Marisa
Poeta adicto al portal
Tempestad oscura y densa que me arrastras, hacia el valle de la sombras y la brumas espesas.
Asáltame, ¡Oh atrocidad!
Déjame conversar con el terco hechizo de la suprema oscuridad.
Destruye los azarosos deseos que hacen sucumbir, mi extorsionada pena, obligándome a cumplir, la más injusta condena.
Tormenta de arena que sepultas mi alma, bajo el mas absurdo y despiadado miedo.
¿Qué pretendes conseguir enterrando mis recelos?
Quizás quieras convertir mi pútrida tristeza en un afanoso devenir de plácida viveza.
Ahora, déjame dormir, que se desvanezca la angustia de saber o presentir,que me aguarda la agonía,de perderme y sucumbir.
Asáltame, ¡Oh atrocidad!
Déjame conversar con el terco hechizo de la suprema oscuridad.
Destruye los azarosos deseos que hacen sucumbir, mi extorsionada pena, obligándome a cumplir, la más injusta condena.
Tormenta de arena que sepultas mi alma, bajo el mas absurdo y despiadado miedo.
¿Qué pretendes conseguir enterrando mis recelos?
Quizás quieras convertir mi pútrida tristeza en un afanoso devenir de plácida viveza.
Ahora, déjame dormir, que se desvanezca la angustia de saber o presentir,que me aguarda la agonía,de perderme y sucumbir.
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