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He atesorado y protegido, desde tu adiós, entre
otras muchas cosas, la picardía
que se desprendía de tus ojos cada vez
que me sentía observado; también, de buena
parte de ese, tu blando aroma...
Mientras nuestras esponjosas
retinas disfrutan de la luz más pura
y de su indefinible hermosura, (que,
el mapa de sus vidrieras ofrece),
en su interior, el espacio nada descuida:
Facilita, al...
Levantar, con la mayor delicadeza, y separar las casi imperceptibles capas que conforman los espejos, para descubrir que los ayeres que frente a él pasé, siguen ahí, como escondidos a la espera de...
Al sonido de la eternidad le falta, en mi opinión, que su sutil y difuminada sombra se haga notar; que no pase tan desapercibida. Dijo esto, porque no deja de ser la mejor manera de confirmar su...
Son instantes únicos aquellos en los
que, trazos sonoros, se dibujan como
abandonados ecos sin materia.
son ecos que van, o que regresan sin saber,
si es que alguna vez se fueron.
Y aun así...
Desembocó su sueño al pie de la primera senda de anti materia que se invitó a ser recorrida. En cuanto se internó en ella, reconoció el gemido suave del acero afilado por el miedo, y también el...
Ahora… sencillamente, ya no
pienso en ti.
He dejado de sufrir por esperarte.
Es más, he logrado descifrar
lo que, para mí, guardaste como tu mayor
secreto: el secreto de tus largas
ausencias...
Somos inmensa mayoría los que, tras pasar por este mundo, no dejaremos rastro, no dejaremos huella de en este mundo. Tanto es así, que aquellos que en tiempos sí lo consiguen, lo consigan ahora, o...
Sin apenas fuerzas, y
con el tiempo casi agotado,
grito lo que nunca se me ha escuchado;
grito plegarias, grito permiso,
grito atención; grito con todo un dolor
desesperado...
Pero sé que grito a...
Si en mi mano estuviera
el destino de los ángeles,
brindaría con copas de amor
para celebrar el fin de sus inexcusables y largos silencios,
y provocar así, el renacer de la llama
más pura en...
Tengo, entre mis más preciados
tesoros, a la amable y suave brisa
de las tardes de verano; a las limpias
noches de cielo estrellado; al compartir
en buena compañía; a los besos y
abrazos...
La muerte, poderosa e innegable maestra alquímica, dominadora y maestra de todas las magias, destaca por no reclamar nunca nada. Sabe que, si espera, todo llega a ella.
La vida, siempre rebelde...
El humo de la última bocanada, antes de apagar el cigarrillo, se enredó tembloroso entre los rayos del sol que, en formación marcial, se pusieron a recorrer, flotando, la habitación. Fue entonces...
Sin que te hayas enterado,
todavía hoy, hay algo que no deja
de molestarme.
Seguro que se debe, a cómo
cada uno, ha logrado pasar
página, o no, de ese tiempo
del pasado que tuvimos en común...
Tus lamentos han perdido
el horizonte donde albergabas
todos tus secretos.
Ahora, son sus heridas las que
naufragan en ese mudo vendaval
de los abismos pétreos, donde no te dejan
de...
Sobre la roca herida, donde el mar se quebranta,
una mujer le grita al vacío que no responde.
No son palabras lo que exhala su garganta,
sino el eco de los siglos que el horizonte esconde.
A...
Te nombro con la voz que me nace del centro,
con esa que no sabe mentir ni esconderse,
la que sube como un incendio lento
desde lo más hondo de mi pecho.
Te amo en la forma secreta del...
Te escribo así,
sin papel,
sin mesa,
sin la mentira de que esto es literatura.
Te escribo donde duele.
Aquí—
en esta piel que ya no me protege de nada,
en esta carne que aprendió tu nombre...
Fue por tu sonrisa interminable y cálida,
que ante ti caí rendido.
O fue por ese mirar ilimitado y acogedor,
con el que tanto me enseñabas…
Sospecho, también, que algo tuvo que ver
el ritmo...
Las hormigas de metal desfilan por los párpados de la luna,
llevando consigo el peso de los alfabetos olvidados,
mientras un paraguas de cristal se ahoga en el desierto
y los peces de mercurio...
Hundido en el sueño,
el ritmo de mis caricias
perdió el paso sobre tu piel
por culpa de la inesperada
aparición de esa geometría
corpórea que la lentitud tiene
y que se estira al huir...
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