Luis Gabriel
Poeta recién llegado
Solo espérame un poco.
Si le hiciese caso a mi nostalgia
en el sendero de mis grises días
me abrasaría ardiente melancolía
sin piedad,sin sutil conchupancia.
Pues este largo tiempo de oscuros
momentos y blasfemos matices,
auguran espinas,dardos con raíces
demostrando los inviernos duros.
Y si aún mi vida no es suficiente
para que la cúspide puedas ver,
la de la hartada flama naciente
que las sombras dejan entrever.
Díme,princesa de mi alma,
¿que más dolor cuentan mis penas
de las crueles angustias ajenas
que día y noche roban mi calma?
¿acaso no escuchas los lamentos
de mis tristes letras mortecinas?
pues,son días de las guillotinas,
la bastilla de mis firmamentos...
Espera,princesa,la salida del sol,
solo serán los más veloces noventa
días en que también la tormenta
me amenazará llevarme al seol.
Si le hiciese caso a mi nostalgia
en el sendero de mis grises días
me abrasaría ardiente melancolía
sin piedad,sin sutil conchupancia.
Pues este largo tiempo de oscuros
momentos y blasfemos matices,
auguran espinas,dardos con raíces
demostrando los inviernos duros.
Y si aún mi vida no es suficiente
para que la cúspide puedas ver,
la de la hartada flama naciente
que las sombras dejan entrever.
Díme,princesa de mi alma,
¿que más dolor cuentan mis penas
de las crueles angustias ajenas
que día y noche roban mi calma?
¿acaso no escuchas los lamentos
de mis tristes letras mortecinas?
pues,son días de las guillotinas,
la bastilla de mis firmamentos...
Espera,princesa,la salida del sol,
solo serán los más veloces noventa
días en que también la tormenta
me amenazará llevarme al seol.