Un beso...
un tímido beso,
yo te doy a tí,
con el pensamiento
y te confieso
que te quiero aquí.
Un beso...
que nace de mi alma,
que escribe dos palabras,
cada vez que cae en tí,
un beso, un pequeño beso,
¿que más quiero?
si me dejas darte un beso,
mi corazón vuelve a latir
y mi vida a sentir.
Un beso...
que me sepa a libertad,
que me lleva a otro lugar,
que me aleje del pasado
que nos permita encontrarnos
con este amor desatado.
Un beso...
que me quite esta sed,
de amar y no poder,
de soñar y de creer...
que te puedo amar y tener,
sin tener el miedo de peder.
Un beso...
un simple beso,
que yo te quiero
te quiero dar con amor,
y apartar este dolor
de amar con miedo,
de llorar en silencio
este loco y apasiado corazón.
Un beso...
que despierte mi deseo.
que descubra mi secreto
a una atormentada razón
que evade a la ilusión
que oprime el pensamiento
que dibuje el momento
en que tú y yo
nos damos un beso.
Un beso...
si yo te diera un beso,
se caería en mí el cielo,
gritaría en mis adentros
¡lo he logrado! ¡Sí Señor!
Y si por el contrario...
yo callaría por el resto
el resto de mi vida,
en el cual ya no te hablaría
por temor.
un tímido beso,
yo te doy a tí,
con el pensamiento
y te confieso
que te quiero aquí.
Un beso...
que nace de mi alma,
que escribe dos palabras,
cada vez que cae en tí,
un beso, un pequeño beso,
¿que más quiero?
si me dejas darte un beso,
mi corazón vuelve a latir
y mi vida a sentir.
Un beso...
que me sepa a libertad,
que me lleva a otro lugar,
que me aleje del pasado
que nos permita encontrarnos
con este amor desatado.
Un beso...
que me quite esta sed,
de amar y no poder,
de soñar y de creer...
que te puedo amar y tener,
sin tener el miedo de peder.
Un beso...
un simple beso,
que yo te quiero
te quiero dar con amor,
y apartar este dolor
de amar con miedo,
de llorar en silencio
este loco y apasiado corazón.
Un beso...
que despierte mi deseo.
que descubra mi secreto
a una atormentada razón
que evade a la ilusión
que oprime el pensamiento
que dibuje el momento
en que tú y yo
nos damos un beso.
Un beso...
si yo te diera un beso,
se caería en mí el cielo,
gritaría en mis adentros
¡lo he logrado! ¡Sí Señor!
Y si por el contrario...
yo callaría por el resto
el resto de mi vida,
en el cual ya no te hablaría
por temor.