CARLOS CESAR
Poeta recién llegado
Una historia de oficina.
Nunca olvidaré mi primer día
no conocía a nadie
eso un poco me afligía
tras mi mirada recibía un desaire.
Justo al mes, llegó la confianza
se impuso mi dosis de liderazgo
dios me dió la templanza
pero de repente hice un hallazgo.
Una dulce mirada por la ventana
una sonrisa encantadora
una nueva cortesana
una princesa contadora.
Robarte a diario una sonrisa
pronto se convirtió en mi vicio
bajabas los escalones a prisa
te miraba por cualquier resquicio.
Fuiste mi motor cada mañana
mis ganas de despertar
mi pecho un suspiro emana
tan solo al recordar.
Al instante hubo química
yo un payaso empedernido
aveces con actitud cínica
pero tu gobernabas mis sentidos
Un desconocido apareció
un monstruo devastador:
Los celos, mi corazón se envenenó
eras solo mía, egoísmo al por mayor.
Venía acompañado
un provocador innato
de inocente disfrazado
atacaba con arrebato
No supe controlarme
el escenario me dominó
poco a poco comencé a alejarme
una barrera se construyó.
Me perdiste la confianza
quizá con justa razón
mi corazón tiene añoranza
de recuperarte tiene la ilusión
Nunca olvidaré mi primer día
no conocía a nadie
eso un poco me afligía
tras mi mirada recibía un desaire.
Justo al mes, llegó la confianza
se impuso mi dosis de liderazgo
dios me dió la templanza
pero de repente hice un hallazgo.
Una dulce mirada por la ventana
una sonrisa encantadora
una nueva cortesana
una princesa contadora.
Robarte a diario una sonrisa
pronto se convirtió en mi vicio
bajabas los escalones a prisa
te miraba por cualquier resquicio.
Fuiste mi motor cada mañana
mis ganas de despertar
mi pecho un suspiro emana
tan solo al recordar.
Al instante hubo química
yo un payaso empedernido
aveces con actitud cínica
pero tu gobernabas mis sentidos
Un desconocido apareció
un monstruo devastador:
Los celos, mi corazón se envenenó
eras solo mía, egoísmo al por mayor.
Venía acompañado
un provocador innato
de inocente disfrazado
atacaba con arrebato
No supe controlarme
el escenario me dominó
poco a poco comencé a alejarme
una barrera se construyó.
Me perdiste la confianza
quizá con justa razón
mi corazón tiene añoranza
de recuperarte tiene la ilusión