Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
(poesía urbana)
Heme aquí alimentándome la vida con ambientes apocalípticos
La esperanza tiene cuerpo de mármol con estatua desnuda
Pasa el Hades dibujado en el culo de un microbús para cantar la suerte de estar vivo
Esa hermosa morena deja virus de morbo delicioso con su trasero inquieto
Mi paraíso aquí, desde la mesa puesta en la banqueta, para mirar paisaje seductor que ya no existe
Solo calles y muros, y jacarandas sufriendo un purgatorio con demonios del muérdago
Y yo me habito aquí como un mí mismo resuelto a liberar suspiros con la pluma
Y siento...
Y digo:
La ciudad me contiene en su vientre de granito
Se burlan de mi pequeñez los fantasmas gigantescos, dormidos en los muros, que libera la tarde
La polución ambiental maquilla a las palomas grises; que sin embargo crean la ilusión del vuelo
Mi cautiverio tiene barrotes de multitudes frías
La voz enmudece en los muros de los audífonos colectivos
Entre tantos cruces de caminos, los destinos han perdido sentido aventurero
Humea el café como magma de genio liberado de botella, mientras la mente pronuncia su ritual de deseos
Hay música de ambiente en mis entornos urbanos: frenos, claxons, merolicos, músicos callejeros...
............................................................................................La Sinfonía Urbana
Desde mi despertar visto a mi sombra para un mundo de calles y banquetas,
.....................de banco y oficinas, de autos anegados en los lagos de lata y pavimento
Quién ha dicho que mi selva urbana no tiene un Tarzan amado por su Chita, cables y muros que se vuelven cascadas con la lluvia, para el baño de Jane
No hace falta la luna para un verso de amor desesperado, están las candilejas con su vapor de yodo para llorar y el neón ornamentado en el tablón de alguna marquesina, espectro fantasmal para inspirar la ensoñación de un ciego.
Un nido de espejismos florece con la lluvia: vuélvese mar la calle, plaza, lluvia pasajera;y carabela los muros que juegan con los charcos espejo.
Heme, antes de en tumba, en mundo de granito con los huesos de hierro
¡Ay losa, Ay tiempo...!
Eres menos eterno y sepulcral que mi hábito cotidiano de vivir entre criptas
y vagar entre muertos.
Heme aquí alimentándome la vida con ambientes apocalípticos
La esperanza tiene cuerpo de mármol con estatua desnuda
Pasa el Hades dibujado en el culo de un microbús para cantar la suerte de estar vivo
Esa hermosa morena deja virus de morbo delicioso con su trasero inquieto
Mi paraíso aquí, desde la mesa puesta en la banqueta, para mirar paisaje seductor que ya no existe
Solo calles y muros, y jacarandas sufriendo un purgatorio con demonios del muérdago
Y yo me habito aquí como un mí mismo resuelto a liberar suspiros con la pluma
Y siento...
Y digo:
La ciudad me contiene en su vientre de granito
Se burlan de mi pequeñez los fantasmas gigantescos, dormidos en los muros, que libera la tarde
La polución ambiental maquilla a las palomas grises; que sin embargo crean la ilusión del vuelo
Mi cautiverio tiene barrotes de multitudes frías
La voz enmudece en los muros de los audífonos colectivos
Entre tantos cruces de caminos, los destinos han perdido sentido aventurero
Humea el café como magma de genio liberado de botella, mientras la mente pronuncia su ritual de deseos
Hay música de ambiente en mis entornos urbanos: frenos, claxons, merolicos, músicos callejeros...
............................................................................................La Sinfonía Urbana
Desde mi despertar visto a mi sombra para un mundo de calles y banquetas,
.....................de banco y oficinas, de autos anegados en los lagos de lata y pavimento
Quién ha dicho que mi selva urbana no tiene un Tarzan amado por su Chita, cables y muros que se vuelven cascadas con la lluvia, para el baño de Jane
No hace falta la luna para un verso de amor desesperado, están las candilejas con su vapor de yodo para llorar y el neón ornamentado en el tablón de alguna marquesina, espectro fantasmal para inspirar la ensoñación de un ciego.
Un nido de espejismos florece con la lluvia: vuélvese mar la calle, plaza, lluvia pasajera;y carabela los muros que juegan con los charcos espejo.
Heme, antes de en tumba, en mundo de granito con los huesos de hierro
¡Ay losa, Ay tiempo...!
Eres menos eterno y sepulcral que mi hábito cotidiano de vivir entre criptas
y vagar entre muertos.
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