silveriddragon
Poeta adicto al portal
I
Estoy esperando mi tren en la estación. Mientras se muestran en los tableros los horarios de las salidas puedo sentarme un momento en el área de comida. He comprado un café y un croissant con mi torpe inglés. La persona del mostrador apenas pudo entender que no quería un café solo. Siempre me ha gustado con leche.
Las personas van y vienen. Verlos correr para no perder su tren es un buen espectáculo. A mi nunca me ha pasado. Puedo jactarme de ser tan preciso como un reloj suizo. Me exaspera en ocasiones cuando alguien no respeta el tiempo de los demás.
Es el inicio del otoño. Los árboles aún no se pintan de los colores rojizos, naranjas y amarillos. Es mi estación favorita. En la escuela me gustaba pisar las hojas caídas. Recuerdo que de pequeño con los compañeros a veces nos íbamos al parque a jugar. Lo primero que hacíamos en otoño era eso. Pisar y pisar hojas.
Ahora de adulto procuro no perder esas costumbres. Siempre tuve en mente no perder esa alegría por la vida. Mis padres eran muy serios. Ambos. Siempre repitiendo lo feliz que eran de jóvenes. Y ahora solo compartían su amargura hasta en las fiestas de Navidad. Quizás sea por eso que mis tíos han dejado de visitarnos.
Algo muy bueno de mis padres es su preocupación por sus hijos. Nos procuraron siempre. Comían siempre con nosotros. Nos preguntaban como nos iba en las actividades fuera y dentro del colegio. También nos ayudaban a hacer los deberes.
Sin su apoyo es muy probable que no hubiese logrado ser lo que soy ahora. Un doctorado en inteligencia artificial es difícil. Mucho estudio, mucha investigación, noches de desvelo. Unas veces haciendo diagramas y otras regresando del bar después de estar con los amigos.
Estoy en la estación por una investigación precisamente. Hay una eminencia, una completa autoridad en el tema de la neurobiología a quien quiero entrevistar. Sus libros mencionan la forma de modelar los procesos de pensamiento con ecuaciones. Si soy capaz de transpolar esas ecuaciones en algoritmos probablemente sería un avance importante en el campo de la IA.
Al hablar por teléfono con él me ha pedido ir hasta su casa. Ya no puede salir, casi ha perdido la vista y las rodillas le fallan. Haría cualquier cosa con tal de conocerlo. Solo imaginen. El sujeto es como el Mick Jagger de nuestra área. Un tipo mayor pero siempre vestido de playeras con colores estridentes y pantalones de mezclilla. Su lema en casi todas las conferencias grabadas que he visto es "No pierdan el tiempo jóvenes, el futuro está allá afuera."
II
Estoy haciendo anotaciones en un cuaderno. La mesita del tren me permite extenderme y nadie ha ocupado los asientos al lado o al frente mío. Consigo terminar el bosquejo de algunos diagramas de flujo. Programar no es mi fuerte. Elaborar algoritmos si lo es.
Uno muy divertido es el que hace la simulación de un juego de poker. Construí un diagrama de heurística para evitar que el primero que empieza a jugar pierda. Jajajaja... le hice una broma implementando este algoritmo en un programa para hacer perder siempre a mis hermanos. Aún no comprenden como se conjuga la teoría de juegos con la IA y me divierto con ellos. Sus reacciones frente a la máquina son inolvidables.
Mis hermanos también tienen estudios avanzados. Una es experta en tocar varios instrumentos y al otro le gustan las finanzas. Algo que me contagiaron y no puedo sacarme de la cabeza es su gusto por la cultura latina. últimamente escucho música tropical en mi reproductor de mp3. El español se me hace un idioma romántico. No sé, quizás algún día me anime a incluirlo en la IA en la que estoy trabajando.
A través de la ventanilla puedo ver algunos molinos de viento desdibujados por culpa de la neblina. En este país muy al norte el ambiente se siente húmedo. Considero importante tomar muchas fotos mientras estoy de viaje. Tomar una foto es robarle a la vida un instante. Saco mi cámara de la maleta que traigo y comienzo a sacar fotos del paisaje. Una gota en el cristal advierte de una ligera llovizna.
Estamos por llegar a la estación donde debo bajar. Guardo mi cámara. Veo la hora en mi reloj. A este reloj de pulsera le tengo mucho aprecio. Es muy sencillo pero guarda muchos recuerdos. Es de correa de plástico pero la carátula es de metal. No es un disco completo de metal. Tiene una especie de anillo grueso en el borde y dos ranuras a manera de lunas en los lados derecho e izquierdo. Al centro se forma un rectángulo donde está bicelada una letra L en caracteres góticos.
Muchos me han preguntado si pertenece a la serie Death Note. Al principio no comprendía su pregunta hasta que una de mis amigas me aclaró que se trataba de una serie japonesa de animación. Su hermana pequeña Violeta le comentó acerca de esta serie.
Pero ese no es el motivo por el que me gusta el reloj. En realidad la letra L gótica representa para mi al grupo italiano Lacuna Coil. Los sonidos de grupos como Within Temptation, Delain, etc., me transportan al cielo de la música. Mi hermana me regaña diciéndome que eso no es música, que debería escuchar música clásica. Es una purista.
En fin. Ya debo bajar. Tomo mis maletas listo para bajar en el andén.
Estoy esperando mi tren en la estación. Mientras se muestran en los tableros los horarios de las salidas puedo sentarme un momento en el área de comida. He comprado un café y un croissant con mi torpe inglés. La persona del mostrador apenas pudo entender que no quería un café solo. Siempre me ha gustado con leche.
Las personas van y vienen. Verlos correr para no perder su tren es un buen espectáculo. A mi nunca me ha pasado. Puedo jactarme de ser tan preciso como un reloj suizo. Me exaspera en ocasiones cuando alguien no respeta el tiempo de los demás.
Es el inicio del otoño. Los árboles aún no se pintan de los colores rojizos, naranjas y amarillos. Es mi estación favorita. En la escuela me gustaba pisar las hojas caídas. Recuerdo que de pequeño con los compañeros a veces nos íbamos al parque a jugar. Lo primero que hacíamos en otoño era eso. Pisar y pisar hojas.
Ahora de adulto procuro no perder esas costumbres. Siempre tuve en mente no perder esa alegría por la vida. Mis padres eran muy serios. Ambos. Siempre repitiendo lo feliz que eran de jóvenes. Y ahora solo compartían su amargura hasta en las fiestas de Navidad. Quizás sea por eso que mis tíos han dejado de visitarnos.
Algo muy bueno de mis padres es su preocupación por sus hijos. Nos procuraron siempre. Comían siempre con nosotros. Nos preguntaban como nos iba en las actividades fuera y dentro del colegio. También nos ayudaban a hacer los deberes.
Sin su apoyo es muy probable que no hubiese logrado ser lo que soy ahora. Un doctorado en inteligencia artificial es difícil. Mucho estudio, mucha investigación, noches de desvelo. Unas veces haciendo diagramas y otras regresando del bar después de estar con los amigos.
Estoy en la estación por una investigación precisamente. Hay una eminencia, una completa autoridad en el tema de la neurobiología a quien quiero entrevistar. Sus libros mencionan la forma de modelar los procesos de pensamiento con ecuaciones. Si soy capaz de transpolar esas ecuaciones en algoritmos probablemente sería un avance importante en el campo de la IA.
Al hablar por teléfono con él me ha pedido ir hasta su casa. Ya no puede salir, casi ha perdido la vista y las rodillas le fallan. Haría cualquier cosa con tal de conocerlo. Solo imaginen. El sujeto es como el Mick Jagger de nuestra área. Un tipo mayor pero siempre vestido de playeras con colores estridentes y pantalones de mezclilla. Su lema en casi todas las conferencias grabadas que he visto es "No pierdan el tiempo jóvenes, el futuro está allá afuera."
II
Estoy haciendo anotaciones en un cuaderno. La mesita del tren me permite extenderme y nadie ha ocupado los asientos al lado o al frente mío. Consigo terminar el bosquejo de algunos diagramas de flujo. Programar no es mi fuerte. Elaborar algoritmos si lo es.
Uno muy divertido es el que hace la simulación de un juego de poker. Construí un diagrama de heurística para evitar que el primero que empieza a jugar pierda. Jajajaja... le hice una broma implementando este algoritmo en un programa para hacer perder siempre a mis hermanos. Aún no comprenden como se conjuga la teoría de juegos con la IA y me divierto con ellos. Sus reacciones frente a la máquina son inolvidables.
Mis hermanos también tienen estudios avanzados. Una es experta en tocar varios instrumentos y al otro le gustan las finanzas. Algo que me contagiaron y no puedo sacarme de la cabeza es su gusto por la cultura latina. últimamente escucho música tropical en mi reproductor de mp3. El español se me hace un idioma romántico. No sé, quizás algún día me anime a incluirlo en la IA en la que estoy trabajando.
A través de la ventanilla puedo ver algunos molinos de viento desdibujados por culpa de la neblina. En este país muy al norte el ambiente se siente húmedo. Considero importante tomar muchas fotos mientras estoy de viaje. Tomar una foto es robarle a la vida un instante. Saco mi cámara de la maleta que traigo y comienzo a sacar fotos del paisaje. Una gota en el cristal advierte de una ligera llovizna.
Estamos por llegar a la estación donde debo bajar. Guardo mi cámara. Veo la hora en mi reloj. A este reloj de pulsera le tengo mucho aprecio. Es muy sencillo pero guarda muchos recuerdos. Es de correa de plástico pero la carátula es de metal. No es un disco completo de metal. Tiene una especie de anillo grueso en el borde y dos ranuras a manera de lunas en los lados derecho e izquierdo. Al centro se forma un rectángulo donde está bicelada una letra L en caracteres góticos.
Muchos me han preguntado si pertenece a la serie Death Note. Al principio no comprendía su pregunta hasta que una de mis amigas me aclaró que se trataba de una serie japonesa de animación. Su hermana pequeña Violeta le comentó acerca de esta serie.
Pero ese no es el motivo por el que me gusta el reloj. En realidad la letra L gótica representa para mi al grupo italiano Lacuna Coil. Los sonidos de grupos como Within Temptation, Delain, etc., me transportan al cielo de la música. Mi hermana me regaña diciéndome que eso no es música, que debería escuchar música clásica. Es una purista.
En fin. Ya debo bajar. Tomo mis maletas listo para bajar en el andén.
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