Keisso
Poeta recién llegado
Se construye en torno a un Valor, un Objetivo, una Meta de Vida.
El Valor elegido luego se lo intenta fundamentar de alguna manera. Las viejas religiones eran todas fundamentalistas porque afirmaban un sistema de valores como provenientes de un dios o conjunto de dioses. El movimiento espiritista quiso también crear un sistema de valores como proveniente de seres más avanzados. Pero curiosamente existían espíritus mentirosos y malos, que intentaban engañar en las informaciones que proveían, entonces quedaba a cargo del practicante decidir cuando los consejos eran verdaderos, o un intento de engañar. ¿Cuál era el criterio? Si coincidía con los valores del practicante, decían la verdad, en caso contrario mentían. En última instancia se afirmaba el sistema propio de valores a través de aquellos mensajes que lo confirmaban. Siempre es así
Con el arribo de una concepción científica de la realidad se intentó crear un sistema de valores afirmados en la ciencia, más bien se creyó que la ciencia podría crear un sistema de valores, pero la ciencia tiene que ver con el conocimiento manipulativo de la realidad, nada más.
Hay que destacar este punto: LA CIENCIA TIENE QUE VER CON EL CONOCIMIENTO MANIPULATIVO DE LA REALIDAD, NADA MÁS. NO PUEDE RELEVARNOS DE LA TAREA DE ELEGIR, DE DECIDIR QUÉ HACER.
Muertas las religiones el hombre sigue buscando un sistema de valores en qué sustentarse, éste esfuerzo se realizó (y realiza) a través de las distintas psicologías. Los dioses se sustituyeron por el inconsciente, por la necesidad, por los arquetipos, por nociones como las de: crecimiento, autorrealización, orgasmo, genitalidad, etc.
Sobre algún proceso verificable debía construirse el nuevo sistema de valores. Ya que lo espiritual no podía verificarse experimentalmente (aunque se han hecho algunos intentos, es más se crearon sistemas de interpretación para lograrlo), se tomaron aquellos procesos más básicos y evidentes: LA NECESIDAD ORGÁNICA. Como medio de comprensión. Entonces se intenta comprender algo tan complejo como la vida en función de aquellos procesos orgánicos de gran intensidad y regularidad de forma que permitan asegurar la predictibilidad, y por ende disponer de una base material sobre la que ESPECULAR. Sí: ESPECULAR.
El único cambio con el arribo de una concepción científica de la realidad ha sido que las ESPECULACIONES se construyen sobre procesos verificables de la realidad, nada más, en lugar de hacerlo sobre cualquier cosa como los sueños. Aunque también se emplean los sueños para ello, intentando definir regularidades en estos.
No hay nada de malo en ESPECULAR EN TORNO A PROCESOS VERIFICABLES DE LA REALIDAD para formarnos una idea de ésta y actuar en consecuencia, pero siempre y cuando sepamos qué es lo que estamos haciendo, y no creer que estas ESPECULACIONES son las cosas que encontramos en la realidad.
Seamos lo que seamos, somos un proceso vivo (otra especulación) y aprehendernos en el modo científico implica objetivarnos, cosificarnos. De esta manera sólo podemos llegar a comprender los procesos a través de los cuales observamos la realidad, pero no a la realidad misma. Error, la realidad realmente es nuestra percepción (otra afirmación). Cuando queremos agarrar algo se nos escapa ya que sólo podemos agarrar el lente que empleamos para ver. Kant debió recurrir a la noción de noúmeno como realidad inalcanzable, y a la noción de fenómeno como a lo único que podemos llegar. El fenómeno es una construcción nuestra, es lo que percibimos al intentar percibir la realidad.
Los fenomenólogos dieron un paso y afirmaron que el fenómeno es la realidad, aunque varíe en función del momento de percepción.
En síntesis, todos los intentos de construir un sistema de valores a partir de una metodología científica (y todas las psicologías lo son) son ESPECULACIONES EN TORNO A PROCESOS VERIFICABLES DE LA REALIDAD, O MÁS BIEN INTENSOS, NADA MÁS. Son reducciones a lo verificable e intenso.
A través de esta actitud se está tan prisionero de la ciencia como de la religión para emplear como guía de valores. Quién busque respuestas en la psicología está haciendo lo mismo que quien busca respuestas en la religión.
Además en la elección de los procesos a partir de los cuales ESPECULAR, existe ya un Valor implícito. No sólo el de la regularidad e intensidad como principio metodológico.
Todas las psicologías y filosofías descansan en unos pocos principios en torno a los cuales se construye el Sistema. Algunas se afirman en lo de necesidad y falta que hay en el hombre, otras en lo de afirmación y realización.
El Existencialismo se construyó en torno a lo único que no podía negarse en ese momento histórico: LA ANGUSTIA. En torno a esta sensación se construyó todo el sistema.
Los movimientos del potencial humano se construyen en torno a un concepto que en sí mismo es una interpretación: LA AUTORREALIZACIÓN.
¿Qué es la AUTORREALIZACIÓN?
Para comprenderla debemos partir de supuestos: existe una NECESIDAD o tendencia a SER DE ALGUNA MANERA.
Sin embargo, esa es una afirmación que se coloca en el proceso. Afirmación que no puede ser contrastada.
Sin embargo lo único que podemos decir es que no podemos delegar nuestra responsabilidad en el proceso de elegir valores y de construir sistemas de valores.
No está mal la construcción de filosofías en torno a ciertos valores, siempre y cuando se sepa que se lo está haciendo.
Asusta saber que las personas son libres de hacer lo que se le cante. Cuando intentamos construir un sistemas de valores para nosotros simultáneamente intentamos definir los límites de la libertad de los demás. Estamos creando una forma de percibir la realidad (de crearla) que limite la percepción de la realidad en otros a nuestro punto de vista. De ahí la vehemencia con que a veces defendemos nuestros puntos de vista.
El Miedo a la Libertad fue uno de los mejores libros de Fromm, y planteó el tema a partir del sujeto, de su miedo a la evidencia de que era libre. Le faltó tratar la parte del miedo a la libertad en los demás. Sin un sistema de valores que defina qué es la realidad, qué se debe hacer, por todos aceptados EVIDENTEMENTE, nos enfrentamos a la libertad del Otro, y eso da mucho miedo.
Construir un sistema de valores es definir qué es lo que el Otro puede hacer. Siempre creamos valores para el Otro. Las filosofías apuntan a crear las deducciones, las explicaciones, para convencer a los Otros sobre lo que deben hacer.
Por ejemplo cuando se ve a una persona defendiendo el tema de la fidelidad como valor, ¿qué está haciendo? Está intentando convencer a los demás que le sean fiel. Y hasta puede que se esfuerce en ser fiel para predicar con el acto, pero lo que intenta es asegurarse de que los otros le sean fiel, de convencerlos, de persuadirlos, de controlarlos. Hasta sacrifica su libertad para asegurarse de que el Otro actúe dentro de lo que quiere. Pero una vez comprendido este proceso queda en evidencia que no podemos controlar a los demás a través de este proceso, a través de filosofías o sistemas de creencias.
Quien conozca el ambiente de la actividad científica sabrá las tremendas luchas dialécticas que se establecen entre los científicos. Es una verdadera guerra sangrienta. Se está luchando por imponer una forma de ver las cosas, por asegurar el comportamiento de los Otros a ciertos límites.
SIEMPRE LOS SISTEMAS DE VALORES SON PARA EL OTRO MÁS QUE PARA UNO MISMO.
Y esto es así hasta para los positivos. LOS SISTEMAS DE VALORES SIEMPRE OBLIGAN. Hasta los positivos. Por este motivo hay personas que les gusta ser melancólicas, porque no toleran que los obliguen a ser de alguna manera, ni siquiera a ser felices si se trata de un deber. Curiosamente estas personas gozan mucho y saben vivir mejor que otros porque no están atados a obligaciones en cuanto a una forma determinada de ser. La persona melancólica madura es una persona que no se deja obligar por valores fijos, viven más en el momento y en las posibilidades que éste ofrece. Sus valores son más flexibles, nacen del momento y sus posibilidades, y cuando no existen posibilidades no se amargan pensando que NO ESTÁN VIVIENDO DEBIDO A QUE NO ESTÁN REALIZANDO ALGÚN VALOR POSITIVO.
El peligro de algunas concepciones del movimiento de potencial humano radica precisamente en ese punto, aquellos que abrazan estas filosofías se sienten obligados a vivir, a realizar esos valores, y cuando no lo están haciendo sienten que no están viviendo y se avergüenzan de sí mismos.
La mayoría de las personas que dan consejos del tipo: DEBÉS VIVIR MÁS. Están en falta ellas mismas, generalmente son ellas que no pueden estar a la altura de sus valores. No hay forma de vivir más, ya que cuando se intenta hacerlo se está REPRESENTANDO, ACTUANDO un valor. Estas personas viven ACTUANDO SU VIDA.
Lo curioso es que el melancólico también tiene su filosofía que lo protege de sentirse obligado a hacer cosas o a vivir de alguna manera en particular. También está obligado a ACTUAR de determinada manera, manteniendo niveles bajos de excitación, para protegerse de ser obligado a vivir de alguna manera en particular.
El positivista se siente obligado a vivir a full, con máximos niveles de excitación en un estado maníaco. El melancólico a vivir con bajos niveles de excitación, para permitirse cada tanto una compensación maníaca, un escape, pero no por demasiado tiempo ya que el estar excitado y hasta feliz, se experimenta como peligroso.
El melancólico, el de perfil bajo se siente incómodo con el positivista, y el positivista se siente incómodo con el melancólico.
¿Existe un estado de no actuación, de no representación?
Sí. Cuando se deja de temer la libertad de los Otros.
El Valor elegido luego se lo intenta fundamentar de alguna manera. Las viejas religiones eran todas fundamentalistas porque afirmaban un sistema de valores como provenientes de un dios o conjunto de dioses. El movimiento espiritista quiso también crear un sistema de valores como proveniente de seres más avanzados. Pero curiosamente existían espíritus mentirosos y malos, que intentaban engañar en las informaciones que proveían, entonces quedaba a cargo del practicante decidir cuando los consejos eran verdaderos, o un intento de engañar. ¿Cuál era el criterio? Si coincidía con los valores del practicante, decían la verdad, en caso contrario mentían. En última instancia se afirmaba el sistema propio de valores a través de aquellos mensajes que lo confirmaban. Siempre es así
Con el arribo de una concepción científica de la realidad se intentó crear un sistema de valores afirmados en la ciencia, más bien se creyó que la ciencia podría crear un sistema de valores, pero la ciencia tiene que ver con el conocimiento manipulativo de la realidad, nada más.
Hay que destacar este punto: LA CIENCIA TIENE QUE VER CON EL CONOCIMIENTO MANIPULATIVO DE LA REALIDAD, NADA MÁS. NO PUEDE RELEVARNOS DE LA TAREA DE ELEGIR, DE DECIDIR QUÉ HACER.
Muertas las religiones el hombre sigue buscando un sistema de valores en qué sustentarse, éste esfuerzo se realizó (y realiza) a través de las distintas psicologías. Los dioses se sustituyeron por el inconsciente, por la necesidad, por los arquetipos, por nociones como las de: crecimiento, autorrealización, orgasmo, genitalidad, etc.
Sobre algún proceso verificable debía construirse el nuevo sistema de valores. Ya que lo espiritual no podía verificarse experimentalmente (aunque se han hecho algunos intentos, es más se crearon sistemas de interpretación para lograrlo), se tomaron aquellos procesos más básicos y evidentes: LA NECESIDAD ORGÁNICA. Como medio de comprensión. Entonces se intenta comprender algo tan complejo como la vida en función de aquellos procesos orgánicos de gran intensidad y regularidad de forma que permitan asegurar la predictibilidad, y por ende disponer de una base material sobre la que ESPECULAR. Sí: ESPECULAR.
El único cambio con el arribo de una concepción científica de la realidad ha sido que las ESPECULACIONES se construyen sobre procesos verificables de la realidad, nada más, en lugar de hacerlo sobre cualquier cosa como los sueños. Aunque también se emplean los sueños para ello, intentando definir regularidades en estos.
No hay nada de malo en ESPECULAR EN TORNO A PROCESOS VERIFICABLES DE LA REALIDAD para formarnos una idea de ésta y actuar en consecuencia, pero siempre y cuando sepamos qué es lo que estamos haciendo, y no creer que estas ESPECULACIONES son las cosas que encontramos en la realidad.
Seamos lo que seamos, somos un proceso vivo (otra especulación) y aprehendernos en el modo científico implica objetivarnos, cosificarnos. De esta manera sólo podemos llegar a comprender los procesos a través de los cuales observamos la realidad, pero no a la realidad misma. Error, la realidad realmente es nuestra percepción (otra afirmación). Cuando queremos agarrar algo se nos escapa ya que sólo podemos agarrar el lente que empleamos para ver. Kant debió recurrir a la noción de noúmeno como realidad inalcanzable, y a la noción de fenómeno como a lo único que podemos llegar. El fenómeno es una construcción nuestra, es lo que percibimos al intentar percibir la realidad.
Los fenomenólogos dieron un paso y afirmaron que el fenómeno es la realidad, aunque varíe en función del momento de percepción.
En síntesis, todos los intentos de construir un sistema de valores a partir de una metodología científica (y todas las psicologías lo son) son ESPECULACIONES EN TORNO A PROCESOS VERIFICABLES DE LA REALIDAD, O MÁS BIEN INTENSOS, NADA MÁS. Son reducciones a lo verificable e intenso.
A través de esta actitud se está tan prisionero de la ciencia como de la religión para emplear como guía de valores. Quién busque respuestas en la psicología está haciendo lo mismo que quien busca respuestas en la religión.
Además en la elección de los procesos a partir de los cuales ESPECULAR, existe ya un Valor implícito. No sólo el de la regularidad e intensidad como principio metodológico.
Todas las psicologías y filosofías descansan en unos pocos principios en torno a los cuales se construye el Sistema. Algunas se afirman en lo de necesidad y falta que hay en el hombre, otras en lo de afirmación y realización.
El Existencialismo se construyó en torno a lo único que no podía negarse en ese momento histórico: LA ANGUSTIA. En torno a esta sensación se construyó todo el sistema.
Los movimientos del potencial humano se construyen en torno a un concepto que en sí mismo es una interpretación: LA AUTORREALIZACIÓN.
¿Qué es la AUTORREALIZACIÓN?
Para comprenderla debemos partir de supuestos: existe una NECESIDAD o tendencia a SER DE ALGUNA MANERA.
Sin embargo, esa es una afirmación que se coloca en el proceso. Afirmación que no puede ser contrastada.
Sin embargo lo único que podemos decir es que no podemos delegar nuestra responsabilidad en el proceso de elegir valores y de construir sistemas de valores.
No está mal la construcción de filosofías en torno a ciertos valores, siempre y cuando se sepa que se lo está haciendo.
Asusta saber que las personas son libres de hacer lo que se le cante. Cuando intentamos construir un sistemas de valores para nosotros simultáneamente intentamos definir los límites de la libertad de los demás. Estamos creando una forma de percibir la realidad (de crearla) que limite la percepción de la realidad en otros a nuestro punto de vista. De ahí la vehemencia con que a veces defendemos nuestros puntos de vista.
El Miedo a la Libertad fue uno de los mejores libros de Fromm, y planteó el tema a partir del sujeto, de su miedo a la evidencia de que era libre. Le faltó tratar la parte del miedo a la libertad en los demás. Sin un sistema de valores que defina qué es la realidad, qué se debe hacer, por todos aceptados EVIDENTEMENTE, nos enfrentamos a la libertad del Otro, y eso da mucho miedo.
Construir un sistema de valores es definir qué es lo que el Otro puede hacer. Siempre creamos valores para el Otro. Las filosofías apuntan a crear las deducciones, las explicaciones, para convencer a los Otros sobre lo que deben hacer.
Por ejemplo cuando se ve a una persona defendiendo el tema de la fidelidad como valor, ¿qué está haciendo? Está intentando convencer a los demás que le sean fiel. Y hasta puede que se esfuerce en ser fiel para predicar con el acto, pero lo que intenta es asegurarse de que los otros le sean fiel, de convencerlos, de persuadirlos, de controlarlos. Hasta sacrifica su libertad para asegurarse de que el Otro actúe dentro de lo que quiere. Pero una vez comprendido este proceso queda en evidencia que no podemos controlar a los demás a través de este proceso, a través de filosofías o sistemas de creencias.
Quien conozca el ambiente de la actividad científica sabrá las tremendas luchas dialécticas que se establecen entre los científicos. Es una verdadera guerra sangrienta. Se está luchando por imponer una forma de ver las cosas, por asegurar el comportamiento de los Otros a ciertos límites.
SIEMPRE LOS SISTEMAS DE VALORES SON PARA EL OTRO MÁS QUE PARA UNO MISMO.
Y esto es así hasta para los positivos. LOS SISTEMAS DE VALORES SIEMPRE OBLIGAN. Hasta los positivos. Por este motivo hay personas que les gusta ser melancólicas, porque no toleran que los obliguen a ser de alguna manera, ni siquiera a ser felices si se trata de un deber. Curiosamente estas personas gozan mucho y saben vivir mejor que otros porque no están atados a obligaciones en cuanto a una forma determinada de ser. La persona melancólica madura es una persona que no se deja obligar por valores fijos, viven más en el momento y en las posibilidades que éste ofrece. Sus valores son más flexibles, nacen del momento y sus posibilidades, y cuando no existen posibilidades no se amargan pensando que NO ESTÁN VIVIENDO DEBIDO A QUE NO ESTÁN REALIZANDO ALGÚN VALOR POSITIVO.
El peligro de algunas concepciones del movimiento de potencial humano radica precisamente en ese punto, aquellos que abrazan estas filosofías se sienten obligados a vivir, a realizar esos valores, y cuando no lo están haciendo sienten que no están viviendo y se avergüenzan de sí mismos.
La mayoría de las personas que dan consejos del tipo: DEBÉS VIVIR MÁS. Están en falta ellas mismas, generalmente son ellas que no pueden estar a la altura de sus valores. No hay forma de vivir más, ya que cuando se intenta hacerlo se está REPRESENTANDO, ACTUANDO un valor. Estas personas viven ACTUANDO SU VIDA.
Lo curioso es que el melancólico también tiene su filosofía que lo protege de sentirse obligado a hacer cosas o a vivir de alguna manera en particular. También está obligado a ACTUAR de determinada manera, manteniendo niveles bajos de excitación, para protegerse de ser obligado a vivir de alguna manera en particular.
El positivista se siente obligado a vivir a full, con máximos niveles de excitación en un estado maníaco. El melancólico a vivir con bajos niveles de excitación, para permitirse cada tanto una compensación maníaca, un escape, pero no por demasiado tiempo ya que el estar excitado y hasta feliz, se experimenta como peligroso.
El melancólico, el de perfil bajo se siente incómodo con el positivista, y el positivista se siente incómodo con el melancólico.
¿Existe un estado de no actuación, de no representación?
Sí. Cuando se deja de temer la libertad de los Otros.