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I
Es curioso cómo la palabra armar y amar se parecen tanto. No puede ser casualidad.
Hace mucho, pero mucho en realidad, mi abuelo, que me sabe poeta, por no tener mejores maneras, con sus propias manos un escritorio me armó. Zurcos en las tablas fueron la evidencia de su poco talento y torpe...
A nado de sirena te fuiste en este mismo manantial, apacible y helado. Pasaste entre las rocas como suspiro entre las hojas de los robles… rápida y limpiamente, sin dejar más rastro que un par de tallos sueltos en el suelo. Nadie escuchó tus gritos de auxilio y de hecho, hasta las hadas te...
Ellos no quieren Chantilly, y tampoco tienen cómo conseguirlo. Ellos lo que quieren es pan, y aunque darían su alma al Diablo por un pastel, se han dejado la mirada olvidada entre las vitrinas donde se exhibe el pan duro. En las noches frías, cuando nadie hay ya en las calles y los carruajes de...
El cuervo
En una mal iluminada habitación de solemne ébano amueblada, que hace décadas es polvosa y desierta, la agonizante llama de una moribunda vela, extendida y ardiente cae sobre un mancillado y ya no tan blanco busto de Atenea en el que está todavía — aún después de tanto tiempo—, posado...
El río de la vida
Adornado en nenúfares,
el río a su paso lava cuanto encuentra;
cristalinas sus aguas frescas, no arrancan
sino que seducen a las flores y se las llevan,
abrazadas, como eterna, blanca compañía.
Coqueto, su cauce dibuja curvas en la arena
zurciendo con sus espumas, líneas...
Redondas, las canicas se llevan rodando a cuestas la infancia. Montadas en un cochecito rojo de control remoto, las Barbies, con la mano alzada y su mirada plastificada, hacen ademán de despedirse. Se están despidiendo de la inocencia.
El niño que solía contar, atesorar y jugar con sus canicas...
Resignación
Si has de irte, vete.
-Pero hazlo ya.-
De una buena vez,
de una vez por todas,
vete, y no vuelvas jamás.
Lárgate ya. Te lo ruego...
-O quédate para siempre.
Quédate o lárgate
¿Qué más da?
—¡Pero hazlo ya!
Que versos tan deliciosos... también me fascinó muchísimo "El vals de la media noche", que sin duda no pudo dejar de evocarme imágenes de habitaciones Tudor y hasta en un momento "La muerte de la máscara Roja". En resumen, me gustó mucho la retórica y el estilo con el que impregnas tu obra...