lesmo
Poeta veterano en el portal
Tu abrazo
Aquel que inopinadamente encuentre
tu faz y se le duerman sus sentidos,
se ciegue y se le tapen los oídos,
sea tal vez para que nada entre.
Será porque precisas se concentre
allí en sus interiores ya sin ruidos
ni luces que los vuelvan distraídos
y en tus intimidades se te adentre.
Y puede que tu mano bondadosa
detenga alguna mano en la escritura
impidiendo plasmar un solo trazo.
Y todo por no haber ninguna cosa
en todo lo demás que la segura
sensación inefable de tu abrazo.
Aquel que inopinadamente encuentre
tu faz y se le duerman sus sentidos,
se ciegue y se le tapen los oídos,
sea tal vez para que nada entre.
Será porque precisas se concentre
allí en sus interiores ya sin ruidos
ni luces que los vuelvan distraídos
y en tus intimidades se te adentre.
Y puede que tu mano bondadosa
detenga alguna mano en la escritura
impidiendo plasmar un solo trazo.
Y todo por no haber ninguna cosa
en todo lo demás que la segura
sensación inefable de tu abrazo.