Felipe Gomez
Poeta recién llegado
¡Tengo que darme prisa!
Darme prisa para llenar mis ojos de paisajes,
Para inundar mis pulmones de perfumes,
Y asaltar mis papilas con millones de sabores.
Recuerdo cuando era polvo, solo yacian alli las piedras.
La luz de un sol que no calienta resbalaba inherte sobre ellas.
Ahora esta tierra que fue tierra, puede ver por un instante
como un rayo se divide en mil colores.
¡Tengo que alcanzar el final del horizonte hasta que mis dedos
toquen el mas fresco de los verdes!
Levantarme tan temprano que pueda capturar
el mas naranja de los amaneceres. Y escalar cada montana,
hasta que mis pies se confundan con el café claro de las hojas en el piso.
Caminar asi por todos los senderos sin mas razon
que sentir las piedras que piso en el camino.
Debo corer, sentir, y vivir tan velozmente
tanto que el viento ponga en lagrimas mis ojos.
Y es que solo ahora se que una piedra puede ser preciosa,
que tus besos son tibios y tus ojos hermosos.
Saber que al igual que una mirada puede acariciarte,
solo una palabra puede retener tu aliento de dolor.
Y aun asi no quiero melancolia,
Quiero una pena desgarrante, una alegria que me axficie
y que cada sensacion haga que mis mejillas se vistan con estrellas
de emocion.
Quiero probar el dulce y el amargo y tomar ambos de nuevo
para asi robarles hasta el ultimo cristal de su sabor.
Despues, cuando ya no escuche aquellas melodias,
podras verme aun bailar en el follaje.
Y asi seras tu el testigo de mi alegria.
Recordaras que un dia tambien estuve alli
para oler el perfume de una flor.
Felipe, Junio 2001 Phoenix, AZ
Darme prisa para llenar mis ojos de paisajes,
Para inundar mis pulmones de perfumes,
Y asaltar mis papilas con millones de sabores.
Recuerdo cuando era polvo, solo yacian alli las piedras.
La luz de un sol que no calienta resbalaba inherte sobre ellas.
Ahora esta tierra que fue tierra, puede ver por un instante
como un rayo se divide en mil colores.
¡Tengo que alcanzar el final del horizonte hasta que mis dedos
toquen el mas fresco de los verdes!
Levantarme tan temprano que pueda capturar
el mas naranja de los amaneceres. Y escalar cada montana,
hasta que mis pies se confundan con el café claro de las hojas en el piso.
Caminar asi por todos los senderos sin mas razon
que sentir las piedras que piso en el camino.
Debo corer, sentir, y vivir tan velozmente
tanto que el viento ponga en lagrimas mis ojos.
Y es que solo ahora se que una piedra puede ser preciosa,
que tus besos son tibios y tus ojos hermosos.
Saber que al igual que una mirada puede acariciarte,
solo una palabra puede retener tu aliento de dolor.
Y aun asi no quiero melancolia,
Quiero una pena desgarrante, una alegria que me axficie
y que cada sensacion haga que mis mejillas se vistan con estrellas
de emocion.
Quiero probar el dulce y el amargo y tomar ambos de nuevo
para asi robarles hasta el ultimo cristal de su sabor.
Despues, cuando ya no escuche aquellas melodias,
podras verme aun bailar en el follaje.
Y asi seras tu el testigo de mi alegria.
Recordaras que un dia tambien estuve alli
para oler el perfume de una flor.
Felipe, Junio 2001 Phoenix, AZ