Rosa Luna
Rosa Luna
Después de tanto amor y mil promesas
encontróse mi alma con dolor profundo
vieron mis ojos al que tanto amaba
engañarme con vileza y con perjurio
Que cruel es la traición, ¡cuánto nos duele!
cuan triste es sepultar aquel amor que muere
Si el corazón pudiese yo sacar del pecho
le borraría el dolor que lo invadió y lo hiere
Lagrimas amargas mi rostro decoraban
sobre el frío cadáver de mi amor difunto,
coronas negras adornaban sus traiciones
mientras mi alma se vestía de luto
Lo vi partir de mi mente y de mis sueños
vi como se alejaba de mi vida
dejando cicatrices, penas, llanto
matando la ilusión con su partida
Las mariposas en mi estomago todas murieron,
su podredumbre comenzó a enfermarme
produciendo tristeza, odio y rebeldía
males difíciles de curar con un jarabe.
El ataúd donde el amor yacía
aunque era negro mas se oscurecía
camino al cementerio con mi pena a cuestas
borrasca y sombra, las dos fueron mi guía
Pasan los días, los meses y los años
pero olvidar su traición no he conseguido
sus golpes en mi espalda parece que aun siento
sus palabras hirientes retumban en mi oído
Fue su amor cual canción sin melodía
fue guitarra sin cuerdas y sin dueño
fue piedra de tropiezo en el camino
fue pesadilla que turbo mi sueño
Cantar quisiera a la traición sin llanto
recitar mis poemas con encanto
sepultar para siempre mis dolores
y disfrutar el placer de otros amores.
encontróse mi alma con dolor profundo
vieron mis ojos al que tanto amaba
engañarme con vileza y con perjurio
Que cruel es la traición, ¡cuánto nos duele!
cuan triste es sepultar aquel amor que muere
Si el corazón pudiese yo sacar del pecho
le borraría el dolor que lo invadió y lo hiere
Lagrimas amargas mi rostro decoraban
sobre el frío cadáver de mi amor difunto,
coronas negras adornaban sus traiciones
mientras mi alma se vestía de luto
Lo vi partir de mi mente y de mis sueños
vi como se alejaba de mi vida
dejando cicatrices, penas, llanto
matando la ilusión con su partida
Las mariposas en mi estomago todas murieron,
su podredumbre comenzó a enfermarme
produciendo tristeza, odio y rebeldía
males difíciles de curar con un jarabe.
El ataúd donde el amor yacía
aunque era negro mas se oscurecía
camino al cementerio con mi pena a cuestas
borrasca y sombra, las dos fueron mi guía
Pasan los días, los meses y los años
pero olvidar su traición no he conseguido
sus golpes en mi espalda parece que aun siento
sus palabras hirientes retumban en mi oído
Fue su amor cual canción sin melodía
fue guitarra sin cuerdas y sin dueño
fue piedra de tropiezo en el camino
fue pesadilla que turbo mi sueño
Cantar quisiera a la traición sin llanto
recitar mis poemas con encanto
sepultar para siempre mis dolores
y disfrutar el placer de otros amores.