Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Entonces nos despertamos y nos vemos las caras. Así al mismo tiempo, como si fuéramos un mono que contempla su cara en un charco después de haber evolucionado. Pero tú suspiras. Me sonríes, y sin vacilar acaricias mi mejilla. Y ahí es cuando quisiera ser el mono que contempla, ese primate...