Hay bellas imágenes en tus líneas, pero... ya que las has puesto aquí me toca diseccionarlas sin compasión.
En toda obra debe hallarse definida la intención de su autor, sea para transmitir o bien para provocar, es decir que su objetivo es comunicar... así y solo se trate de un momento indefinido.
En tu obra noto eso, un serie de inconsistencias que delatan un corazón dolido y un tanto descontrolado... desconsolado.
Las letras y el sentido general de la obra son bellas e impactantes, pero debes revisar el uso de los signos.
Si usas signos de exclamación debes cuidar de abrirlos y cerrarlos (!¡).
Los puntos suspensivos son por lo general tres (3), y bien puedes usarlos como un indicador de algo que se deja incompleto, o señalar una pausa al lector.
Las comas (,) tienen dos usos, ya sea para encerrar ideas concretas, o bien para marcar pausas al lector. Cuidado con el tercer uso de las comas, muy aplicado en textos de enseñanza y ensayos, donde marcan una idea que puede obviarse sin restar significado al párrafo.
La última parte es el uso de los puntos seguido y aparte (.), donde es necesario cuidar la existencia de una continuidad en el caso del punto seguido, y la interrupción completa de continuidad (cuando se trata del punto aparte).
El uso de estos signos ayudan a dar estructura de pensamiento que solo se nota cuando se lee usando las mismas reglas. Dicho de otra forma, de nada le sirven los puntos comas espacios y demás... a quien no las emplea durante su lectura.
El antiguo castellano no aplicaba espacios entrelaspalabrastornandomuydifícilseguirlasideasdelautor.
¿Notas la importancia de los signos?
Se entiende que en la tecnología moderna hay vacíos, teclados e idiomas que no usan los mismos signos del idioma español, pero se debe procurar el empleo de los mismos, para facilidad de los lectores y sobre todo, para que se entiendan nuestras obras.
Lo que sigue es una pequeña idea que me gustaría que leas en voz alta y notes si las diferencias van a favor o en contra de tu intención inicial. Al final es el autor quien decide lo que mejor considere.
Un saludo.
¡¡Ay!! trémulo corazón que tus alas abriste... confiado a sus brazos acudiste. Bajaste tu fuerte escudo ante un impostor sereno que con dulces palabras te colmó de expectante dulzura, despertando sueños apasionados de amor incontenible. Como juego te tomó, sin importarle tu palpitar, si en mis brazos te cobijo nuevamente, ¿quién acercarse podría? Despierta… la melancolía acude presurosa a velar tus ensoñaciones, y verter lágrimas dulces, en el refugio sagrado donde sin mácula guardara sueños e ilusiones...
Lila