Alberto Ruiz
Poeta recién llegado
¡Cuántas veces deseara yo besarte,
Sin que me separe una pared de miedos!
¡Como deseara toda la vida amarte,
Aunque me lastimen como agujas tus dedos!
Me gustaría todas las veces coronarte
Con mis deseos temblando en manojos.
Ya no quisiera con amargura llorarte,
Porque me puedo quedar sin ojos.
Mi corazón nunca podrá ser valiente
Pues vive encarcelado en ciegas cobardías,
Bañado de veneno, cobijado de serpiente.
Dándole al olvido tiernos besos entre las agonías,
Que nacen de esta llaga hirviente,
Que me ha dejado solo con noches y sin ningún día.
Sin que me separe una pared de miedos!
¡Como deseara toda la vida amarte,
Aunque me lastimen como agujas tus dedos!
Me gustaría todas las veces coronarte
Con mis deseos temblando en manojos.
Ya no quisiera con amargura llorarte,
Porque me puedo quedar sin ojos.
Mi corazón nunca podrá ser valiente
Pues vive encarcelado en ciegas cobardías,
Bañado de veneno, cobijado de serpiente.
Dándole al olvido tiernos besos entre las agonías,
Que nacen de esta llaga hirviente,
Que me ha dejado solo con noches y sin ningún día.