Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con emoción observas la ventana
es tu apariencia tierna y pequeñita,
fuera, la blanca nieve ahora invita
a disfrutar la gélida mañana.
A lo lejos se escucha una campana,
en su alegre canción febril se agita
y tu infantil espíritu palpita
el clima navideño que ya emana.
Te parece atrayente y familiar
el pesebre ordenado en la esquinera,
las figuras te invitan a jugar.
Pasas las horas cerca de la hoguera,
cantando villancicos sin parar
tu dulce voz anima nuestra espera.
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