fercho psicosis
Poeta recién llegado
Y si la distancia entre nosotros desapareciera
haría que el tiempo se detuviera,
los besos en nuestros labios florecieran
como las flores en primavera.
Ay, Dios mío, esa carita,
darle un millón de caricias quisiera
como la lluvia a la yerba de la pradera.
Y si el tiempo se detiene y deja de correr
nada más importaría que tu amor me haga renacer.
Para siempre en tu mirada me podría perder
como las aves en el silencioso atardecer.
Ay, Dios mío, a tu cuerpo quiero asirme,
con un abrazo fuerte que haga al mundo desvanecer
como el sol a la oscuridad de la noche al amanecer.
Y si nada más importara que renacer en tu amor
lo daría todo por estar junto a tu encanto flechador.
Miradas, abrazos, caricias y besos: contenido abrumador.
Y un hermoso girasol para enamorar tu corazón soñador.
Estar contigo y poder contemplarte sin temor,
sentir tu sedosa presencia, sentir tu calor sosegador;
sería feliz una eternidad o por un minuto azuzador.
Y si estas palabras hicieran aflorar en tus mejillas algún rubor
haría que el tiempo se detuviera,
los besos en nuestros labios florecieran
como las flores en primavera.
Ay, Dios mío, esa carita,
darle un millón de caricias quisiera
como la lluvia a la yerba de la pradera.
Y si el tiempo se detiene y deja de correr
nada más importaría que tu amor me haga renacer.
Para siempre en tu mirada me podría perder
como las aves en el silencioso atardecer.
Ay, Dios mío, a tu cuerpo quiero asirme,
con un abrazo fuerte que haga al mundo desvanecer
como el sol a la oscuridad de la noche al amanecer.
Y si nada más importara que renacer en tu amor
lo daría todo por estar junto a tu encanto flechador.
Miradas, abrazos, caricias y besos: contenido abrumador.
Y un hermoso girasol para enamorar tu corazón soñador.
Estar contigo y poder contemplarte sin temor,
sentir tu sedosa presencia, sentir tu calor sosegador;
sería feliz una eternidad o por un minuto azuzador.
Y si estas palabras hicieran aflorar en tus mejillas algún rubor