre muertes y cicatrices;
cada nueva forma era un comienzo,
ávido, buscaba anclaje, buscaba puerto.
Olvidé mi forma,
no soy quien tú crees.
Soy la voz que...
Existencias irreales
tratan de contagiar mi desdén,
personalidades intranquilas
son los residuos de sentencias
calcinadas en los huesos
y que redactan con añoranza
las soledades que se quedan en mis dedos.
Ya no sé si escribir o censurar mi locura,
trato de calmarme, pero habla el lápiz...
Contando los minutos de las noches que me hacen falta para morir,
después de las once mi casa queda en silencio, erizado por los murmullos de ella.
Le recé al destino por nunca más encontrarla en mi vida.
Los futuros no son lo que aparentan ni lo que soñaba y así fue que descubrí la nostalgia...
Otra vez me desahogo en este frágil papel,
que refleja sin ganas los naufragios de tus palabras.
Algunas veces dudo si me sueles querer
o es otro espejismo sin gracia de mi cruda realidad.
Esforzándose, mi alma te intenta hablar,
pero solo escucha los recuerdos de un intransigente placer.
No sé...
Rogando caricias en una noche desolada,
tengo que dejar en palabras lo que me suele doler .
Caigo en el deterioro de una dependencia insana,
al volverme adicto a sus ojos.
Creo que la suerte me la va a quitar en silencio,
regalándole sus besos a otro amor.
Tengo que retenerla para que no se...
Regresando a nuestra cama con mi alma desolada,
solo tengo de recuerdo tu poema que te devuelve a mí.
Tengo tumbas, tengo flores, tengo fantasmas que me hablan
burlándose de mi demacrada soledad.
Pido a la muerte que regreses en la noche,
ya que en las mañanas no te puedo ver.
Ya las caricias se...
Un errante bohemio se curte en mis huesos; mi desolada ventana es un rincón sentimental.Ya la luna me clava puñales de recuerdos que se van con tangos y textos que solo cambian de piel.
Arrastrando mi tristeza a la cama, solo encuentro un poema desolado que acompaña la noche en su fina...
Con mis palabras, sin careta, intenté desnudarte mi alma,
con caricias etéreas que se fusionan a mí.
Latidos con sonetos retumban la mañana al despertarme
y ver que aún sigues aquí.
Ya las verdades nos acompañan en un deseo inquieto,
jugando con mi honor inerte para poder vivir.
Sé que con el...
En un derroche de recuerdos, intento recuperar tu alma pues la muerte reclamó. En un amor efímero que me pide buscarte en sombras y no soltarte hasta cuando la luz de la madrugada me anuncia que es tu hora de partir.
Destierro con letras repetidas los vestigios de tu imagen los cuales me...
Pidiendo socorro al universo inútil, mi alma se desviste de ocio.
Cuando subo y bajo del dolor y se me ven las cicatrices del pasado,
creo que todo es nada y el silencio es mi miedo más valiente,
que me sigue penetrando con la nostalgia de tu mirada.
Siento que mi vida es una estafa de Dios,
al...
Dejas atrás tu melancólica agonía caleña, y besos que para ti nunca te pertenecieron.
Te perturba una lápida fría en la que mis letras desdichadas se lamentan, dejando que mis demonios saboreen y escriban por mí.
Compites con un fantasma que domina mi tristeza, aferrándose en un frío silencio...
Caminando sin regreso perturbé a la muerte por acompañarte en tu dolor, buscando el destino que me permita verte otra vez. Solo una ventura desolada afrontará mi corazón si quiero verte de nuevo y tenerte hasta la vejez.
Paraísos etéreos se disfrazan de ti, y yo, buscando el camino a un...
Un perjurio de vida se ha perdido en tu muerte,con una falsa soledad que miente a tu favor.Solo oscuras letras me pagan por tu recuerdo, que persiguen mi pluma en cada poema que le escribí.
Preso en una noche lluviosa, las sombras me condenan a acompañar mi dolor, esperando verla...
¿No será también la muerte un préstamo
en medio de una calle
de una palabra
o de un beso?
- Roberto Juarroz
No todos tienen el peso
o el privilegio
de que en su último suspiro,
un pálido rostro
tenga la suficiente lucidez
para pronunciar solamente
tu nombre.
Los toscos ruidos del cuarto me despiertan
de mi trance voluntario para no dormirme.
El ruidoso silencio del diablo y su aliento
me infectan cuando escucho el último suspiro,
no de él, sino del muerto vivo que resguardo
hasta que se canse de vivir en este infierno.
Yace en la cama de dos plazas...
Dos copas,
una vela blanca
y una botella
de vino tinto añejo,
enfrente de mi
portón de hierro.
No escatimaron
ni un billete
en su carta de
presentación.
Al día siguiente
la mañana me sonrió
burlona
con una paloma
muerta
adentro de mi patio.
Sus entrañas estaban
muy frescas
y su sangre goteaba...
Bajo un cielo sin luna, recaigo en el fanatismo ciego por esperarla en noches teñidas de luto. Confieso que te veo leyendo tus pesares, plasmando en tu libreta algún poema que seduce a la muerte y que, con el paso de los años, se ha transformado en la más hermosa traición.
Aún vivo por los...
La soledad despierta mis miedos, y solo veo oscuras paredes a mi alrededor.
Bailo con la muerte, siguiendo sus traicioneros pasos,
dejando que el último taconeo lo marque un destino disfrazado de suerte.
Ahogo los deseos de verte, que yacen dormidos entre colillas y café.
Grito plegarias por...
Hace rato que no te veo.
Te quedaste en alguna nostalgia
de noche con lluvia,
ya no te paseas por algún sueño
con desvelo inminente
donde tus ojos mudos me persiguen.
Ya tu voz solo es un eco lejano
que se llevó la muerte,
susurrándome tu nombre
como trofeo de guerra.
Yo, sin embargo,
le...
Tiempo
Lo tuviste todo
Se fue yendo
Cayó al suelo
Mojado, espejado
Bailamos nuestro vals
Reflejados
Me miraste a los ojos
El reloj saltó
Por los aires
Los ojos de Gunther vieron la verdad
Negra
Verde como sus ojos
El tiempo quedaba en la tierra
Cerrada
Todo inútil
No se movió más
Te vas con ojos de mar y una sonrisa que ocultaba miedos, te vas con dolores de muerte que encadenan un abismo de canto de sirena. Tu sombra se desvanece al irte, con los años solo me queda comprar la cura de mis lamentos con famélicos besos olvidados en algún bar de tango.
Quedan solo...
Efímero año, apenas llegas y me castigas con mi suerte de botella, ya me condenas por mi abstinencia de letras que terminan en una recaída en un papel con sobredosis de soledad.
Empiezo este año con dolores más profundos que hunden mi corazón en un desierto de ceniza y muerte. Se apaga la luz...
Fríos que se entregan en un efímero trozo de papel, extintos en los ojos del amor, las caricias tienden a volverse invisibles. Diálogos con la muerte me interrumpen en escalofriantes caminos de mentiras que llenan mis caricias de silencios, los cuales se agotan en un suspiro implacable.
Ya son...
Todos marchamos, en fila silente,
paso tras paso, al fin inminente,
sueños que laten, caen lentamente,
todo se curva hacia lo permanente.
Ríos que fluyen, sombras que avanzan,
voces se apagan, otras descansan,
cuerpos que tiemblan, almas que alcanzan
la última nota donde no danzan.
¿Quién en...
Ya dejé otras flores a tu tristeza y quiero despedirme con el aroma de tu recuerdo, como un capricho de soledad inquieta que crece con cada amanecer. Las flores que dejé en tu tumba son ofrendas al lamento o solo un consuelo de un pobre corazón.
Te devuelvo tus sueños de orquídeas, en una...
Una brisa tenue anuncia un verso distraído inspirado en lugares mágicos donde mi alma paga con penas lo que ha perdido y vive inútilmente triste, llamando a lo que ya murió.
Aún me niego al olvido mientras mido los dolores de tu amargo corazón, que se pierde con los años, dejándome un...
Tus libros se fusionaron con los míos, transformándose en memorias de musas tristes que se reúnen en mi cuarto para recitarlas en silencio, creando cóndores en mi alma que te entierran todos los días y convocan mis recuerdos acumulados en inventarios de dolor.
Creo que nuestro destino se...
Nostalgias se despiertan en mis mañanas, dejando señales que se perdieron en la noche, apareciendo dormidas en los rincones de la madrugada, relatando los presagios de mi corazón que se abandonan en páginas rasgadas.
Perdón por revivirla en mi dolor, pero quería decirle que nunca tuve miedo de...
En el frío de la mañana, la nostalgia me despierta susurrando. Fantasmas del pasado regresan en mis sueños de resaca, deambulando en mi cabeza hasta dejarla en una pesadilla de caricias de mentira.
Escribir me hace regresar a mis verdades, que son casas vacías con silencios sepulcrales, donde...
Te entiendo, alma querida; sé que todavía crees en las promesas de regreso, aferrándote a un amor de años. Sé que heredaste los dolores que dejó en su tumba cuando los recogiste, sumando soledades que hoy son poemas sin destinatario.
Nunca la olvides, alma querida, aunque la muerte te haya...
Siempre que camino por estos pasillos, siempre recuerdo como se escuchaban tus pasos por ellos, corrías y caminabas, mientras yo te veía desde lejos, pero, en el día que me decidí, todo cayo, no se como, pero ahora camino por los lugares que caminaste tu, soñando que pases de nuevo; Espero que...
en un prado de maíz, amarillento; que me quema los ojos al verlo pero no me importa para poder verte caminando por el, con ese vestido azul que tanto te gustaba y esos zapatos blancos que tanto usabas y esa forma de caminar, que ahora solo puedo ver en sueños alejándose de mi.
Encendida en mi noche, inhalas las caricias restantes de mi cigarrillo; entre colilla y colilla, te encuentras perdida en mi cenicero. Poesía manchada de café y revuelta con olvido, todavía saborean los viejos tangos que me aconsejan fumar mientras te espero.
Solo manuscritos poéticos quedan en...
Despidiéndome de la luna, se ilumina mi mañana, que recoge sin prisa mis restos de varón. Las madrugadas anuncian un desvelo inminente que destroza mi libreta con un apetito voraz. Dos lunas disfrazadas de lunares guían mi momento de consuelo, recordando entre sueños los placeres de la piel...
ÍNDICE
1. Elegía a una flor recién nacida
2. Nota de la autora
1. Elegía a una flor recién nacida
En un vergel castellano
bebe la quietud clareada
de los ríos del remanso;
inmensos cielos caben
en la arena dormitando.
Tiernos bostezos cuelgan
de los indolentes sauces
con cortezas bien lamidas...
ÍNDICE
1. La fuente.
2. Nota de la autora.
1. La fuente.
Anoche soñé el paraíso,
pero un paraíso angustiado.
En los senos de los naranjos
sonaba un silencio extraño:
rompió el son de una carpa
el mudo zumbido en letargo.
“Soy un marine atrapado
en el cielo que es el mar;
las estrellas son...
Ya su imagen perdura en mis mañanas, donde no puedo sacar de mi mente su descripción con sus ojos tan profundos que emanaban las angustias perdidas de su corazón.
Escribiendo tus lamentos te marchaste, dejando en letras los dolores de tu piel, que hoy son mandamientos poéticos que le dan a mi...
«Es increíble...» dícense a ellos mismos
la Javvah y el Adán mitocondriales,
al tiempo que le ordenan la laringe
a sus bisnietos, estos les devuelven
un trozo de su lengua; al final
de su cadena crece una corbata
henchida del dolor por escalar.
Eínai katapliktikó, Aristocles!,
¿de qué forma...
Los años me vencieron con fantasmas borrosos y me dejaron con una promesa de un olvido banal. Me rendí al odio de hundirme en la noche, pensando en las trampas del destino al encontrarte tarde en mi libreta. ¿Qué precio tiene salvar mi corazón? Lo intento rescatar con amor y suerte, recordando...
ÍNDICE
1. Tocado y hundido.
2. Nota de la autora (importante).
1. Tocado y hundido.
ESCUCHA EL POEMA CON ILUSTRACIÓN PROPIA INCLUIDA EN EL SIGUIENTE ENLACE:
Para la guerra, todo
y para la paz, nada.
Un coronel ardiente
va al galope en la cala.
Lleva pendiendo del cuello
dos escudos y dos...
Las palabras describen tu ausencia que se llenan de días solitarios e intento guardar los fragmentos de tu cuerpo que me hacen enloquecer de poesía, empezando por las maravillas de tus ojos que se camuflan como esmeraldas en mi tristeza, que lloro en silencio por un fantasma en mi cigarrillo...
Despierto en otro día melancólico que me recuerda que tu sombra ya no está en esta casa, que cada recuerdo se aparece intentando determinar las travesías sentimentales de este pobre corazón herido. Las cometas vuelan dejando un aroma a niñez, donde ausencias paternas reflejan un camino de letras...
Emociones sin freno se apoderan de mi lápiz sin fin y toman decisiones que perturban mis instantes en este mundo terrenal, donde cada palabra te nombra en silencio y no puede desprenderse de tu esencia que te abraza en cada línea de mi rencor.
Ya mis textos se nublan en mi mente, esperando...
Solo distingo mi castigo sin fin, que se lleva con el frío mis problemas. Otra noche en la que no he podido dormir leyendo en silencio tu último poema… Sabes que aún te amo con locura por tu sonrisa que vi hasta el día de tu muerte. No sé si tu alma en mi lápiz perdura o si mis escritos son la...
No tengo ganas de escribir, han pasado las invitaciones pasajeras. Aún te sigo viendo en la noche y no he podido definir cómo apareces en las tristes despedidas. El mar ya hereda mis penas, como Alfonsina dejó las suyas en él, con promesas de amor que quedaron en soledades ineludibles en medio...
Oscuras ausencias se marcan en letras moribundas que se desintegran en un recuerdo sepultado en cada uno de mis textos que te reclaman en silencio al no encontrar justificación a tu partida.
Maratones de dolor se presentan en noches pálidas y frías, donde compito con la muerte para ver quién...
Te vi entre vientos helados y sombras con frío, te vi repasando tus angustias con miedo a perderlas. Te vi entre mis soledades y sus tristes escalofríos de no poder tu imagen tenerla .
Te vi preguntándole a mi lápiz si seguiría queriéndote, si mis líneas tendrían tu imagen en cada una de ellas...
He llegado a tu casa y la muerte me ha dicho que no estás, que no te espere porque solo vas a volver como una ceniza que se queda en mi pluma y en mi alma.
No hay nada que quede en tu casa, solo recuerdos que se tejen con hilos de tristeza y olvido. Ya me encuentro con mis viejas costumbres de...
Impregna tus características en mis escritos melancólicos, que se desangran en pieles que utilizan mi lápiz como escalpelo. Ya memoricé la única forma que tienes para saludarme en noches nostálgicas, donde te apareces en silencios de poesía inquieta que se convierten en murmullos cansinos.
A...
Pierdo la mirada en visiones remotas, no sé en qué momento la melancolía me golpeó, creando dudas en mi alma que se contestan solo escribiendo. Logro cargar frustraciones en espejos rotos y llenos de imágenes pasadas, donde fobias a la oscuridad se apoderan de mí, cogiéndole miedo a mi propio...
Como alguna vez lo soñé, su silueta resaltaba en mi paisaje, latidos inquietos retumbaban delatando la angustia de mi corazón. Entre mañanas calurosas, sus manos guiaban mi viaje a paraísos imaginarios donde nos acostaba el amor.
Sus características quedaron guardadas en mi lapicero, resaltando...
Gotas caen y con ellas penurias de paraísos etéreos se manifiestan en una ira que gira en espiral. Intento llegar a un cielo con nombre de luna, pero se me escapa de mis manos y solo puedo brindarle un homenaje escrito.
Localizo el purgatorio de mis instantes felices y entiendo que se quedaron...
Me duele si te recuerdo pero me muero si no te escribo, por las transparencias de tu alma que todavía me sacan viejos rencores tatuados en poemas de infancia que quedaron como un secreto entre los dos.
Por tus antiguas rebeldías poéticas que le añaden edad a mi dolor, dejando casas sin tu...
Calles en silencio evocan adioses que fueron presagios del destino, divagué sobre los placeres de la cama pero al final no logro olvidar tu presencia en ella, dudo sobre la textura y el color de mis letras, perturbando mi alma vagabunda, donde epifanías y alusiones ornamentan mis madrugadas...
Hoy te dejo este poema en la mesita de noche. Sé que estas letras no las vas a leer mañana. Quiero agradecerte por el tiempo que compartiste los derroches de mi espíritu, donde recordaré siempre la tristeza de tu mirada. Sé que no es la forma de irme y que tu silueta no la volveré a ver en mi...
Recordando tu desdén, mis palabras te evocan sin razón, con un vértigo final que se convierten en rencores del corazón. No sabes cuánto te amé, lo único que me queda por hacer es regalarle a tu imagen un último café.
Dijiste que lo nuestro se terminó, que no querías que la muerte nos diera el...
Indagué tus sombras difuminadas , no sé cuáles son las frases que las describen. Algunas veces son amores de entrañas, otras veces son viejas cicatrices. Retratos de tu nostalgia ya agotada que en mis noches se manifiestan, recordando seguir escribiéndole a tu imagen a la que a mi pluma tanto...