francisco gez
Poeta recién llegado
Te cuento de niño.
Algunas cosas pueden cambiar pero uno siempre sigue siendo un niño con temores y fantasías,
el ejemplo esta en mi,
al menos es del único que estoy completamente seguro que aun sigue soñando y sigue temiendo,
te cuento esta historia en primera persona por que es de la persona que mas conozco,
de la que mas confío y aun así no del todo,
yo mismo también me defraudo, me robo y me engaño, hago a veces de mi una porquería pero también me doy un empujón para seguir adelante,
me animo y me emociono
me quiero tanto como me odio a veces, miro la vida a través de los reflejos contando los minutos para pasar un buen momento pero los olvido cuando estoy soñando,
olvido el tiempo cuando me sueño de niño,
que estuviera aquí a mi lado y temiendo lo contrario; quizá estas esperando que empiece con la historia,
pero esta es mi historia la que yo mismo voy inventando cada día, a veces le pongo sol como en otras nubes camino y veo cómo los árboles se alejan huyendo del camino sin poder yo hacer lo mismo,
pero todo esta tranquilo cuando le agrego un río,
un par de sillas y un amigo,
es entonces cuando arrojo una moneda y el momento de pedir un deseo,
pero no me decido cual es el mejor,
cambiarle la suela a mis zapatos o pedir unos nuevos, comprendo que el temor que tengo por las alturas es el motivo que volar sobre el mar es mi fantasía,
el no poder nadar y respirar al mismo tiempo
volvió mi sueño, nadar en el océano,
ya alguna vez alguien me a notado como a veces ando bajo el suelo y a veces en el cielo
pero no me gustan los gusanos y a las aves no alcanzo
por lo que pretendo por ahora quedarme donde mire la gente lo que estoy pisando,
y así, voy viviendo creándome una ilusión a cada momento aun que la mayor parte del tiempo mi ilusión es concluir todo lo que he empezado.
Algunas cosas pueden cambiar pero uno siempre sigue siendo un niño con temores y fantasías,
el ejemplo esta en mi,
al menos es del único que estoy completamente seguro que aun sigue soñando y sigue temiendo,
te cuento esta historia en primera persona por que es de la persona que mas conozco,
de la que mas confío y aun así no del todo,
yo mismo también me defraudo, me robo y me engaño, hago a veces de mi una porquería pero también me doy un empujón para seguir adelante,
me animo y me emociono
me quiero tanto como me odio a veces, miro la vida a través de los reflejos contando los minutos para pasar un buen momento pero los olvido cuando estoy soñando,
olvido el tiempo cuando me sueño de niño,
que estuviera aquí a mi lado y temiendo lo contrario; quizá estas esperando que empiece con la historia,
pero esta es mi historia la que yo mismo voy inventando cada día, a veces le pongo sol como en otras nubes camino y veo cómo los árboles se alejan huyendo del camino sin poder yo hacer lo mismo,
pero todo esta tranquilo cuando le agrego un río,
un par de sillas y un amigo,
es entonces cuando arrojo una moneda y el momento de pedir un deseo,
pero no me decido cual es el mejor,
cambiarle la suela a mis zapatos o pedir unos nuevos, comprendo que el temor que tengo por las alturas es el motivo que volar sobre el mar es mi fantasía,
el no poder nadar y respirar al mismo tiempo
volvió mi sueño, nadar en el océano,
ya alguna vez alguien me a notado como a veces ando bajo el suelo y a veces en el cielo
pero no me gustan los gusanos y a las aves no alcanzo
por lo que pretendo por ahora quedarme donde mire la gente lo que estoy pisando,
y así, voy viviendo creándome una ilusión a cada momento aun que la mayor parte del tiempo mi ilusión es concluir todo lo que he empezado.