Hace frio hoy,
o mi corazón es el que lo siente,
mil veces grito llamándote
pero tú ya no me escuchas,
no quieres saber nada de lo que me está pasando.
No te importa nada.
No quieres ni volver tu mirada a mí,
no quieres por si en un descuido
tu corazón,
que para mí ya está muerto,
pudiera volver a sentir algo.
Yo
el eterno enamorado,
el que te amó mas allá de lo pensable,
sigo aguardando porque se
que volverás a entrar en mi vida,
cuando ya esté cerrada
esta herida que me sangra
aparecerás de pronto pidiéndome
lo que ahora me niegas.
Este corazón no te deja de amar,
no deja de esperarte y se k aun
cuando la fría muerte llegue
en mi pensamiento,
yo te seguiré amando,
Esperare tu mirada y el calor
de tus manos en mis manos.
Pero hoy debo borrarte,
arrancarte de mi vida,
y no importa el vacio
ni el desgarro en el corazón que ahora siento
porque esta soledad que me has impuesto
me sigue diciendo a gritos
que te sigo amando
Javier Salazar
o mi corazón es el que lo siente,
mil veces grito llamándote
pero tú ya no me escuchas,
no quieres saber nada de lo que me está pasando.
No te importa nada.
No quieres ni volver tu mirada a mí,
no quieres por si en un descuido
tu corazón,
que para mí ya está muerto,
pudiera volver a sentir algo.
Yo
el eterno enamorado,
el que te amó mas allá de lo pensable,
sigo aguardando porque se
que volverás a entrar en mi vida,
cuando ya esté cerrada
esta herida que me sangra
aparecerás de pronto pidiéndome
lo que ahora me niegas.
Este corazón no te deja de amar,
no deja de esperarte y se k aun
cuando la fría muerte llegue
en mi pensamiento,
yo te seguiré amando,
Esperare tu mirada y el calor
de tus manos en mis manos.
Pero hoy debo borrarte,
arrancarte de mi vida,
y no importa el vacio
ni el desgarro en el corazón que ahora siento
porque esta soledad que me has impuesto
me sigue diciendo a gritos
que te sigo amando
Javier Salazar