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Estrella por estrella existen,
sin expirar sus glorias,
sin quitar validez y valor
sin disfrazar su origen
se percibe aún sin otear
incluso misteriosa vía por vía
hasta que no quedó
siquiera una sola estrella
que titilase como ésa
en la noche obscura y vacía. De su maravilloso rastro reluciente,
esa luz fluorescente,
dejó el misterio inmaculado,
esperanza de ser encontrado,
ese aire destilado
en tu boca y ese abrazo,
que al ver la estrella se produce,
esa despedida soberbia
que a todos nos induce
a encontrar esa fe,
viviendo un enigma dulce.
Ya no más compañero de ignorancia
sin buscar la razón de nada”.
qué fortuna atinar
aunque parezca encerrar
sus células saben como enlazar
su llave trasmite, no una osa menor
sino nuestra edad de oro
¡ay! es por esa causa
no me acostumbro
a la manera que siento
zalema a tus caricias
con raudo tiemblo...
Benevolencia de tus abiertos ojos,
me hacen enfocar atenuando,
tu asombrosa perspicacia,
rogando que tus días,
se vayan prolongando,
rezando a la divinidad,
de los muertos fogosos,
¡darme esperanza, no quiero ser temeroso!
me convidas a probar esa ambrosía,
que me haga observar la melancolía,
de tus abiertos ojos,
tornando negros,
por ese antaño,
por ese agujero,
cuán tosco.
Estrella por estrella existen, sin expirar sus glorias, sin quitar validez y valor sin disfrazar su origen se percibe aún sin otear incluso misteriosa vía por vía hasta que no quedó siquiera una sola estrella que titilase como ésa en la noche obscura y vacía. De su maravilloso rastro reluciente,
esa luz fluorescente,
dejó el misterio inmaculado,
esperanza de ser encontrado,
ese aire destilado
en tu boca y ese abrazo,
que al ver la estrella se produce,
esa despedida soberbia
que a todos nos induce
a encontrar esa fe,
viviendo un enigma dulce.
Ya no más compañero de ignorancia sin buscar la razón de nada”. qué fortuna atinar aunque parezca encerrar sus células saben como enlazar su llave trasmite, no una osa menor sino nuestra edad de oro ¡ay! es por esa causa no me acostumbro a la manera que siento zalema a tus caricias con raudo tiemblo...
Benevolencia de tus abiertos ojos,
me hacen enfocar atenuando,
tu asombrosa perspicacia,
rogando que tus días,
se vayan prolongando,
rezando a la divinidad,
de los muertos fogosos,
¡darme esperanza, no quiero ser temeroso!
me convidas a probar esa ambrosía,
que me haga observar la melancolía,
de tus abiertos ojos,
tornando negros,
por ese antaño,
por ese agujero,
cuán tosco.
tiene ritmo, es una un poema que se centra en la contradicción entre estrofa que se pelean por la individualidad pero trabajan como un todo. como consejito de ser posible no fuercen la rima. .. abrazos ambos un placer leerlos
Estrella por estrella existen, sin expirar sus glorias, sin quitar validez y valor sin disfrazar su origen se percibe aún sin otear incluso misteriosa vía por vía hasta que no quedó siquiera una sola estrella que titilase como ésa en la noche obscura y vacía. De su maravilloso rastro reluciente,
esa luz fluorescente,
dejó el misterio inmaculado,
esperanza de ser encontrado,
ese aire destilado
en tu boca y ese abrazo,
que al ver la estrella se produce,
esa despedida soberbia
que a todos nos induce
a encontrar esa fe,
viviendo un enigma dulce.
Ya no más compañero de ignorancia sin buscar la razón de nada”. qué fortuna atinar aunque parezca encerrar sus células saben como enlazar su llave trasmite, no una osa menor sino nuestra edad de oro ¡ay! es por esa causa no me acostumbro a la manera que siento zalema a tus caricias con raudo tiemblo...
Benevolencia de tus abiertos ojos,
me hacen enfocar atenuando,
tu asombrosa perspicacia,
rogando que tus días,
se vayan prolongando,
rezando a la divinidad,
de los muertos fogosos,
¡darme esperanza, no quiero ser temeroso!
me convidas a probar esa ambrosía,
que me haga observar la melancolía,
de tus abiertos ojos,
tornando negros,
por ese antaño,
por ese agujero,
cuán tosco.
Ayyy Jon y Misterous qué letras más bien conjuntadas, su lirismo está lleno de belleza y de melancolía, de misticismo y de profundidad... me ha encantado pasar y dejaros mi sencilla huella. Muchos besos para los dos llenos de cariño y de admiración.....muááááááaacksssss....
Estrella por estrella existen, sin expirar sus glorias, sin quitar validez y valor sin disfrazar su origen se percibe aún sin otear incluso misteriosa vía por vía hasta que no quedó siquiera una sola estrella que titilase como ésa en la noche obscura y vacía. De su maravilloso rastro reluciente,
esa luz fluorescente,
dejó el misterio inmaculado,
esperanza de ser encontrado,
ese aire destilado
en tu boca y ese abrazo,
que al ver la estrella se produce,
esa despedida soberbia
que a todos nos induce
a encontrar esa fe,
viviendo un enigma dulce.
Ya no más compañero de ignorancia sin buscar la razón de nada”. qué fortuna atinar aunque parezca encerrar sus células saben como enlazar su llave trasmite, no una osa menor sino nuestra edad de oro ¡ay! es por esa causa no me acostumbro a la manera que siento zalema a tus caricias con raudo tiemblo...
Benevolencia de tus abiertos ojos,
me hacen enfocar atenuando,
tu asombrosa perspicacia,
rogando que tus días,
se vayan prolongando,
rezando a la divinidad,
de los muertos fogosos,
¡darme esperanza, no quiero ser temeroso!
me convidas a probar esa ambrosía,
que me haga observar la melancolía,
de tus abiertos ojos,
tornando negros,
por ese antaño,
por ese agujero,
cuán tosco.
Espacios creados por los dos donde se aunan elegancia y fluido misterio
en esas tangibles esencias donde se proporcionan opuetos y bellos
drenajes de sensaciones. excelente. saludos y felicidades. luzyabsenta
Estrella por estrella existen, sin expirar sus glorias, sin quitar validez y valor sin disfrazar su origen se percibe aún sin otear incluso misteriosa vía por vía hasta que no quedó siquiera una sola estrella que titilase como ésa en la noche obscura y vacía. De su maravilloso rastro reluciente,
esa luz fluorescente,
dejó el misterio inmaculado,
esperanza de ser encontrado,
ese aire destilado
en tu boca y ese abrazo,
que al ver la estrella se produce,
esa despedida soberbia
que a todos nos induce
a encontrar esa fe,
viviendo un enigma dulce.
Ya no más compañero de ignorancia sin buscar la razón de nada”. qué fortuna atinar aunque parezca encerrar sus células saben como enlazar su llave trasmite, no una osa menor sino nuestra edad de oro ¡ay! es por esa causa no me acostumbro a la manera que siento zalema a tus caricias con raudo tiemblo...
Benevolencia de tus abiertos ojos,
me hacen enfocar atenuando,
tu asombrosa perspicacia,
rogando que tus días,
se vayan prolongando,
rezando a la divinidad,
de los muertos fogosos,
¡darme esperanza, no quiero ser temeroso!
me convidas a probar esa ambrosía,
que me haga observar la melancolía,
de tus abiertos ojos,
tornando negros,
por ese antaño,
por ese agujero,
cuán tosco.
Me alegra mucho pasar y leer esta maravilla de trabajo, tan bien hilvanado y consecuente con su ritmo de principio a fin. Un gusto pasar por acá y leerte.
Estrella por estrella existen, sin expirar sus glorias, sin quitar validez y valor sin disfrazar su origen se percibe aún sin otear incluso misteriosa vía por vía hasta que no quedó siquiera una sola estrella que titilase como ésa en la noche obscura y vacía. De su maravilloso rastro reluciente,
esa luz fluorescente,
dejó el misterio inmaculado,
esperanza de ser encontrado,
ese aire destilado
en tu boca y ese abrazo,
que al ver la estrella se produce,
esa despedida soberbia
que a todos nos induce
a encontrar esa fe,
viviendo un enigma dulce.
Ya no más compañero de ignorancia sin buscar la razón de nada”. qué fortuna atinar aunque parezca encerrar sus células saben como enlazar su llave trasmite, no una osa menor sino nuestra edad de oro ¡ay! es por esa causa no me acostumbro a la manera que siento zalema a tus caricias con raudo tiemblo...
Benevolencia de tus abiertos ojos,
me hacen enfocar atenuando,
tu asombrosa perspicacia,
rogando que tus días,
se vayan prolongando,
rezando a la divinidad,
de los muertos fogosos,
¡darme esperanza, no quiero ser temeroso!
me convidas a probar esa ambrosía,
que me haga observar la melancolía,
de tus abiertos ojos,
tornando negros,
por ese antaño,
por ese agujero,
cuán tosco.