Un año más hace a una espera
que la razón no impone saber porqué.
Es en mi interior que se lían
entre el corazón y el alma
esas briznas de amor que Tú regalabas,
tejiendo a un ritmo enloquecido
cada paso de tu existencia en recuerdos
que atizan un tiempo que se paralizó
hace cinco años.
Ausencia que en la ingenuidad de cada latido,
a veces y con los ojos cansados,
los sueños te dejan a mi lado.
Así, como en una tormenta
el sol escondió sus rayos
y el agua que da vida
en desuelo dejo mis sentidos.
Anhelaron mis ojos un reflejo
en tanta oscuridad repentina,
mis oídos, una voz
que el silencio negaba.
Pasa el tiempo y solo suma distancias
que perturban los sentidos
y en la profundidad de la desesperanza
te dejan solo existir.
Busco un atajo para que a esta fe,
ya derruida, un aliento la anime.
Tal ves este mundo etéreo
esconde en el cielo tu alma,
así no importa el tiempo,
existe un camino
que recorreré hasta encontrarte