E.P.E.
Poeta fiel al portal
El tiempo pasa interminablemente
entre recuerdos, lagrimas y emociones,
navegando en mares desconocidos
repleto de extrañas sensaciones,
hoy quiero dedicar esta poesía
a alguien muy, pero que muy especial,
ya no es de estos mares
pero de seguro me podrá escuchar,
dicen que los sueños son ilusiones
casi siempre inalcanzables,
hace algún tiempo tuve uno
muy, pero que muy entrañable,
desde el primer día
lo busque en lo desconocido,
tembloroso, nervioso e impaciente
pero con espíritu decidido,
sabia que estaría en otros sueños
para él, mucho más importantes,
pero mis ansias por encontrarlo
siempre fueron incesantes,
al fin lo encontré o me encontró
y mi nombre suavemente pronuncio,
recorrí con él mil lugares
jugando con un balón,
después inflemos muchos globos
y cantamos una canción,
persiguiendo a las estrellas
que brillaban más que el sol,
le pregunte tantas cosas
y con sonrisas me contesto,
solo en una de ellas
una lagrima se le escapo,
para a continuación decirme:
cada noche duermo en mi habitación,
pero unos sollozos me despiertan
y me parten el corazón,
los protejo cada noche
con mi luz y una oración,
pero no encuentro el remedio
para aliviar tanto dolor,
no se como curar las heridas
que mi partida en ellos dejo,
y me entristece tanto oír esos sollozos
esos, que tan solo oigo yo,
quiero verlos felices
como yo lo soy aquí,
fui y soy afortunado
y no me arrepiento de lo que viví,
tratare de curar esas heridas
con muchos besos y amor,
y permaneceré en sus corazones
hasta que enjuague ese dolor.
Después de escuchar sus palabras
me dio la mano y le seguí,
y me fue enseñando ese mundo
donde él se sentía tan feliz,
se despidió con un abrazo
de los que nunca me podré olvidar,
y le di un par de besos
para decirle, hasta siempre Adrián.
entre recuerdos, lagrimas y emociones,
navegando en mares desconocidos
repleto de extrañas sensaciones,
hoy quiero dedicar esta poesía
a alguien muy, pero que muy especial,
ya no es de estos mares
pero de seguro me podrá escuchar,
dicen que los sueños son ilusiones
casi siempre inalcanzables,
hace algún tiempo tuve uno
muy, pero que muy entrañable,
desde el primer día
lo busque en lo desconocido,
tembloroso, nervioso e impaciente
pero con espíritu decidido,
sabia que estaría en otros sueños
para él, mucho más importantes,
pero mis ansias por encontrarlo
siempre fueron incesantes,
al fin lo encontré o me encontró
y mi nombre suavemente pronuncio,
recorrí con él mil lugares
jugando con un balón,
después inflemos muchos globos
y cantamos una canción,
persiguiendo a las estrellas
que brillaban más que el sol,
le pregunte tantas cosas
y con sonrisas me contesto,
solo en una de ellas
una lagrima se le escapo,
para a continuación decirme:
cada noche duermo en mi habitación,
pero unos sollozos me despiertan
y me parten el corazón,
los protejo cada noche
con mi luz y una oración,
pero no encuentro el remedio
para aliviar tanto dolor,
no se como curar las heridas
que mi partida en ellos dejo,
y me entristece tanto oír esos sollozos
esos, que tan solo oigo yo,
quiero verlos felices
como yo lo soy aquí,
fui y soy afortunado
y no me arrepiento de lo que viví,
tratare de curar esas heridas
con muchos besos y amor,
y permaneceré en sus corazones
hasta que enjuague ese dolor.
Después de escuchar sus palabras
me dio la mano y le seguí,
y me fue enseñando ese mundo
donde él se sentía tan feliz,
se despidió con un abrazo
de los que nunca me podré olvidar,
y le di un par de besos
para decirle, hasta siempre Adrián.