E.M Romeo
Poeta recién llegado
Ya parado frente a ti
el pánico me exigía delicadeza,
la confianza que era poca,
me pedía un poco de rudeza.
Trazando un mapa bajo mis pies
seguía parado en el mismo lugar,
el tiempo avanzaba tan cortante,
las explicaciones sobraban,
pero mis palabras faltaban.
¿Quién era yo?, preguntaste,
y con la mente en blanco,
conteste lo que me vino en boca:
Soy aquel que piensa millares de cosas por día,
y de entre todas esas cosas,
solo uno de mis pensamientos te pertenece,
pero déjame decirte,
que ni entre esos millares de pensamientos juntos
podrían superar tu existencia en mi mente.
Y de mi pensamiento surgió la respuesta
cual arco iris después de la lluvia,
como mi amor después del primer encuentro.
el pánico me exigía delicadeza,
la confianza que era poca,
me pedía un poco de rudeza.
Trazando un mapa bajo mis pies
seguía parado en el mismo lugar,
el tiempo avanzaba tan cortante,
las explicaciones sobraban,
pero mis palabras faltaban.
¿Quién era yo?, preguntaste,
y con la mente en blanco,
conteste lo que me vino en boca:
Soy aquel que piensa millares de cosas por día,
y de entre todas esas cosas,
solo uno de mis pensamientos te pertenece,
pero déjame decirte,
que ni entre esos millares de pensamientos juntos
podrían superar tu existencia en mi mente.
Y de mi pensamiento surgió la respuesta
cual arco iris después de la lluvia,
como mi amor después del primer encuentro.