mottazleal
Poeta recién llegado
SUS OJOS COLOR CORAZÓN
Ahora buscando en el cielo su estrella
solo logro encontrar la mía,
para esta noche tan solo
extraño sus manos frías.
siempre quiso decirme adiós
yo jamás planee despedirla
evidentemente ante los ojos de Dios
se llevó besos que me pertenecían.
Jamás estuvimos lo suficientemente solos para acompañarnos
ni lo suficientemente acompañados, como para no unirnos al final del día.
Qué triste era cuando no estaba
sus ojos me gritaban poemas,
siempre pregunto que buscaba en su mirada
ahora entenderá que sus ojos son mis letras.
Nunca vimos nuestros rostros bajo el sol
la luna siempre fue nuestra guía,
siempre tenía una necesidad de decir adiós
pero se iba y no se despedía.
Un día quiso decirme adiós
yo no quise escuchar sus palabras
sus ojos decían debo irme
yo moría por abrazarla.
Quería decirme adiós, sin embargo no quería irse,
sus ojos color corazón tenían una mirada triste
Finalmente me dijo adiós
¡maldita suerte la mía!
sabe que amo sus labios
pero se despidió, con un beso en la mejilla
Y con tantas miradas pendientes
de tantos sonidos sin voz
como dos cuerpos inertes
cada quien se dijo adiós.
Ahora buscando en el cielo su estrella
solo logro encontrar la mía,
para esta noche tan solo
extraño sus manos frías.
siempre quiso decirme adiós
yo jamás planee despedirla
evidentemente ante los ojos de Dios
se llevó besos que me pertenecían.
Jamás estuvimos lo suficientemente solos para acompañarnos
ni lo suficientemente acompañados, como para no unirnos al final del día.
Qué triste era cuando no estaba
sus ojos me gritaban poemas,
siempre pregunto que buscaba en su mirada
ahora entenderá que sus ojos son mis letras.
Nunca vimos nuestros rostros bajo el sol
la luna siempre fue nuestra guía,
siempre tenía una necesidad de decir adiós
pero se iba y no se despedía.
Un día quiso decirme adiós
yo no quise escuchar sus palabras
sus ojos decían debo irme
yo moría por abrazarla.
Quería decirme adiós, sin embargo no quería irse,
sus ojos color corazón tenían una mirada triste
Finalmente me dijo adiós
¡maldita suerte la mía!
sabe que amo sus labios
pero se despidió, con un beso en la mejilla
Y con tantas miradas pendientes
de tantos sonidos sin voz
como dos cuerpos inertes
cada quien se dijo adiós.