IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Punzando los mares de mi corazón,
alimentados con la tinta que es mi sangre,
implosiones lunares,
la mente parece sueño,
mis sueños muerte,
obnubilados por promesas de luz,
el sol se esconde moribundo,
entre las sombras vespertinas
de este mundo aun traumado,
aun permanece la tarde,
sangrante,
con mi noche palidece,
con mis ojos se tuerce
cualquier aceptable panorama,
verdades crecieron como ramas,
como fruto de la mentira,
y aun así expulsan realidad,
la codicia de la encumbrada sensatez,
se cierne como astro colosal,
mas muertos que dormidos,
danzamos inertes
en la cornisa de nuestra incertidumbre,
besamos con ansiedad,
las fauces del olvido,
exaltados por placer,
deslustramos lo cuidado,
por horror,
condenados por vivirlo,
y nos sometemos conscientes,
a nuestros sádicos recuerdos.
alimentados con la tinta que es mi sangre,
implosiones lunares,
la mente parece sueño,
mis sueños muerte,
obnubilados por promesas de luz,
el sol se esconde moribundo,
entre las sombras vespertinas
de este mundo aun traumado,
aun permanece la tarde,
sangrante,
con mi noche palidece,
con mis ojos se tuerce
cualquier aceptable panorama,
verdades crecieron como ramas,
como fruto de la mentira,
y aun así expulsan realidad,
la codicia de la encumbrada sensatez,
se cierne como astro colosal,
mas muertos que dormidos,
danzamos inertes
en la cornisa de nuestra incertidumbre,
besamos con ansiedad,
las fauces del olvido,
exaltados por placer,
deslustramos lo cuidado,
por horror,
condenados por vivirlo,
y nos sometemos conscientes,
a nuestros sádicos recuerdos.